
El Ateísmo es una de mis características, y una de las que estoy más orgulloso, porque me la he ganado con mi esfuerzo. A pesar de no haber nacido en una familia excesivamente religiosa, y de no haber ido a un colegio religioso, nací en los años sesenta, en Madrid. Solo eso es ya todo un modo de crecer "por defecto".
No soy anticlerical ni agnostico, soy ateo. Y lo soy porque tengo el convencimiento de que después de la muerte, en la conciencia del yo, hay lo mismo que antes del nacimiento, nada.
Tal vez en lo material si que lo haya, en realidad somos algo más parecido a una onda que a un objeto, en nuestro cerebro animal somos un tipo especial de objeto, un ser vivo, y aún diría más, un ser vivo pensante.
Pero si lo pensamos más detenidamente en realidad todas las células de nuestro cuerpo han cambiado totalmente en un periodo de años (salvo las neuronas),y en otro periodo más largo,todas las moléculas y átomos de nuestros cuerpos dejarán de ser nosotros y pasarán a ser un árbol, tierra, hierba...literalmente.Es esto lo que hace que seamos más parecidos a una onda que a un objeto tal como concebimos "un objeto".
He de confesar que estos pensamientos siempre me han angustiado, mi "personal epifanía" la experimenté a los quince años escuchando a mi profesor de literatura hablar de Sartre, y hacer un comentario aislado en su clase, dijo algo así como que ¿qué diferencia había entre una persona y un caballo cuando se morían y se descomponían en un prado?, en ese momento comenzó mi "calvario", mi lucha por comprender que hay en el más allá, o que no hay.
Más adelante me dio por pensar que lo más parecido al estado de después de mi muerte ha de ser por fuerza el estado de antes de mi vida, del cual no tengo recuerdo, pero si historia, porque yo se lo que pasó antes de que yo naciera...que mis padres se conocieron haciendo una oposición.
Y eso es todo, 50% papá,50% mamá y un puñado de años por delante. La angustia que sentía era más por un deseo de evitar el dolor y el sufrimiento que yo asociaba con la muerte y la identificación de esta con la no conciencia.
Pero si bien la muerte puede doler, la no conciencia no duele, ya lo he experimentado, más concretamente antes de haber nacido.
En definitiva, esta es la onda en la que me veo inmerso, más o menos a la mitad, es mi vida. Y eso es lo más importante, el extraño paréntesis que se abre entre dos acontecimientos y que es un regalo que hay que saber usar, sin libro de instrucciones, o con uno extremadamente complejo.
En lo social soy de los que creen que las religiones han cumplido una función social importante, han explicado, han cohesionado, han permitido en muchos casos la ordenación social con un proyecto de "animal común" que nos ha hecho "progresar" como especie.
Y sobre todo las religiones monoteístas con libro, que supieron construir una moral que ahora hemos transformado en ética, o más concretamente, que supieron amalgamar el sentimiento de lo correcto y lo incorrecto, y ordenar el mundo para evitar que el hecho de "matar a alguien porque te estorba" no sea algo nimio.
Pero esta era en la cual la explicación y la motivación para una ética y un devenir nos era algo ajeno ha terminado, no digo que valla a ser fácil, creo que el ser humano está biológicamente más preparado para creer que para no creer. Pero en varios miles de años las religiones serán algo residual.
Por último deciros que mi mujer trabaja en un colegio religioso y mis hijos asisten a ese colegio, como he dicho no soy anticlerical. Pero es que además opino que si bien la religión es algo que socialmente recibimos "de serie", el Ateísmo hay que ganárselo. Y que al igual que un padre puede obligar a sus hijos a creer puede obligarlos a no creer...yo prefiero que sean ellos los que decidan, y si quieren preguntarme lo que opino ya se lo diré cuando sean mayores.
Os dejo con la mejor explicación que he encontrado del Ateísmo: