jueves, 17 de enero de 2008


POLITICAMENTE CORRECTO







Ser políticamente correcto nos atenaza. Esto ha ido ocurriendo tan poco a poco que no nos hemos enterado de cuando dejamos de hablar claro y comenzamos a cambiar nuestro lenguaje para sonar mas “amables” a nuestros semejantes. Ya quedan pocas palabras o expresiones coloquiales que se escapen a esta “¿moda?”, ni se te ocurra llamar “marica” a alguien (aunque ya de por si marica, de maría mari ,el nombre femenino por antonomasia ,era un eufemismo), lo correcto es Gay palabra inglesa que significa alegre. Los viejos son miembros de la tercera edad. Las marujas, amas de casa. Los Gitanos minora étnica. Y así sucesivamente. Estoy muy de acuerdo en que debemos medir nuestras palabras para no herir a los demás, y adecuar nuestro lenguaje a la situación donde nos encontremos. Pero últimamente los políticos y las asociaciones de todo tipo nos “obligan” a ser ultrasensibles con todo lo que les incomode, y por no meternos en líos lo hemos ido aceptando e incluyendo entre las cosas con las que había que tener cuidado. Ahora ya no nos podemos reír prácticamente de nada ni de nadie sin que un grupo político o una asociación se eche encima del “infractor”. Hace muy poco había un anuncio en la televisión de unos cereales tan crujientes que dos chicas jovencitas y preciosas haciendo crujir estos cereales ponían en evidencia al único grupo del que es licito reírse sin ningún problema en la actualidad, los hombres de mediana edad y raza dominante en el país del anuncio. Es curioso como lo
políticamente correcto ha tenido un efecto perverso sobre mi grupo social, pertenezco al grupo del que todos se pueden reír sin limites.
Al final con la mejor de las intenciones estoy como siempre en el grupo al que nadie compadece ni ayuda, en los años 70 y 80, cuando era un niño, se prestaba muy poca atención a los niños en comparación con lo “delicados” que somos con la infancia en la actualidad, en los 80 y 90 en que era un joven no había ninguna ayuda para estos jóvenes que ni podían quejarse de casi nada, y ahora estoy fuera de las ayudas o grupos dignos de tal.
Es alucinante que perteneciendo al grupo dominante de la sociedad, no domine nada.

2 comentarios:

Paco Becerro dijo...

Es nuestra generacion JOAKO, la generación X, la que sufre todo y no domina nada.

Estoy de acuerdo contigo.

Añadiría que encima, como las gneraciones anteriores ahora tienen más calidad de vida, y mejor medicina y más esperanza de vida, no llegaremos nunca a dominar.

Seremos como el Principe Charles, la eterna promesa, el hombre que pudo reinar, pero que nunca lo hará. Su madre la reina Isabel vivirá hasta que su nieto sea rey, porque este pobre Charles tendrá setenta años cuando palme su madre...

Saludos.

JOAKO dijo...

¡Joder! ¡que ejemplo!, nunca se me había ocurrido pensar en el Príncipe Carlos como en alguien digno de lastima. Pero si bien mirado hay paralelismos, todo el mundo se ríe de él, es deun "grupo" dominante que no domina y esta obligado mas que nadie a ser políticamente correcto. Me alegro futuro de que me leas, yo haré lo propio