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sábado, 17 de marzo de 2012

COLABORACIÓN


He tenido el honor de colaborar en la creación de un blog de un colectivo en lucha en Madrid, se trata de la plataforma de afectados por el cierre de la red de drogodepencias.

Hemos creado este blog, y me gustaría que le echaseis un vistazo y lo enlazaseis allí en donde os sea posible, en vuestros muros de FB, en vuestras cuentas de Twitter, etc.

Gracias a todos por anticipado

martes, 15 de febrero de 2011

UN COMENTARIO


Cuando me hicieron el test de consumo de estupefacientes en proyecto hombre, la médico que me lo hizo se aprestó a marcar la casilla de fumador y me pregunto que ¿Cuánto? y ¿desde cuándo?, se quedó perpleja cuando le dije que yo no había fumado nunca, me dijo que en nueve años de hacer el test era el primer heroinómano que no era fumador que ella hubiera visto, como dijo Joselito el Gayo "hay gente pa to".

Con esto lo que quiero decir es que no veo dicotomía entre molestar y fumar, yo he molestado a transeúntes con mi adicción, que me miraban horrorizados, pero mi ex condición no estaba inscrita en un grupo de presión, muy al contrario, el de los heroinómanos es un grupo denostado sin poder de ningún tipo...pero el de los fumadores.

El de los fumadores ha sido un grupo de fenomenal presión en esta sociedad, hasta el punto de que una minoría ha mandado durante décadas, si bien tal vez alguna vez fueron mayoría (los fumadores me refiero). Con esto lo que quiero decir es que tomemos distancia con lo que la ley prohíbe, prohíbe el consumo en determinados espacios que se comparten con otros que son directos perjudicados de la acción, pero más allá de esto subvierte el statu quo de décadas, obligando a cambios de costumbres y hasta económicos (Flaco consuelo para hosteleros).

Pero al fin es una gozada el entrar en los bares y no oler ni ver el detrito de tan mal hábito. ¡Ahora a por los demás contaminadores del medio ambiente!, como decía aquel, "Primero conquistaremos Manhatan, después conquistaremos Berlín".

Este, con leves retoques, fue el comentario que le hice a Joaquín en la entrada "Día perdido" de su blog, Una ofrenda de palabras.

Ahora he de añadir, que desde que lo hice, me he regodeado con una, tal vez, mala forma de entender la venganza...me he dedicado a crear discusiones con mis amigos fumadores, en las cuales me divierto sacandoles de quicio.

Pero como mucho "mi pequeña afición" les sube ta tensión y les acelera el corazón unos minutos, yo he tenido que soportar sus humos durante años, concretamente 43.

Recientemente en una de estas discusiones, un amigo me espetó "es que esta ley conculca mis derechos", ¡ Tócate un pie! , y mis 43 años tragando humo del tabaco de cualquiera , "nadie te obligaba a ir a sitios de fumadores" me respondió él...ahora yo pregunto a quien me quiera responder, ¿Podía una persona tener una vida social "convencional" en este país evitando los humos de los fumadores?

También he de añadir que en mi presencia fuman mis amigos y mi mujer, casi nunca les recrimino, pero a partir de ahora si que recriminaré al que no cumpla la ley...familiares incluidos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

DROGAS

Carta blanca nº3 - Antonio Escohotado




Se que pedir a alguien que vea un programa de hora y media en un blog es ser un autentico optimista, por lo que si no os interesa el tema mejor que ni lo intentéis.

Pero si realmente os interesa el tema es algo muy interesante el saber algo de las drogas con un poco más de profundidad que la habitual en los medios.

Una de las mayores autoridades en el tema es Antonio Escohotado, autor de una de las obras más importantes sobre el tema.

Recientemente he sido entrevistado por un joven periodista del ABC sobre mis experiencias vitales como adicto, me dijo que quería hacer un reportaje en profundidad sobre el tema, enfocándolo de una manera transversal, incluyendo muchas opiniones de muchos protagonistas de los últimos cuarenta años de este mundo y sus adyacentes.

Se me olvidó hablarle de Escohotado a este periodista, y tal vez debería haberle recomendado que partiese de él para construir su reportaje. Y luego volver a recolocar las opiniones de Exadictos,adictos, policias, traficantes, familiares de adictos, terapeutas..., sobre guetos, consumos, lumpen y demás...,le dije que en la intersección de todas estas opiniones estaba la verdad, pero se me olvidó decirle que hay que cimentar la verdad sobre el conocimiento.

Espero que mi charla le sirva para lograr un enfoque diferente del habitual, y que tenga la suficiente capacidad de trabajo para profundizar en su reportaje, y que no se quede en la frase que le dijo su editor jefe como guía a su trabajo: ¿qué fue de los supermercados de la droga?

viernes, 8 de octubre de 2010

LOS CACHORROS




Le han dado el premio entre los premios a Don Mario, y yo me alegro sobremanera, porque es un gran escritor y porque a mis tiernos catorce años me enseñó indirectamente lo que era la literatura.

Acababa yo de llegar a un instituto, el INB Gregorio Marañón, y estaba estrenando mi libertad de movimientos, iba andando, entraba y salía sin dar explicaciones, no estaba atado al bus escolar, ni a los muros frontera de un colegio. Y en clase de literatura se dio a elegir de una lista un relato para leer, en la lista estaba "Los cachorros" de Mario Vargas Llosa.

Tal vez porque en mi casa ya había visto a mi madre leer un libro de este mismo autor llamado "La guerra del fin del mundo" y el nombre del autor me era vagamente conocido, o por casualidad, o por vaguería, pues era el relato más corto de los propuestos. El caso es que me lo leí.

No es que hasta ese momento hubiera leído una literatura, digamos menor, puesto que ya me había tragado muchos libros de la biblioteca familiar supuestamente infantiles o juveniles ,cosa realmente discutible, como "Tom Sawyer" de Mark Twain, "Sandokan" de Emilio Salgari,"Colmillo blanco" de Jack London o "Moby Dick" de Herman Melville, por citar unos pocos ,no cuento aquí las decenas de libros de "Los tres investigadores", "los cinco" o "Los siete secretos" que me "Zampé". Pero "Los cachorros" me produjo un verdadero impacto, el impacto de reconocer la forma sobre la historia, fue la primera vez que sentí que estaba leyendo LITERATURA.

Esta historia breve en si, de un muchacho que sufre un accidente, un perro le muerde en la entrepierna privándole de parte de su anatomía, y lo que posteriormente paso en su barrio, en su ciudad, con sus amigos y su persona.¡ESTABA ESCRITA SIN SIGNOS DE PUNTUACIÓN! en algunos pasajes, pero se entendía perfectamente, la historia corría, volaba en mi cabeza, y comprendía el todo narrado mucho mejor que sus partes, y además para un chico de un barrio de el Madrid de los ochenta, la novela era fácilmete trasladable a su realidad, ese barrio que ahora era mi nueva frontera, o esa lucha social "micro y macro" entre amigos,compañeros, vecinos, padres, profesores...

Y descubrí la literatura, y entonces comprendí que Twain,Salgari,London y Melville se destacaban de otros, que la historia puede ser un excusa, que la forma es lo más difícil, que la poesía es la destilación final de este proceso y que la idea pesa más en la novela que en esta, que se puede leer una historia incluso en niveles en los que ni el propio autor había planeado.

