
Por sugerencia de Julián he decidido escribir este post de un libro que llevo un año saboreando, se trata de un ensayo de Sadie Plant llamado "El Gesto Más Radical", en él se habla de una época y de una forma de pensar muy interesante, no solo porque resultó revolucionaria en su época, si no porque además tuvieron la "decencia" de autodisolverse.
Se inspiraron en el movimiento dadaista, lo cual de entrada ya me engancho (me encantan los dadaistas), y estudiaron el pensamiento social como hasta entonces no se había hecho, rompieron con lo anterior y decidieron intentar una revolución autentica, que no pudiese ser absorvida por el poder, cuando el fracaso les pisó los talones se autodisovieron, no sin antes dejar un puñado de teorias que condicionaron el pensamiento posterior, ese pensamiento que ahora vemos tan radical, el "No logo" de Naomi Klein, el pensamiento de los antiglobalización, o incluso la corriente Punk, son deudoras de este pensamiento.
Tienen en Guy Debord su principal cabecilla, por utilizar la jerga que tal vez a él le hubiese gustado, puesto que fueron un puñado de locos que propusieron la utopia y terminaron anticipando nuestro tiempo y la relación del poder con la sociedad de casi cuarenta años después.
El caso es que Julián publica este post en el cual nos explica sus razones para no tener teléfono móvil, y finaliza el post con una reflexión que a él le parece que es inconexa con lo anteriormente expuesto de sus razones para no poseer móvil; la reflexión tiene que ver con la compra por parte de algunos Punkys de zapatillas de la marca Converse. De mi comentario en este post proviene esta entrada.
Intentaré, con dos textos extraidos directamente del libro, explicar el modo de pensar de esta corriente con respecto a la sociedad y su manera de absorver y desactivar tendencias por muy radicales que estas sean.
La palabra "cotidiana" en la frase "lengua cotidiana" se refiere , por tanto, a la insipidez y a la banalidad que se excluyen de las representaciones espectaculares. Desprovista de su representación glamurosa, la experiencia se convierte en algo casi embarazoso, algo que provoca vergüenza; un acontecimiento sin cámara que lo grabe apenas ha ocurrido, y una mercancía no significa nada sin su imagen publicitaria. Sin representaciones , da igual que haya vida o no. El fútbol nos proporciona un ejemplo excelente de este distanciamiento de la experiencia real y de su regreso como versión simulada de si mismo. Reprimido el juego salvaje y a menudo violento que se jugaba a finales del siglo XIX en las calles de los pueblos, que suspendian su actividad comercial durante varios días para la ocasión, el fútbol se volvió cada vez más especializado; alejado primero al estadio y más tarde a la televisión, la participación en el deporte llegó a reducirse a la afiliación a los clubes, a apostar sobre los resultados, a un conocimiento detallado de los jugadores y las ligas y a la adquisición de distintos emblemas de participación: insignias, gorras, bufandas, vídeos, programas y, en la edad del "hooliganismo" cicatrices y trofeos ganados en peleas callejeras o en la hileras de casas adosadas británicas. Se sabe que los hinchas siempre corren al salir de un partido ; cuando los caballos de la policia no los persiguen, por lo general se debe a lo que los seguidores del deporte quieren hacer realmente es practicarlo. Y eso hacen, cómo no: en Gran Bretaña existen miles de equipos federados, los grandes equipos todavía buscan nuevos talentos entre los aficionados, y a pesar de la ubicuidad de los carteles de "prohibidos los deportes con balón", en las paredes de las ciudades se siguen pintando porterias. Pero el fútbol "verdadero" es ahora el espectaculo del fútbol: el partido televisado empieza a ser mejor que "estar allí", y todas las formas de participación en el juego se han degradado o ilegalizado."Los hinchas bajaron a las calles de Alcester tras la victoria de Inglaterra en la copa del mundo del pasado domingo", informó un periodico local en 1990. "Seis personas se pusieron a jugar un partido de fútbol espóntaneo en un semáforo de Station Street, observados por más aficionados. Pero su partido llego a un fin prematuro cuando unos policias locales que hacían la ronda les confiscaron el balón y el público volvió a sus casas"(Alcester chronicle, 4 de julio de 1990).
(...)
