
Hay en mi historia una cadena de culpas realmente curiosa, es decir a pesar de que las acciones de una persona son en su inmensa mayoría soberanas, tendemos a buscar a posteriori un culpable de nuestra desgracia.
Yo soy un eslabón en esa cadena, tengo a mi culpable y a mi víctima, a la víctima ya os la presenté en un post anterior,Beatriz es mi víctima en la cadena.
Recientemente he contactado con mi culpable, se trata del que me acompañó en mis momentos iniciales de consumo tozudo, creo que fue, como en tantas otras ocasiones, oídas o vividas, un caso de asociación para consumir.
Cuando estás inmerso en la vorágine confundes en muchas ocasiones la amistad con estas asociaciones, o una amistad se transforma en una asociación, o una relación cordial se confunde con amistad por la fuerza de un mal común.
Por uno de estos caminos que abren las listas de distribución de mails de un amigo, llegué al tercero en liza, que junto con mi culpable campaba conmigo en la noche Madrileña de los noventa, y a través de este llegué a mi culpable.
He hablado con él por teléfono, está bien, le costó mucho salir, pero salió y hasta formó una empresa que, al parecer, le funciona de lujo en todos los sentidos, le da estabilidad, dinero y hasta amor, trabaja en ella con su actual pareja.
He quedado con él para comer un día de la semana que viene, supongo que como en encuentros de este tipo, hablaremos de los tiempos pasados, de los ausentes y nos pediremos perdón mutuamente. Por teléfono note, vagamente, que él piensa que tiene algo de culpa, tal vez hace años le hubiera culpado, pero ahora sé que es una ilusión, una narración histórica falsa en sus conceptos, él no es culpable, yo no soy culpable...años de terapia para saber que esto es así...pero en esta cadena todos sentimos el pinchazo que nos deja la culpa.
Esta cadena es en realidad una malla, puesto que no siempre tu víctima te identifica como su culpable, y tu culpable rara vez siente que te debe algo. A mi me ha llegado desde el otro lado del mundo una sincera disculpa por parte de alguien que me sentía como su víctima, y a quién yo nunca identifiqué como culpable.Supongo que también hay agujeros en esta malla, de muchos que no consideran a nadie como su víctima y/o no identifican a nadie como su culpable.

9 comentarios:
Tremendamente interesante, esta disertación, Joako.
:)
Me has dejado pensando... y al final he llegado a la conclusión que hace muchos años me sentí extremadamente culpable de no sabía muy bien qué.
Ahora, creo, soy uno de esos agujeros de la malla: no veo víctimas ni culpables. Sólo personas que intentan construirse día a día, con mayor o menor acierto.
Un besote
Yo como Irre he hecho mía tu reflexión. Pero al revés, yo me sentía en todo caso más víctima que culpable, ahora como tú paso de eso. Y lo importante es el ahora y el futuro.
Hay una cosa con la que me he quedado de tu comentario, y no sé si esty muy de acuerdo, no hablo ya de tu caso particular, que no conozco, claro, sino en general:
''Cuando estás inmerso en la vorágine confundes en muchas ocasiones la amistad con estas asociaciones, o una amistad se transforma en una asociación, o una relación cordial se confunde con amistad por la fuerza de un mal común.''
Yo eso también lo llamo 'amistad', de algún tipo al menos. Vale, no me refiero a la vorágine de la que hablas, repito que hablo en general. Vorágines, intereses varios, por necesidad en lo malo, por fiesta en lo bueno... No creo que existan amigos para todo que siempre hayan estado en todo, al final las personas que retenemos en la cabeza son de todos los palos, y muy distintas, ¿no? Bueno, sin más, pensaré sobre ello.
Oye, te deseo lo mejor esta semana, tú tranqui y que la quedada sea agradable y/o entrañable, como salga, pero feliz.
Irre, esos agujeros existen, se rompe la cadena, pero no creas que no ver culpables o victimas es mejor o te hace mejor, en realidad este comportamiento es un escudo fantastico, recuerdo un tío en terapia que decia a menudo "me encantaría saber quien tiene la culpa de lo que me pasa, para darle una somanta de ostias", nos costó mucho que comprendiera que el culpable era él mismo, pero estaba convencido de que estaría mejor si localizase a un culpable, a este le pasó que no tenía localizado a su culpable y tuvo que dar dos pasos en uno. Yo primero perdoné a mi culpable y luego me di cuenta de que también podía perdonar al autentico culpable, yo mismo.
Julián,Has de tener en cuanta que las historias de esta etiqueta tienen un denominador común muy especifico, la droga, es decir son poco difusas. El consumo de droga, por su potencia, es mucho mas concreto, porque normalmente se recuerdan los hitos con mucha precisión, yo llevaba mucho tiempo consumiendo esporadicamente, pero a mi culpable le localize en ese momento en el que comencé a consumir sistematicamente, era mi asociación de ese momento, y le tocó la china, era aquello que dicen la abuelas de "las malas compañias", fue el culpable perfecto. Hay otros que culpabilizan a el que primero les ofreció droga, o al novio/a del principio de la adicción...