Pasados los años coincidí en varios bares de Madrid con la hija de Don Mario, Morgana. Una chica parecida físicamente a su padre, y en todo caso deslumbrante en su aspecto, no era una chica guapa, pero si tenía un brillo especial, tal vez el nombre tan sonoro y diferente, ese color de piel tan "indiano", y una sonrisa abierta y llena de dientes, la destacaban entre su entorno de niños pijos de Madrid.

En uno de nuestros encuentros en la noche de Madrid me contó que era peruana, y yo, que sibilinamente no le dije que me sabía su apellido, me pasé media hora glosando las maravillas de un escritor se su país...Alfredo Bryce Echenique. A ella pareció sorprenderle que alguien le hablase de literatura Peruana y no mencionase a su padre de pasada. Esta pequeña trampa me reportó media hora de su atención.

Posteriormente me la encontré varias veces en la noche de Madrid, pero la última vez que la vi fue en unas circunstancias un poco embarazosas para mi, ella ya había crecido y era fotógrafa del País, y se tropezó de nuevo conmigo en un reportaje que hizo el periódico en la sede madrileña de Proyecto Hombre, cuando la vi me puse nervioso, pero al fin resolví saludarla y comprobar si se acordaba de nuestros fugaces encuentros, se acordaba y tuvo la educación de no preguntar que hacía yo allí, tan solo me sonrió como su heredada anatomía es capaz de hacerlo.


Este post me lo ha inspirado este artículo de prensa, en el que el propio Don Mario habla de sus comienzos.

Es curioso como la vida nos cruza con la de otros, directa e indirectamente, como la literatura habla de esto, como las historias están ahí para nosotros, para que nosotros decidamos que hacemos con ellas y para que estas sensaciones las lean otros, que tal vez en el futuro descubran ese momento como algo especial en sus vidas...aunque los causantes ni lo recuerden ni lo pretendiesen.

jueves, 8 de abril de 2010

GRAN VÍA

La Gran Vía madrileña cumple cien años, es la calle más increíble en la que he estado nunca, nace en la plaza de España y muere en la Calle Alcalá, o viceversa. Fue una idea urbanística feliz que tuvo sus detractores y que costó lo suyo, tanto en dineros como en tiempo, pero no me extenderé en su historia o en sus anécdotas, lo que yo quiero aquí contar es mi historia en esta calle, es decir mi Gran Vía.

He encontrado este documental en la red, en forma de cuaderno de viaje, y me he quedado impactado de lo bien que retrata mi ciudad, con una mirada muy diferente a la de una guia de viajes o un documental de una televisión local. En el se ven distintos sitios de Madrid, todos muy queridos por mi, pero mirados a ras de suelo, por una mirada vigorosa que me ha revelado que yo miro mi ciudad como si fuera extranjero, creo que es porque hubo un tiempo, el tiempo de mi adicción, en que me recorrí andando la ciudad mil veces, y descubrí ese desapego, esa melancolía que tan bien refleja este vídeo.







Mi Gran Vía es una calle que no acaba en los límites que delimita el mapa, hay una serie de calles en sus aledaños que son para mi tan "Gran Vía" como la misma calle. En una calle trasera, la calle del Barco, tuve con un par de socios un garito, un lugar mítico llamado "La mala fama", tal vez allí comenzó mi historia más fuerte con la gran vía, puesto que ya mucho antes, y por supuesto después de mi "época de plomo", frecuenté esta calle.

En lo más profundo de mi adicción recorrí esta calle de noche miles de veces, trazando un circulo que iba desde la red de San Luis (Plaza desaparecida en definición, que estaba en las confluencias de las calles Montera, Gran Vía y Hortaleza)a la plaza de España, este tramo está en cuesta,la bajaba por la acera de la derecha en dirección a la plaza de España y la subía por la acera de la izquierda, y vuelta a empezar. Podía hacer este itinerario unas veinte veces en una noche. El objetivo era conseguir el dinero suficiente para una dosis, pedía para el billete de autobús,con la excusa de que me había quedado sin dinero en un descuido, y apelaba a la generosidad y solidaridad de los viandantes. Después de las veinte vueltas, si había tenido suerte reunía las dos mil pesetas que me sacarían de la cuenta atrás para el mono, si no había suerte, esa noche en vez de veinte serian treinta las vueltas a mi itinerario.Al final de "la vendimia" me paraba en una casa de cambio de moneda que hay en la misma calle a cambiar las monedas por billetes, a los gitanos que menudean con la droga no les gusta que les des calderilla, y luego subía hasta la Red de San Luis, puesto que en esa época "las cundas" salían de ese punto.



Esta es solo una de las cientos de historias que podría contar de mi Gran Vía, afortunádamente existe en Madrid una calle que nunca duerme y en la que hay gente las 24 horas del día.

viernes, 6 de noviembre de 2009

UNA VERDAD INCOMODA

Esto comenzó siendo un comentario al anterior post, al final he pensado que es un post en toda regla, Gracias Julián.




Julián, he visto el vídeo que me has mandado y me he echado a llorar, desconsolado, he tardado un cuarto de hora en serenarme, al médico le conozco, es el director de la sala de venopunción de Las Barranquillas, a una de la yonkys también la conozco de vista, he leído que este poblado está ya desmantelado, pero me pasé varios años visitándolo a diario, vendiendo jeringuillas en sus caminos de entrada, incluso chutandome en el mismo sitio donde ellos hablan, era una ruina a la entrada del poblado, justo después de una explotación porcina. Lo que cuentan es exactamente así, si a alguien le parece duro este vídeo he de decirle que es incluso blando, pero es lo más ajustado a la realidad que he visto nunca, lo voy a poner en una entrada, con un texto en el que pienso volcar toda la miseria en que están estos parias, yo no llegué a dormir en el poblado (apenas seis o siete veces), en el fondo fui siempre un "privilegiado", tenia escapatoria, al final me ayudo mi entorno, mi formación anterior, mi cabeza...pero todos los que aparecen en el vídeo...están muertos, no lo dudes, ya están muertos, ese vídeo tiene ya unos años. Soy el número 129 de la sala de venopunción dirigida por este médico, he de decir que estos médicos son unos "putos santos", son un oasis en un "jodido desierto", te escuchaban, te curaban, te ayudaban a encontrarte la vena, a curarte los abscesos, te daban comida, te hacían análisis, te daban jeringuillas... incluso me aguantaron alguna vez recitándoles poesías a voces en la sala....la fauna que había en aquel sitio era muy fuerte, Gitanos, traficantes, ladrones, asesinos, pirris, Jambos, yonis, lumis, machacas, perros, charcos, barros polvo, un olor...entre chasca y agua estancada, basura fermentada, amoniaco…el olor del amoniaco de los que se hacían la base...las costras de los más tirados, heridas al aire, siempre había alguno con una bajada de tensión...como mínimo, sobre dosis todos los días...coches aparcados en las entradas, todo era mercancía, un cigarrillo se vendía a 25 pelas, con mil pelas ya te daban unas micras, las gitanas te pesaban las piedrecillas de coca o jaco en una basculitas que parecían calculadoras, te las envolvían en trozos de plástico, y luego a buscar cualquier rincón en el que chutarte, el sonido del helicóptero por las mañanas, el maullido de los pavos de una granja que había en el camino del Pozo de Huevo a Las Barranquillas, los machacas, sucios como indigentes de LA, esos de las películas de susto social de USA, el olor de la balsa de purines en el camino de entrada principal, una vez me caí en esa balsa, de noche, afortunadamente había una fuente de esas de hierro forjado, de las antiguas del ayuntamiento, no sé qué pintaba ahí, pero pude lavarme con agua, mucha agua...ese sitio es el puto infierno, y está a minutos del centro de Madrid, los camiones de la basura pasando por en medio del poblado, a todas horas, había un bar justo en la entrada, que vendía bollería...los yonkys comen muchos bollos, necesitan calorías rápidas, azúcar, mucho azúcar...en los caminos de entrada se vendían jeringuillas, píldoras de Trankimacin, o de cualquier medicamento que algún yonky le ha arrancado a un médico de la seguridad social, un chancri por pirula, diez pirulas un talego, un talego unas micras con las que quitarte el susto, ese susto de que se acerca el mono, una pirula y una cerveza te daban un tiempo valioso para reunir algo de dinero con el que seguir, las furgonetas de los cristianos repartiendo comida y captando adeptos en los caminos de acceso, los servicios sociales, en sus autobuses, repartiendo preservativos, agua, jeringuillas, gasas, gomas, recogiendo lo usado, para contener aquel barrizal sembrado de chutas usadas, los pirris a la entrada del poblado, pidiendo papelas, a ver a quién trincaban, de vez en cuando algún coche abandonado, procedente de algún robo, alguna pira de algún coche, seguido por un vehículo Z de la policía, que cómicamente iba pisando huevos, para que no se les jodiesen los bajos, el coche de la pira quedaba para el arrastre, pero claro era robado...en el camino según se llegaba, a la derecha a casi un kilómetro estaba la sala de venopunción, aún recuerdo las polémicas en los medios por la instalación de un sitio donde los yonkys se pudiesen pinchar con un mínimo de higiene, y las tonterías que los que teníamos todavía alguna neurona, y tiempo, y ganas de oír estupideces, podíamos llegar a oír, estos que hablan tienen más razón...las campañas son solo para los inocentes, los culpables no tienen derecho ni a asistencia médica, ni a higiene, ni a nada...solo a morirse, solo a morirse, a morirse.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CUNDAS