"Incluso las actividades que podrían amenazar la propia existencia del propio expectaculo se pueden integrar dentro de los confines de los estilos de vida mercantiles, y, para los situacionistas, la colonización hasta de los gestos más radicales constituía uno de los mecanismos de control más sutiles del espectaculo. El de comunista y el de rebelde pueden consumirse tan fácilmente como todos los demás papeles, y su aspecto espectacular descarta cualquier posibilidad de vivirlos de verdad. Uno no puede ser rebelde de verdad , pero puede adoptar y consumir la imagen de rebelde,manifiesta sobre todo en las mercancias materiales-insignias, camisetas, carteles, cortes de pelo-, para provecho del sistema entero. La disensión es convertida en un espectaculo más, y los rebeldes se convierten en espectadores de su propia rebeldia, consumen la vida en la que desean participar, y se introducen en un papel seductor y glamuroso en el que en realidad no pueden afectar a nada. "toda realidad individual, al depender directamente del poder social y venir su expresión determinada completamente por ese poder, ha adoptado un carácter social. En realidad, únicamente en tanto que la realidad individual no existe se permite su expresión"(Guy Debord, La societe du espectacle,17.). Habiendo comprado todas las prendas adecuadas y leido todos los libros indicados, el aspirante a rebelde se encuentra apoyando sin querer las relaciones mercantiles. Consumidores de la lucha y mirones de una revolución lejana, se les presenta una serie de caminos predeterminados: hay partidos a los que uno puede unirse, periódicos que se pueden vender, mítines a los que se puede asistir y manifestaciones en las que se puede intervenir. Incluso para el activista más sincero, la imagen del revolucionario, del lider del sindicato o del organizador de un partido tiene una fuerza seductora propia que menoscaba la realidad de su compromiso político. La insatisfacción, escribió Debord, " se convierte en una mercancia en cuanto la economía de la opulencia encuentra la manera de aplicar sus métodos de producción a esa materia prima en concreto" . Hasta el adicto a la heroína, el hooligan, el grafitero y el truhán se ofrecen como opciones predefinidas a los desencantados, quienes, al esforzarse por escapar de la alienación a una expresión de individualidad , son acomodados en un papel de enemigo y apartados de los papeles de los que intentan escapar. Cualquier cosa que surja dentro del espectáculo está sujeta a su equivalencia, e incluso la acción más hostil puede emplearse para reproducir la enajenación del todo.
Hay que aclarar lo que es el "espectaculo" para la Internacional Situacionista, "el espectaculo es el núcleo de crítica radical de la sociedad de consumo", es una forma de desmenuzar nuestro mundo de acciones que se estratifican, pero que son deglutidas por el poder social que la anula, conviertiendolas en consumo.
Yo creo que eligen el término "espectaculo" porque esa es la visión de los hechos en la vida moderna (no hay que olvidar que el grupo se crea en el 1957 y se autodisuelve en el 1971), ya casi todo es pasado por el tamiz de algo "no cotidiano", no hay más que ver cualquier programa de televisión de "rueda de reporteros" ("Madrid directo", "Andalucia directo" o "España directo") en el que hacen singular y por tanto espectacular cualquier suceso.
Estos dos parrafos aluden a lo que yo creo que Julián quiere decir en su post, pero no sabe o no tiene ganas de desarrollar. Él siente la necesidad de la individualidad como muchos la hemos sentido, y esta se manifiesta de muchas maneras, hasta que poco a poco la realidad nos va venciendo, Julián ya lo sabe y en los comentarios alude a un futuro con teléfono móvil. Esta solución discreta de la negación a un uso colectivo es muy inteligente a mi modo de ver, puesto que es casi incruenta y cubre una necesidad que otros tal vez "quemen" con gestos mucho más radicales, como el de la actitud Punky (con zapatillas Converse).
Obviamente estoy de acuerdo con los dos parrafos que he elegido de un libro de 309 páginas, en ellos se desgrana de una parte como hemos pasado de la acción a la contemplación, y nos ha parecido bien, más que bien, hasta el punto de que ahora creemos que es más fútbol el de las grandes ligas que el "real", esto es aplicable a cientos de ejemplos, y a nuestras própias vidas. Y de otra parte pone de relieve como la "sociedad del espectaculo" desactiva cualquier corriente de pensamiento o acción que "osa" intentar la "revolución", con un mecanismo realmente difícil de desactivar, actualmente hay grupos "antisistema" intentando lo tantas veces "atacado", en mi fuero interno estoy con ellos, deseo que tengan un "éxito relativo" que mejore el mundo, pero también creo que están comenzando a ser "deglutidos" por el sistema, entendiendo este sistema no como algo "conspiranoico"(si se me permite el término) si no mucho más profundo, puesto que tiene a sus soldados entre las mismas filas que a sus revolucionarios, puesto que un antisistema puede ser simultaneamente esto y hincha del Manchester United.
