miércoles, 16 de mayo de 2012


AL BORDE

Al borde del precipicio
salen a trinar los pájaros,
atronan el claro espacio,
y recomiendan ir al notario.

Al borde del precipicio
vivo recién instalado,
luchando por ser único,
y por ser buen humano.

Al borde del precipicio
en el vacío, tragando
saliva ajena, que digiero
por peteneras y tarantos.

Al borde del precipicio
aprieto los premolares,
y salto al frente pensando
en un millón de alamares.

Al borde del precipicio
siento sentires varios
contandolos estoy,
y solo me salen cuatro:
Miedo
Traición
Cansancio
Y asco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay...
:(

Me ha encantado el poema, la verdad, pero no lo que transmite...

Soy Irre.
:)

Joaquin dijo...

No te pongas al borde del precipicio, ponte en Los ojos del pajaro, pero no del ave predadora. Piensa en los arboles de hoja peremne: no importa como de helador haya sido el invierno alli estan las horas siempre verdes.