Vista aerea del poblado de Pitis

Una "cunda" es un viaje en un taxi ilegal a los poblados marginales donde se vende droga, es una acción, y así es como hay que entenderla. Es algo totalmente circunstancial, en sus actores y en su momento, no está sujeto a reglas fijas, tal vez solo a la esencia de su nombre, ha de "cundir". De tal manera que el conductor-Jonky, que aún conserva la posesión de un coche, ha de esperar a que las plazas del vehículo se ocupen por otros yonkys que pagan el viaje "a escote".

En mis "tiempos de plomo", las Cundas salían de la red de San Luís, en la gran vía Madrileña, ahora leo en "los papeles" que salen de la plaza de Legazpi, lugar bastante alejado del centro.

Como he dicho, el conductor es otro yonky, que utiliza lo que tiene para conseguir dinero para su vicio, pero también es el más expuesto,ya que es el único que comete dos delitos con esta acción. El primero es administrativo, al ejercer de taxista sin licencia, y el segundo es penal, puesto que se considera que es un inductor al consumo se estupefacientes.

Hace quince años aún se podía llegar a los poblados en metro, "Los Focos" era un poblado que estaba en el madrileño barrio de San Blas, y se llegaba hasta él bajándote en la parada de metro del mismo nombre.

La llegada del PP al poder trajo consigo una política restrictiva para los adictos, los poblados se alejaron del centro, desmantelando los "Poblados a la vista", y en un primer momento hubo un bloqueo de los mismos por la policía, el resultado fue nefasto, todos los yonkys de Madrid con "el mono", caminando como sombras por Madrid, sin acceso a la droga, buscando agujeros en el bloqueo por los que colarse.

Yo en aquel tiempo estaba en el principio de mi "adicción seria", y pillaba en el centro, a los negros en la calle. El único "poblado" que no pudieron bloquear fue el centro de la ciudad, con lo cual una noche al salir de mi Garito,a las cinco de la madrugada, me encontré con que la calle del Barco estaba llena de yonkys buscando como locos una dosis.

El bloqueo no duró mucho, al final se impuso la lógica, aunque es una actividad ilegal, no se puede dejar a miles de adictos sin su dosis diaria, porque las consecuencias son peores que el problema que se pretende arreglar por "las bravas".

Pero la política de deslocalización siguió, y comenzaron los "supermercados de la droga", nació el superpoblado de "Las Barranquillas", al que solo se podía acceder en coche particular o en un autobús que te dejaba a varios kilómetros del poblado, el final del trayecto se cubría a pie.

Recientemente se ha desmantelado "Las Barranquillas", y el resultado es que hay que acudir a "La cañada Real Galiana", aún más lejos que antes, el resultado es que la era de "las cundas", que empezó con esta política, se está perpetuando.

Recientemente se ha desmantelado el último de los poblados a los que se podía ir en transporte público, se trata de "Pitis", al que se acudía bajándose en la parada de tren de cercanías del mismo nombre.Este poblado se podía ver desde la M-40 en su tramo norte.Era pequeño y discreto,pero la proximidad de un campo de golf y de urbanizaciones de lujo han terminado con su "discrección", y hace un par de meses vi desde la M-40 que ya era historia.

Este es el último de los poblados en donde yo conseguí droga, ahora ya no queda ningún poblado de los que yo conocí en pie.

sábado, 19 de septiembre de 2009

MALLA



Hay en mi historia una cadena de culpas realmente curiosa, es decir a pesar de que las acciones de una persona son en su inmensa mayoría soberanas, tendemos a buscar a posteriori un culpable de nuestra desgracia.

Yo soy un eslabón en esa cadena, tengo a mi culpable y a mi víctima, a la víctima ya os la presenté en un post anterior,Beatriz es mi víctima en la cadena.

Recientemente he contactado con mi culpable, se trata del que me acompañó en mis momentos iniciales de consumo tozudo, creo que fue, como en tantas otras ocasiones, oídas o vividas, un caso de asociación para consumir.

Cuando estás inmerso en la vorágine confundes en muchas ocasiones la amistad con estas asociaciones, o una amistad se transforma en una asociación, o una relación cordial se confunde con amistad por la fuerza de un mal común.

Por uno de estos caminos que abren las listas de distribución de mails de un amigo, llegué al tercero en liza, que junto con mi culpable campaba conmigo en la noche Madrileña de los noventa, y a través de este llegué a mi culpable.

He hablado con él por teléfono, está bien, le costó mucho salir, pero salió y hasta formó una empresa que, al parecer, le funciona de lujo en todos los sentidos, le da estabilidad, dinero y hasta amor, trabaja en ella con su actual pareja.

He quedado con él para comer un día de la semana que viene, supongo que como en encuentros de este tipo, hablaremos de los tiempos pasados, de los ausentes y nos pediremos perdón mutuamente. Por teléfono note, vagamente, que él piensa que tiene algo de culpa, tal vez hace años le hubiera culpado, pero ahora sé que es una ilusión, una narración histórica falsa en sus conceptos, él no es culpable, yo no soy culpable...años de terapia para saber que esto es así...pero en esta cadena todos sentimos el pinchazo que nos deja la culpa.