Se inspiraron en el movimiento dadaista, lo cual de entrada ya me engancho (me encantan los dadaistas), y estudiaron el pensamiento social como hasta entonces no se había hecho, rompieron con lo anterior y decidieron intentar una revolución autentica, que no pudiese ser absorvida por el poder, cuando el fracaso les pisó los talones se autodisovieron, no sin antes dejar un puñado de teorias que condicionaron el pensamiento posterior, ese pensamiento que ahora vemos tan radical, el "No logo" de Naomi Klein, el pensamiento de los antiglobalización, o incluso la corriente Punk, son deudoras de este pensamiento.
Tienen en Guy Debord su principal cabecilla, por utilizar la jerga que tal vez a él le hubiese gustado, puesto que fueron un puñado de locos que propusieron la utopia y terminaron anticipando nuestro tiempo y la relación del poder con la sociedad de casi cuarenta años después.
El caso es que Julián publica este post en el cual nos explica sus razones para no tener teléfono móvil, y finaliza el post con una reflexión que a él le parece que es inconexa con lo anteriormente expuesto de sus razones para no poseer móvil; la reflexión tiene que ver con la compra por parte de algunos Punkys de zapatillas de la marca Converse. De mi comentario en este post proviene esta entrada.
Intentaré, con dos textos extraidos directamente del libro, explicar el modo de pensar de esta corriente con respecto a la sociedad y su manera de absorver y desactivar tendencias por muy radicales que estas sean.
La palabra "cotidiana" en la frase "lengua cotidiana" se refiere , por tanto, a la insipidez y a la banalidad que se excluyen de las representaciones espectaculares. Desprovista de su representación glamurosa, la experiencia se convierte en algo casi embarazoso, algo que provoca vergüenza; un acontecimiento sin cámara que lo grabe apenas ha ocurrido, y una mercancía no significa nada sin su imagen publicitaria. Sin representaciones , da igual que haya vida o no. El fútbol nos proporciona un ejemplo excelente de este distanciamiento de la experiencia real y de su regreso como versión simulada de si mismo. Reprimido el juego salvaje y a menudo violento que se jugaba a finales del siglo XIX en las calles de los pueblos, que suspendian su actividad comercial durante varios días para la ocasión, el fútbol se volvió cada vez más especializado; alejado primero al estadio y más tarde a la televisión, la participación en el deporte llegó a reducirse a la afiliación a los clubes, a apostar sobre los resultados, a un conocimiento detallado de los jugadores y las ligas y a la adquisición de distintos emblemas de participación: insignias, gorras, bufandas, vídeos, programas y, en la edad del "hooliganismo" cicatrices y trofeos ganados en peleas callejeras o en la hileras de casas adosadas británicas. Se sabe que los hinchas siempre corren al salir de un partido ; cuando los caballos de la policia no los persiguen, por lo general se debe a lo que los seguidores del deporte quieren hacer realmente es practicarlo. Y eso hacen, cómo no: en Gran Bretaña existen miles de equipos federados, los grandes equipos todavía buscan nuevos talentos entre los aficionados, y a pesar de la ubicuidad de los carteles de "prohibidos los deportes con balón", en las paredes de las ciudades se siguen pintando porterias. Pero el fútbol "verdadero"
(...)
"Incluso las actividades que podrían amenazar la propia existencia del propio expectaculo se pueden integrar dentro de los confines de los estilos de vida mercantiles, y, para los situacionistas, la colonización hasta de los gestos más radicales constituía uno de los mecanismos de control más sutiles del espectaculo. El de comunista y el de rebelde pueden consumirse tan fácilmente como todos los demás papeles, y su aspecto espectacular descarta cualquier posibilidad de vivirlos de verdad. Uno no puede ser rebelde de verdad , pero puede adoptar y consumir la imagen de rebelde,manifiesta sobre todo en las mercancias materiales-insignias, camisetas, carteles, cortes de pelo-, para provecho del sistema entero. La disensión es convertida en un espectaculo más, y los rebeldes se convierten en espectadores de su propia rebeldia, consumen la vida en la que desean participar, y se introducen en un papel seductor y glamuroso en el que en realidad no pueden afectar a nada. "toda realidad individual, al depender directamente del poder social y venir su expresión determinada completamente por ese poder, ha adoptado un carácter social. En realidad, únicamente en tanto que la realidad individual no existe se permite su expresión"(Guy Debord, La societe du espectacle,17.). Habiendo comprado todas las prendas adecuadas y leido todos los libros indicados, el aspirante a rebelde se encuentra apoyando sin querer las relaciones mercantiles. Consumidores de la lucha y mirones de una revolución lejana, se les presenta una serie de caminos predeterminados: hay partidos a los que uno puede unirse, periódicos que se pueden vender, mítines a los que se puede asistir y manifestaciones en las que se puede intervenir. Incluso para el activista más sincero, la imagen del revolucionario, del lider del sindicato o del organizador de un partido tiene una fuerza seductora propia que menoscaba la realidad de su compromiso político. La insatisfacción, escribió Debord, " se convierte en una mercancia en cuanto la economía de la opulencia encuentra la manera de aplicar sus métodos de producción a esa materia prima en concreto" . Hasta el adicto a la heroína, el hooligan, el grafitero y el truhán se ofrecen como opciones predefinidas a los desencantados, quienes, al esforzarse por escapar de la alienación a una expresión de individualidad , son acomodados en un papel de enemigo y apartados de los papeles de los que intentan escapar. Cualquier cosa que surja dentro del espectáculo está sujeta a su equivalencia, e incluso la acción más hostil puede emplearse para reproducir la enajenación del todo.