En el programa a estas asociaciones se les llamaba "colegueo", es decir el lugar común para este "colegueo" era el consumo, si le quitabas ese denominador común quedaba muy poco o nada, no lo confundas con una sana afición que te une en una relación de amistad mas o menos fuerte con un igual, tu puedes tener una afición común por , por ejemplo el aeromodelismo y tener un club de aeromodelismo con cuatro con los que te reunes a volar aviones, son tus amigos, ellos te considerán como tal y tu también, y luego, tal vez no les invitas a tu boda, por lo de que en algún lado hay que poner el límite de invitados. Incluso si es el alcohol lo que te une a ese amigo de farras nocturnas, tal vez no sea exactamente igual que lo que yo propongo, puesto que seguramente a ese amigo con el que te vas de copas en realidad le has conocido en un ambiente diferente, es compañero de facultad, de trabajo...es decir cuando restas el elemento común nocivo, queda algo detrás. Por supuesto esto no es tan categorico como te lo pinto, yo he tenido asociaciones de "colegueo" puras (Solo había como común la droga) y otras mixtas, en que había mas cosas además, he incluso he consumido con verdaderos amigos, pero la droga puede triturarlo todo si le das tiempo.
Al final es como dices,Joako,no hay tal cadena,no somos eslabones puestos en orden de sucesión lógica,uno detrás de otro,en plan efecto dominó: si yo caigo tú caes detrás y así hasta a el finde la cadena.
Creo un poco másen la imagen de un montón de círculos,esos círculos son nuestras vidas que ,en algún momento,interactúan,se acercan y se separan mientras pasa el tiempo pudiendo volver a tocarse en algún punto o simplemente ignorarse para siempre.
Ahora,en este punto de vuestro tiempo individual volvéis a coincidir y esto tendrá un efecto,seguramente más "positivo" que en el pasado,aunque sólo sea por celebrar lo aprendido con la experiencia conjunta vivida,que siempre es un triunfo.
Mola lo de la malla,por cierto;)
Sí, hablaba de otra cosa, no tenía que haberlo llamado 'amistad', y también es que eso es, que no debí sacar de contexto tu reflexión tan a la torera, que como dices tiene un denominador común, que son las drogas. Quería decir que de las malas experiencias también se aprende, y se aprende tanto de la gente que te hace bien como de la gente que te hace mal (a veces más de la que te hace mal) pero no debí llamarlo 'amistad', claro. Incluso las relaciones personales más nocivas siguen siendo relaciones personales. Lo dicho, me expresé mal.
Por cierto que tiene que molar hacer aeromodelismo (es broma).
Pues si... conozco a varios que aún tienen la rabia metida en su cuerpo cuando hablan de su culpable... y no entienden que, aunque quizá les ayudaran a arrastrarse en la mierda, la culpa (si se puede llamar así, que yo no lo hago), es solo de uno mismo.
Y no solo en el mundo de las drogas, en todas las demás también. Yo he tenido un culpable al que poco a poco he ido perdonando...
Besicos
Buena suerte en la comida y el reencuentro.
Viene bien verse y superar temas pendientes, aunque por separado los tengáis superados, hay que verse y dar un paso más.
Abrazo fuerte.
Será que ya he perdonado a mi padre... y a mí misma.
:)
Rose, ¡Joder!, lo has entendiso a la perfeción, eso es lo que quería trasmitir, en un ambiente tan descarnado como el de las drogas se ven cosas que se pueden extrapolar a ambientes mas complejos, o menos descarnados, espero que la reunión sea para bien.
Julián, el concepto amistad es muy complejo, y como le digo a Rose, el ambiente de las drogas es muy descarnado, se ven cosas con mas facilidad, pero es extrapolable a otros, creo que como campo de experiemtación sociologica no tiene precio, es como aislar un experimento social dentro de otro mas amplio, como si de un laboratorio del comportamiento humano se tratase.
Belén, el camino para perdonar a tu culpable pasa por ir descubriendo que la realidad es mas compleja, que nosotros cargamos con gran parte de la culpa y que tal vez enrrocarnos con nustro culpable (si es que este en realidad lo es) nops impide avanzar. El perdón es un bálsamo excelente, te deja mejor que el victimismo, el odio, o la simpleza de lo "cerrado, explicado".
Futuro, creo que tienes razón, de este encuentro solo puede salir algo bueno, o nada en el peor de los casos.
Irre, si lo has hecho eres "¡El puto amo!", a partir de ahí solo está el infinito, puedes llagar a donde te propongas.
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