Esta cadena es en realidad una malla, puesto que no siempre tu víctima te identifica como su culpable, y tu culpable rara vez siente que te debe algo. A mi me ha llegado desde el otro lado del mundo una sincera disculpa por parte de alguien que me sentía como su víctima, y a quién yo nunca identifiqué como culpable.Supongo que también hay agujeros en esta malla, de muchos que no consideran a nadie como su víctima y/o no identifican a nadie como su culpable.


domingo, 6 de septiembre de 2009

TOCAR FONDO


Recientemente he cruzado correspondencia con Julián con respecto a un post que ha publicado con motivo de una visita que él y sus padres realizaron a una "granja" de desintoxicación.

Yo expuse mi opinión al respecto de ese tipo de sitios y él me contacto "of the record"(que ganas tenia de utilizar esta memez en algún sitio )y me contó mas en profundidad sus impresiones, y hablamos de un par de familiares que algún día necesitarán ayuda...cuando hayan tocado fondo.

Entre otras disquisiciones apareció esta del "tocar fondo", enseguida me vino a la memoria mi proceso y como este vago concepto aparecía y desaparecía de la terapia.

En un principio era una carta de presentación fantástica, hay que tener en cuenta que la mayoría de los pacientes de un centro de desintoxicación provienen de mundos fuertemente codificados, es decir con códigos de conducta rígidos o muy rígidos, en los cuales es importante como te posiciones en un grupo.

Toda actividad humana posee estos códigos, pero en ciertos ambientes toman un protagonismo mas importante, en la calle, en la cárcel, entre los mendigos, entre traficantes.

Así que es un caballo de Troya fantástico para sortear prohibiciones terapéuticas tan lógicas como aparcar en la puerta de centro, la violencia, la agresividad, "el colegueo", la jerarquía.

En el programa que yo seguí, vi a terapeutas hacer equilibrios entre la "tirada de lengua" que podía suponer las historias derivadas del "haber tocado fondo" y los "recados" que los mas nuevos pueden dejar. No todos son del tipo situación jerárquica, ""soy muy peligroso porque mira a donde llegué para conseguir droga", también las hay victimistas, "he pasao mil calamidades para coseguir droga",o incluso que niegan la evidencia, es decir la falsa creencia de que no se ha llegado tan bajo, que no se ha "tocado fondo" y por tanto no se es tan "yonki" como el resto de la sala, del tipo "una vez llegué a vender mi colección de sellos para comprar droga".

A medida que el programa avanza (esto ocurre en programas progresivos, en los cuales los internos van cambiando de nivel según sus progresos, porque en los que es un "totum revolutum" el concepto "tocar fondo" no desaparece)esto va progresivamente desapareciendo, después de un año de terapia hay cosas que sencillamente "no cuelan" (hay que recordar que en las terapias de grupo los que te oyen han estado en ambientes parecidos a los tuyos), o cuando alguien está intentando analizar su personalidad, su recuerdo intimo, sus sensaciones profundas sobre lo que propició el consumo, oír "tonterías" sobre a donde llegó "fulano" en su periplo, o que poco llegó a respetarse, pueden crear conflictos muy graves, y es en parte por esto por lo que se separa en fases una terapia seria.

Como todo concepto no concreto, el "tocar fondo" se presta a la fabulación, y a la falta de rigor, tú no conoces al tío que te está diciendo que no dormía en una semana y que se metía diez gramos al día,que en la cárcel apuñaló a un "kie", o que llegó a prostituir a su mujer para conseguir droga, son argumentos que no se pueden rebatir por ser en parte un desahogo, un "aviso para navegantes"" o un "globo sonda" a ver que pasa.Luego puede resultar que fueron dos días, el apuñalado fue él y que la mujer era prostituta antes y le dio una "patada en el culo" cuando comprobó que "su sociedad hacía aguas siempre por el mismo sitio".

He analizado el concepto de "tocar fondo" desde dentro de un programa de desintoxicación, pero hay otra dimensión, el mismo concepto utilizado con profanos, nada impresiona mas a alguien que no conoce este mundillo que estas historias, es como utilizar "munición de alto calibre contra viejecitas de noventa años". Todo el mundo empatiza o teme al sujeto y este saca provecho de la situación, aunque sea solo para ser compadecido y/o temido.

Os propongo un ejercicio de pensamiento: os encontráis por la calle a un amigo al que no veíais hace mucho tiempo, después de los saludos efusivos y de las preguntas por la familia, este amigo os cuenta que está enfermo, que tiene cáncer, vosotros cambiáis el gesto, le ponéis la mano en el hombro, le ofrecéis apoyo e incluso le ofrecéis un contacto con un familiar lejano oncólogo. Este amigo os mira y os dice que aún no ha pensado ponerse en tratamiento, puesto que aún no ha TOCADO FONDO.

martes, 28 de julio de 2009

DE COMO RENACER


Esta mañana he leído esto en la prensa, un tipo llamado Jasper Joffe vende todas las posesiones de su vida,este es su último proyecto artístico, si consigue vender todo recaudará 126 €, lo cual no es mucho, dado que el pollo es artista y que ha acumulado una cantidad de objetos de cierto valor, a los que se suman los producidos por el mismo y los estrictamente personales.

No penséis en Jasper como en un loco bohemio, o un artista desesperado por lograr notoriedad, lo cierto es que ya despuntaba como artista y que su obra tiene una calidad indiscutible.

Como podéis apreciar he etiquetado esta entrada también en "la cajita", y esto es por varios motivos, yo decidí caer por la pendiente de la heroína el 31 de agosto de 1997, que fue el día en que se ejecutó el desahucio de la casa familiar, en la que ya solo vivía yo, tenia entonces treinta años, pasé los siguientes tres años en un sueño narcótico, no quiero decir que fuese el primer día de mi adicción, pero fue el primer día en que me "abandoné a mi suerte".

Previamente a este día había desmontado la casa de una "familia desestructurada", la mía, y había trasladado las pertenencias de la vida de una familia de tres hijos al sótano de una amiga y a un apartamento que había alquilado con una loca y fugaz novia con la que compartía casa, sexo y poco mas.

En esa casa se instaló una familia de cinco miembros, y aproximadamente 23 años después salí yo solo por la puerta.

Si habéis leído la noticia del tal Jasper, él quiere renacer a sus 33 años de una mala experiencia, ¡bravo por Jasper!, él lo va ha hacer de una tacada, venderá todo por casi nada, y se quedará con lo puesto, y renacerá en apenas unos días de sus cenizas...y encima sacará un rédito intangible muy interesante para su condición de artista.

Yo ingresé en proyecto Hombre con treinta años, tardé en hacer el camino de Jasper tres largos años, en los cuales vendí por casi nada, en eso nos parecemos, muebles, cuadros, discos, libros y todo lo que tenía cualquier valor por bajo que fuese del bagaje de aquella casa que un día me imaginé sellada en hormigón. Pero yo me lo metí por la vena y él único rédito que saqué fueron algunas piezas dentales menos, 79 kilos de peso y el susto de todos los que me querían.

Y a los 33 renací de mis cenizas.

jueves, 14 de mayo de 2009

AZUL


Se ha muerto Antonio Vega, sus canciones me gustan mucho, me emocionan y lo que no vais a creer, me identifican, las entiendo.


No creo que a nadie le espante el que revele su adicción a la heroína, pero no os engañéis, él era un enorme músico a pesar de esto, no por esto.


En mi promoción de proyecto hombre me junté con un puñado de personas de muy diversa índole cultural y social, que iban desde un fotógrafo famoso que había expuesto en el Guggenheim de Nueva York, a convictos recién salidos de la cárcel por orden judicial directos al programa de rehabilitación.


También había algún que otro músico, concretamente un guitarrista de una conocida banda de la "Movida Madrileña" (no diré su nombre porque no se si a él le gustaría), y justo antes de entrar yo al programa se graduó Manolo Tena (que si digo su nombre, porque el mismo lo admitió al dar las gracias a su equipo de terapeutas de Proyecto Hombre, al recoger un premio de la academia de la música ese mismo año).


En realidad en los "mentideros y pasillos" de la sede de proyecto Hombre, de una de las cosas que se hablaba era de los "famosos" de toda índole que nos habíamos tropezado cuando íbamos a "pillar", la lista era muy larga y a veces sorprendente, no os escandalicéis, no pienso dar nombres, ni siquiera de los que vi consumir con estos ojos que han de comerse los gusanos.


El nombre de Antonio Vega aparecía de vez en cuando, pero lo curioso es que nunca nadie dijo nada malo de él, del tipo "era un arrogante...", "se creia mejor...", todos los comentarios destilaban una fatalidad compasiva del que cae bien, pero se sabe que es un hipersensible atrapado en una red que incluso los fuertes no pueden dominar.


Ahora sé que para ser un yonki rocoso y morir pasados los ochenta como William Burroughs hay que ser un cínico rocoso, y además tener una naturaleza a prueba de veneno, una especie de Rasputín de los narcóticos. Antonio Vega no lo era, lo auténticamente asombroso es que haya llegado a los cincuenta y un años...con esa fragilidad, con esa sensibilidad...con esa naturaleza.Demostró ser mucho mas fuerte de lo que parecía.


Por mi parte, ahora parezco un ciudadano que jamás se ha visto en una así, pero llegué a pesar 72 kilos (actualmente 95, y me sobran diez), y a presentar un aspecto solo comparable al que presentan los ciclistas al finalizar el "tour de France".Lo mas seguro es que si hubiera seguido esa senda no hubiera rebasado los sesenta, siendo como soy un ejemplar duro desde el punto de vista físico, pero mi mayor debilidad es mi cabeza y mis manos, con lo cual resto puntos de esta ruleta de presunta muerte narcótica.


Desconozco si los últimos años de Antonio Vega fueron limpios desde el punto de vista tóxico, pero de lo que si estoy seguro es de que su adicción contribuyó a desatar o agravar su enfermedad, no digo que fuese la causa, ni siquiera el detonante, pero si una constante, en su vida, en su arte y en su historial médico.


Os dejo con mis dos canciones favoritas de él, una la podéis ver en un post antiguo y la otra en el siguiente vídeo del tubo.
Ayer estuve a punto de ir a la sociedad general de autores, a su capilla ardiente, pero fui cobarde, temí echarme a llorar.


Una pista, la canción habla de un viaje... premio para el que adivine de que viaje se trata.

jueves, 16 de abril de 2009

BEATRIZ






Una mañana conocí a una chica en una conocida sala de conciertos y discoteca Madrileña, ”La riviera”, es extraño pensar que la conocí por la mañana, la disco estaba cerrada y estaba cerrada porque ese mismo día había un concierto de unos tipos que se llamaban “pigs, apes and spacemens” o algo parecido, y estábamos con las promos en lo camerinos.

Un amigo común nos presentó, ella se llamaba Bea y era la intrépida reportera de la Mítica revista de rock “Heavy rock”.

Era na criatura deliciosa, pequeña de talla y muy alegre, enseguida conectamos, y mi amigo, ella y yo comenzamos una relación a tres bandas un tanto especial, que se convirtió en un viaje que terminó mal para, al menos, dos de tres.

Siempre he pensado que contribuí a que ella se despeñase por un derrotero oscuro, al fin y al cabo yo era el mayor de los tres, pero en aquel entonces no pensaba que mis actos tenían consecuencias, y que no se puede meter a un ángel a competir en un mundo de semihombres que arrasaban con casi todo lo que se ponía por delante.

Bea además es un copycat, en cierto modo absorbía la actitud del que tenía al lado, y era capaz de convertirse en más dura y más resistente que cualquiera de nosotros, los semihombres. Esta característica me era sencillamente arrebatadora. Pero le confería una carga vampírica que dependía en exceso del que tenía a su lado. No era yo ese, yo estaba enfrente.

Ella aquella mañana, se decantó por mi amigo, he de decir en defensa de mi capacidad de seducción que me marcaron el territorio en el mismo momento en que me la presentaron, y yo fui siempre legendario por no interferir en las relaciones de cualquier amigo e incluso conocido, fue una de las pocas reglas que nunca traicioné. Además este marcaje llegó antes de que yo decidiese siquiera si me gustaba.

Seguimos un camino muy paralelo en aquellos años, vivimos juntos los tres un año, en mi casa, aquella casa de super-generación-X, aquella en la que el hijo, yo, no es que no se fue, es que se quedo solo, los que se largarón fueron los miembros de mi familia, y luego vivió intermitentemente con extraños compañeros, Bea fue la primera, la mejor meditada y la única a la que echo de menos.

Volviendo a la mañana en que nos conocimos, recuerdo sus ojos, grandes y redondos, y su media melena, su actitud de chica heavy con un toque de distinción, con una fuerza que se le salia por los poros, con un boli, una libreta y muchas ganas de entrar en un mundo musical por derecho propio, no como esas grupis ajadas que tantas veces vimos arrastrar su resacas desubicadas, como polillas en torno a luces no siempre tan luminosas.

¿Qué hubiera pasado si no hubiésemos tirado de ella aquel día?, quizás no se hubiera perdido con nosotros en el laberinto con el que nosotros coqueteábamos con la arrogancia de los que se creen inmortales, quizás ahora fuese una gran periodista musical, la más grande, la abdujimos a nuestro mundo, y entre mi desidia y la agresividad de mi amigo acabamos con el brillo de los ojos de Bea.

Casi todos los exadictos tenemos a alguien que se hecha la culpa de nuestra adicción, y a su vez nos creemos responsables de la adicción de al menos otro, sabemos que nadie cae en esto por merito ajeno (yo no he conocido a nadie), pero aún así, visceralmente, lo lamentamos.

Menos mal que llegado el momento, no sin apuros, consiguió remontar de la soledad en la que la sumimos, yo le oculté el alcance de mi adicción, no la advertí de los peligros, de donde estaba, le ocultaba mis consumos masivos, tras pequeños consumos en sus inicios de adicción, siempre fui dos pasos por delante y nunca me deje ver, eludí mi responsabilidad como apostata de su caída en el pozo.

“El pozo de la droga”, que cliché más sobado, pero que cierto, aunque ahora que lo pienso más que un pozo era una cueva, caliente y húmeda en la que nos escondíamos de todo.O por lo menos de muchas de las cosas que más importaban.

En el tiempo de nuestra convivencia en mi casa además también trabajamos juntos, el coctel era explosivo, afortunadamente se fueron a otra casa más acorde con su personalidad compartida y con sus aspiraciones bohemias, casa que Bea me abrió siempre que lo necesité y en donde pasé noches de catorce horas, en las cuales me escondía hasta físicamente de mi mismo en una pequeña habitación interior que me prestaba.

Ella ahora vive en Holanda, pasó por todo lo que yo pasé, rehabilitación en el "proyecto", tiempo de readaptación y de acostumbrarse a vivir con ese extraño en el que te conviertes al dejar la droga, y finálmete encontró a un hombre que le está dando buena vida y más de lo que nunca nosotros pudimos darle.

Pero para mi siempre será aquella chica alegre que conocí aquella mañana.

viernes, 23 de enero de 2009

INVISIBLES






Supongo que algunos de vosotros habéis visto la película "Barrio" de Fernando León de Aranoa, en esta película hay una secuencia en la que uno de los protagonistas entra en un túnel donde supuestamente está su hermano, y se encuentra una escena "dantesca" (pobre Dante), en la que unos yonkis se están pinchando.

Yo he estado en ese túnel, en sentido figurado y en el estricto (sino en ese túnel en uno "clavadito"), y os puedo asegurar que no es así ni mucho menos, el marco es ese, mugre, mierda, basura, tíos desdentados, ocultación de lo que se hace... pero en realidad es el momento festivo del yonki. Es cuando se hacen las bromas, cuando se habla del sexo de los ángeles, de las aventuras y desventuras de un chino en china.

Entiendo la prevención de los gentiles a la hora de imaginar las guaridas de los hebreos, pero os aseguro que el peor momento de un adicto lo habéis visto muchas veces, pero no os disteis cuenta.

La próxima vez que caminéis por el centro de una ciudad, mirad a los ángulos oscuros de las calles, a nivel del suelo, y con ojos desprovistos de prejuicios. Será entonces cuando descubriréis esos momentos, en caras y miradas.

Por poner un ejemplo, también cinematográfico, en la peli "el rey pescador" hay una secuencia en que un "homeless" grita a los transeúntes, estos ni le ven, en esa película se hace un bonito resumen de la invisibilidad de los adictos, de los mendigos, de los desheredados.

A los yonkis solo se les ve cuando roban o cuando consumen, el resto del tiempo, simplemente son invisibles.

"Vendimiar", así es como en argot,al menos en Madrid, se conoce al trabajo de recolección de "recursos" por parte de un yonki, y al final de la vendimia está el poblado, en donde "van a dar los ríos", es allí, en túneles oscuros, en chabolas infames, en los bordes del camino, en donde la dosis desata la lengua, el buen humor y...en ocasiones hasta algo parecido a la camaradería.







jueves, 4 de diciembre de 2008

EL MACHACA


Tengo incrustada en el cerebro, una imagen de Madrid, más concretamente del sur oeste de Madrid, de un lugar llamado "Las Barranquillas", este nombre seguro que a muchos os suena, si además uso la formula "...Las Barranquillas, el supermercado de la droga...", a que ahora os suena aún más.

Esta imagen es la de un tío paseando en bicicleta en ese sitio, sorteando charcos negros y pestilentes, entre chabolas, gitanos y yonkis, la bicicleta era una BH de niño, con el sillín muy subido y el manillar también exageradamente arriba.

El tipo es un yonki, de los denominados "machacas", que son probablemente el eslabón más bajo de este asqueroso "mundo de la droga", por usar otro formulismo. Hasta aquí el dibujo de la imagen suena tremendo, pero aún os preguntareis porqué esta fotografía se ha quedado enganchada en mi más que otras. añadamos cosas.

El "machaca" en cuestión va vestido como casi todos sus colegas de profesión, con ropa rota y muy sucia, están en los huesos y huelen a una mezcla de humanidad y humo de las hogueras,muchos no se han lavado en años (y no exagero)y algunos presentan ese aspecto que se ve en las películas americanas de los sin techo extremos.

En realidad estos tíos trabajan un montón, son los encargados de todo aquel trabajo que los que se dedican al menudeo de la droga no quieren hacer, como ir a por leña, vigilar fuera si vienen los "pirris" (policía de uniforme) o los "jambos" (policía secreta de paisano),sacar la basura, captar clientes que compren "jaco" o "farla" en esa chabola, y así todo aquel trabajo por denigrante y desagradable que os parezca (les he visto hacer de todo), y todo lo hacen por unas pocas "micras" de droga con las que quitarse el mono.

Los menuderos, que son casi todos gitanos, les dan la suficiente droga para que puedan subsistir, pero sin pasarse, tienen que trabajar y temer el alejarse lo suficiente como para "de facto" ser lo más parecido a un esclavo que yo he visto en mi vida.

Este "machaca" en cuestión tiene algo que le hacia ser todavía más impactante, y era que no tenia nariz, no quiero decir que le faltase una parte o que la tuviese herida, directamente le faltaba todo el apéndice nasal, con lo cual directamente se veían sus senos nasales de un color rosáceo en una cara negra de roña y humo.

se rumoreaba que la perdió porque un gitano se la arranco con unos alicates por una deuda, pero esto era un rumor de poblado, posiblemente trasmitido de yonki a yonki e inventado por alguno en pleno éxtasis después de una fumada.

Cuento esto porque hace muy poco han derribado en Madrid el poblado de "Pitis", el último de los poblados a los que yo en alguna ocasión fui a "pillar", "Las Barranquillas", "La Celsa", "La Rosilla" "Los focos" y algún otro del que no recuerdo el nombre ya han sido arrasados por las escabadoras, con lo cual son ya solo un recuerdo en mi memoria, y en la de tantos otros.

Este y otros recuerdos similares me acompañarán el resto de mi vida, no creáis que hablo de algo lejano y exótico, este poblado y este "machaca" estaban a media hora en coche del centro de Madrid y hace tan solo nueve años.

lunes, 20 de octubre de 2008

MIEDO


No se hasta que punto esto le pasa al resto de la humanidad, pero a mi me pasa a menudo, o por lo menos mucho más de lo que a mi me gustaría, en ocasiones siento miedo, miedo en situaciones en las que mi cabeza me dice que no es miedo lo que debería sentir.

Este es uno de los últimos descubrimientos que he hecho en el diván del psicólogo, al que acudo puntual una hora a la semana desde hace más de un año.

Mi psicóloga me dice que el miedo es normal, que todo el mundo lo siente, y que son sus consecuencias indeseadas, o el no saber gestionarlo lo realmente preocupante.

En realidad este miedo lo he sentido siempre, y es ahora cuando comienzo a analizarlo más despacio. Se que miedo siente todo el mundo, y no me parece mal el sentirlo, incluso con mucha intensidad, en ocasiones extremas.

Mi problema es que a veces lo siento muy fuerte en situaciones muy poco extremas. Me llama el jefe a su despacho y puede subirme un calor por el esófago muy intenso y sentir físicamente los estragos del miedo. Luego resulta que el jefe me quiere hasta felicitar.

He crecido con esta sensación toda mi vida, y es solo ahora cuando me estoy enfrentando a ella, puesto que si no haces este trabajo psicológico puedes pasar por la vida pensando que es normal sentir miedo en estas situaciones, "normales".

En una ocasión fui rehén por media hora en el atraco a punta de pistola y "recortada" de un bar en Madrid, hace años ya de esto, no se me había ocurrido pensar en ello desde hacia mucho tiempo, pero recuerdo que de todos los que allí estábamos yo fui el único que gestioné el miedo rápidamente, lo empaquete, lo tiré a un lado y me pedí otra copa, los demás tardaron mucho más en superarlo, hubo quien hasta vomitó cuando los cacos se fueron. Pensando ahora en esto me he dado cuenta de que no es que yo procesase más rápido y eficientemente el miedo, era que yo estaba acostumbrado a sentirlo con fuerza y ellos no.






Y os aseguro que siento casi la misma intensidad en casi cualquier ocasión.






Soy un puto miedoso, encajo la mandíbula y aguanto el tirón, pero cualquier día reviento, y es por eso que intento entender porqué me pasa. y el primer paso es entender que me pasa, y que no es normal.



Soy un superviviente.

sábado, 4 de octubre de 2008

DON ÁLVARO


Pues estábamos en que había salido de la casa de gran hermano, y me había instalado en casa de mi madre, todas las mañanas me levantaba muy temprano y tenia el día completo dedicado a mi rehabilitación. Había que estar a las nueve con puntualidad marcial en la calle Martín de los Heros en Madrid, y seguir el programa de "actividades" diseñado por los terapeutas de la organización, a los que cariñosamente llamábamos "los gilipuertas", no por nada, solo por joder.

No os voy a aburrir con las rutinas de un día a día en proyecto hombre, que se pueden resumir en unas pocas palabras, confrontación,terapia de grupo, a limpiar, mas terapia de grupo, a comer, a limpiar, más terapia, mas limpieza y algunas actividades a veces impartidas, a veces perpetradas por voluntarios, a los que seguro que la vida ya les ha devuelto el favor, si no valla una mierda de equilibrio cósmico.

Hoy os quería hablar de una de estas actividades, un taller de escritura que estaba regentado por dos de estos voluntarios, se trata de Don Daniel y Don Álvaro.

Yo en cuanto me entere de que había un taller de escritura, no me lo pensé, y lo elegí entre otras opciones, sin dudar, puesto que a pesar de que casi ninguno de mis compañeros sabían quién era don Álvaro, yo ya sabia que era premio nacional de literatura (aún no era ni Planeta," dinerete", ni académico, "reconocimiento"...veis lo del equilibrio cósmico) y había leído "donde las mujeres".

El taller era muy sencillo, no hay que olvidar que eramos una panda de desheredados, o auto desheredados que en ocasiones apenas sabíamos escribir sin faltas de ortografía. Uno de los ejercicios consistía en decir una palabra cada uno y luego encajarlas en un texto, yo como no podía ser menos elegía, "Baldaquino", "esquinado", "sempiterno", "siluro" y otras lindezas, para fustigar a la concurrencia y de paso advertir a los demás de mi estupidez, y de mi poca distancia con las bravuconadas menos finas de algunos de mis compañeros, la marrullería de guante blanco Vamos.

Luego leíamos los textos, y Don Daniel y don Álvaro nos los comentaban, y también leían los suyos, los de don Álvaro eran siempre los más extraños, y SIEMPRE se las apañaba para encontrar algo positivo que destacar de cualquier texto, por limitado que fuese. Entre nuestra "promoción" se corrió la absurda?! idea de que Don Álvaro nos utilizaba como conejillos de indias en una suerte de búsqueda de historias que contar en sus libros, que solo yo había leído (solo uno) , idea a la que yo me oponía con la misma displicencia con la que les lanzaba mis "palabros" de "capullete" cósmico.

Al finalizar cada sesión, nos encomendaba una tarea, un texto libre, o con tema propuesto, para leer en la siguiente sesión. Benditos Don Álvaro y Don Daniel, conseguían hacerme pensar en otras cosas durante horas, y alejaban, ¿tal vez sin saberlo?, otros pensamientos mucho más dañinos.

En una ocasión, yo llevé un texto que trataba de la mañana de un tipo que se levantaba muy temprano, o se acostaba muy tarde, eso no estaba claro, y hacia un recorrido por Madrid, a pie, desde Atocha hasta La red de San Luis, donde cogía una "cunda". El texto estaba encriptado, aparentemente no pasaba nada, en realidad era una mañana de un yonki, no muy enganchado, que recorría la ciudad, paraba a tomar un café, a mear, describía la mañana justo antes de que la "gente normal" se despertase y acudiese a sus trabajos.

Una "Cunda" es un taxi ilegal conducido por un yonki, que traslada por un precio fijo a otros yonkis a los poblados desde el centro de la ciudad, pero no inicia el viaje hasta que el coche se llena, de ahí lo de "cunda" (que cunda), y en aquella época se cogian en la Red de San Luis, que para mas "INRI" ya no se llama así. Era la plaza que está justo en frente del final de la calle Fuencarral , y al principio de la calle Montera, en la Gran Vía Madrileña.

Don Álvaro me alabó mucho el texto, dijo que le recordaba a las películas de la "nouvelle vague" francesa, en las que aparentemente no pasaba nada, y luego me dijo que él tenía una poesía sobre La Red de San Luis, y la recitó.

Recientemente me he hecho con las poesías completas de Don Álvaro, y enseguida he encontrado esa poesía, y me he quedado helado, al comprobar que a pesar de mi estúpida actitud, intentando encriptar el texto, él lo había entendido mucho mejor de lo que yo nunca hubiera imaginado.

La poesía es esta:

VARIACIÓN FINAL

En la red de San Luis perdí la vida
recién sidas las cuatro de un desvelo
En los portales con la espalda hendida
cuaja la noche fina como un pelo

En la boca del alba sin balcones
se hizo cargo de mí la policía
y robaron mi sangre los ladrones
de los bancos de la comisaría

En la Red de San Luis me cachearon
y me clavaron con las mariposas
En la Red de San Luis me desnudaron
la identidad perdida entre otras cosas

Me transportaban cuatro generales
y en la Red de San Luis se atascó el duelo
lloraban reyes lágrimas reales
Hortera y Mártir fui derecho al cielo

Álvaro Pombo. VARIACIONES

miércoles, 17 de septiembre de 2008

LA CASA DE GRAN HERMANO


Supongo que todos recodáis donde estabais y que hacíais cuando el primer gran hermano atacó en las ondas españolas, no temáis, no os voy a aburrir con el invento, es más ,mi cultura de gran hermano es casi nula, nunca he podido ver más de dos minutos de este programa, y eso que lo he intentado. En muchas ocasiones pregunto, cuando veo en la tele a alguien que no conozco , que quien es, y no se para que lo pregunto porqué casi siempre me dicen... uno de gran hermano.

Pero cuando se emitió este programa yo estaba en una casa de acogida de proyecto hombre, con otros tres compañeros, dado el régimen especial en el que estábamos a mi me dio por decir que estaba en la casa de gran hermano.

Esto ocurrió porque mi patrón de consumo era desconocido por todos mis allegados, es más, para muchos de ellos fue una sorpresa el que yo estuviese enganchado a las drogas. Los Psicólogos de proyecto no sabían por donde cogerme, puesto que no sabían como consumía, ni cuanto, ni con quien, ni nada, y obviamente preguntarle eso al interno (osea yo), pues no era muy fiable. El resultado fue un internamiento de un mes en está casa, justo después de haber superado la fase aguda del síndrome de abstinencia, también llamado "el mono".

En esta casa coincidí con otros tres internos, a cual más peculiar, había un angoleño-Portugés negro como el betún y con menos fuerza de voluntad que un zombi haitiano, con un obeso alcohólico con una gastroplastia recién hecha y con un "abuelete" de unos sesenta y cinco años con más mili encima que el séptimo de caballería.Eramos un grupo muy peculiar, pero nos llevamos la mar de bien.

La casa estaba en Villalva, una localidad al norte de Madrid, desde la cual íbamos y veníamos a la sede de proyecto, donde todos pasábamos por la fase de acogida, fase en la cual se investiga que hacer con nosotros, y según el perfil personal y social de cada uno, derivarle a la parte del programa que más le convenga a sus necesidades.

Unos eran derivados a las famosas granjas, en donde eran reeducados en valores y en costumbres, con una disciplina férrea, estos eran los más Duros en cuanto a caída social, es decir los que más bajo habían llegado en cuanto a pérdida de valores y deterioro social, alguno ni tan siquiera tuvo nada de esto en su vida, por lo cual estos no eran reeducados, eran directamente educados.

Se que esto suena brutal, suena más a campo de concentración que a centro de rehabilitación, pero es que cuando se oyen cosas como "por lo menos no la viole", "robarle al corte ingles en realidad no es robar", " si a ese tío le sobraba el dinero..." , y muchas más, pues lo único que se puede hacer es intentar reeducar en valores y devolver a la sociedad a alguien que por lo menos sepa los rudimentos básicos de la convivencia. No quiero decir que todos los que pasan por las granjas fuesen delincuentes, también los había simplemente sin apoyos familiares o con otro tipo de sociopatías.


Los que por suerte o por educación o tiempo (yo no se hasta donde hubiera sido capaz de llegar) no nos habíamos "despeñado" del todo, y conservabamos entorno social y apoyo familiar, hacíamos el programa ambulatorio, es decir, acudíamos al centro de nueve a seis de la tarde, y seguíamos un programa muy similar al de las granjas, pero durmiendo en casa.

Pues un mes después de ingresar en la casa de gran hermano, fui nominado para abandonar la casa y seguir el programa de rehabilitación desde casa de mi madre.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

X


Aquel día me plante mi primer par de calcetines desparejado, lo importante es que estén limpios, pensé. Pero creo que todos tenemos un backoffice en la cabeza que de repente te alerta, a mi se me encendió la luz roja.

Comencé a pensar en ello y a restarle importancia a la vez, y eso que había otros indicadores mucho más potentes encendidos, era lo que ahora se llamaría un NINJA (no incoming ,no job, no assets), pero eso casaba con mi bohemia manera de ver la vida, pero lo de los calcetines...

Salia mucho, bebía más, pero hacia años que lo hacia, y con altibajos mi vida era satisfactoria, ya vendrían tiempos mejores.

Yo era un generación X puro, purísimo, tanto que no es que no me fui de casa, es que fueron mi familia al completo los que se marcharon de casa, mientras yo vivía con una mezcla de hedonismo y bohemia, con mi parcela de trabajo y negocios cubierta, tuve dos garitos en propiedad compartida y múltiples trabajos, de los interesantes y de los alimenticios.

En realidad el primero en irse fue mi padre, para trauma de niño agarrado a los barrotes de la terraza del noveno, que ve a su padre alejarse con la maleta.

El segundo mi hermano Dani, a su pesar, se estampó, de paquete en la moto de un vecino, contra un camión de bomberos.

Luego mi hermano Germán se fue con su novia a vivir, novia con la que se caso y de la que se divorció, natural.

Por último, mi madre después de un par de años de lo del camión de bomberos, decidió casarse con su novio, con el que llevaba diez años de relación y lleva otros tantos de casada.

Así que el desahucio y el desalojo de esa casa me pillo solo.

¡Cuantas veces he querido quemar esa casa! o también me sorprendía fantaseando con verla totalmente cegada de cemento, y me reía, ¡que ocurrencia! imaginaos, un noveno piso que no existe, es solo un bloque de cemento en una ala de una planta de un edificio.

Aquel día me levanté con una fenomenal resaca de TODO, y salí por la puerta sin mirar atrás, a partir de aquel día comencé a consumir a diario.


Entre estos dos días pasó apenas un año.

domingo, 7 de septiembre de 2008

MI CAJITA DE MIERDA


Quiero iniciar una nueva etiqueta en mi blog, el nombre es muy elocuente, y proviene de una discusión con mi mujer, en ella me acusó de guardar cositas en "mi cajita de mierda". En un primer momento me ofendí mucho de que me dijera eso, en definitiva en esa ocasión lo único que había hecho era no haber sido rápido en ofrecerle una información. Pero luego recapacité y comprendí la cantidad de veces que le he ocultado información, cuando no he mentido directamente.

Me costó un tiempo descubrir que era ella en realidad la que llevaba la razón, no en ese particular, pero si en la actitud general, el hecho incuestionable de que me guardo cosas para mi, niego información a los que más quiero y les provoco un estado de alerta de baja intensidad que les preocupa la vida.

En mi vida he mentido mucho, por omisión, mentiras directas no he contado tantas, puesto que tengo una gran habilidad para ocultar lo que me preocupa, lo que me avergüenza, lo que me incrimina, y mantenerlo fuera del alcance de quién pueda usarlo para destruir o dañar la imagen que yo quiero transmitir a los demás.

Antiguamente en esta cajita había cosas leves, graves y muy graves, puesto que mi vida era muy distinta a la que ahora llevo, desde hace tan solo nueve años llevo una vida en que las cosas graves y muy graves no caben, pero todo el andamiaje de mi personalidad ocultadora ha seguido en funcionamiento, ahora solo hay cosas leves, pero tal vez ahora descubro que hay una grave, mi capacidad de ocultar celosamente secretos absurdos, que ya no sirven a causa mayor, pero que como la pierna amputada de un cojo me sigue picando.

Esta etiqueta busca desarticular este andamiaje, busca un exorcismo privado y semi publico (todo lo público que un blog puede ser) para intentar mejorar, intentar continuar la construcción de ese hombre que es el leit motiv de este blog.

A una infancia hiper sensible y una adolescencia muy insegura añadí una juventud muy turbulenta, lo cual me hizo construirme a la imagen de mi mismo, fui un superviviente que destruyó los puentes detrás de si, que aprendió que la información le hacia fuerte y me dedique a controlarla en la medida de lo posible, y lo hice con el convencimiento de que restaría daño a los demás y seria capaz de encajar lo que viniera. Me equivoqué.

Había pensado que este exorcismo lo iba a realizar de menos a más, o cronológicamente, o en forma de relato en tercera persona, pero creo que ninguna de estas posibilidades casan con mi personalidad, así que comenzaré con el suceso más impactante y el que tal vez haya partido mi vida en un antes y un después.

Esta auto confesión me da cierto miedo, puesto que no quiero que llegue a determinados oídos, y tampoco quiero que condicione mi relación con los demás, no busco ni protectores, ni perdón, ni auto complacencia, tan solo busco algo que aún no he encontrado y que creo que tal vez no encuentre nunca, la paz conmigo mismo, el sacarme el miedo del cuerpo y no temer más por nada.

En la primavera de 1999 ingresé en Proyecto Hombre, estuve tres años en tratamiento para desintoxicarme de mi adicción a la heroína por vía parenteral, adicción que me había llevado al límite de mi mismo como hombre y que solo gracias a mi familia y a mis amigos logré superar.