Hay que aclarar lo que es el "espectaculo" para la Internacional Situacionista, "el espectaculo es el núcleo de crítica radical de la sociedad de consumo", es una forma de desmenuzar nuestro mundo de acciones que se estratifican, pero que son deglutidas por el poder social que la anula, conviertiendolas en consumo.
Yo creo que eligen el término "espectaculo" porque esa es la visión de los hechos en la vida moderna (no hay que olvidar que el grupo se crea en el 1957 y se autodisuelve en el 1971), ya casi todo es pasado por el tamiz de algo "no cotidiano", no hay más que ver cualquier programa de televisión de "rueda de reporteros" ("Madrid directo", "Andalucia directo" o "España directo") en el que hacen singular y por tanto espectacular cualquier suceso.
Estos dos parrafos aluden a lo que yo creo que Julián quiere decir en su post, pero no sabe o no tiene ganas de desarrollar. Él siente la necesidad de la individualidad como muchos la hemos sentido, y esta se manifiesta de muchas maneras, hasta que poco a poco la realidad nos va venciendo, Julián ya lo sabe y en los comentarios alude a un futuro con teléfono móvil. Esta solución discreta de la negación a un uso colectivo es muy inteligente a mi modo de ver, puesto que es casi incruenta y cubre una necesidad que otros tal vez "quemen" con gestos mucho más radicales, como el de la actitud Punky (con zapatillas Converse).
Obviamente estoy de acuerdo con los dos parrafos que he elegido de un libro de 309 páginas, en ellos se desgrana de una parte como hemos pasado de la acción a la contemplación, y nos ha parecido bien, más que bien, hasta el punto de que ahora creemos que es más fútbol el de las grandes ligas que el "real", esto es aplicable a cientos de ejemplos, y a nuestras própias vidas. Y de otra parte pone de relieve como la "sociedad del espectaculo" desactiva cualquier corriente de pensamiento o acción que "osa" intentar la "revolución", con un mecanismo realmente difícil de desactivar, actualmente hay grupos "antisistema" intentando lo tantas veces "atacado", en mi fuero interno estoy con ellos, deseo que tengan un "éxito relativo" que mejore el mundo, pero también creo que están comenzando a ser "deglutidos" por el sistema, entendiendo este sistema no como algo "conspiranoico"(si se me permite el término) si no mucho más profundo, puesto que tiene a sus soldados entre las mismas filas que a sus revolucionarios, puesto que un antisistema puede ser simultaneamente esto y hincha del Manchester United.

11 comentarios:
¡Interesantísimo!
Además, éste es un tema que me apasiona. A lo largo de mi juventud, los más "hippies-grungies" me llamaban "medio pija" y los realmente pijos me tachaban de "hippy". Yo nunca me sentí ni lo uno ni lo otro, sino yo misma con mis incertidumbres y mis opiniones siempre cambiantes.
Y ya con 20 años no veía mucha diferencia entre "tener que" llevar un polo Lacoste o un pantalón tejano negro, ajustado al cuerpo y calcetines rayados.
:)
Me parece muy interesante esta eterna disyuntiva entre la individualidad personal y la necesidad-obligatoriedad de pertenecer a un grupo, una tribu... al sistema.
Besazos
Sí que es interesante, la verdad. Espectáculo y situaciones construidas. Supongo que es el momento apropiado para decir que todos los que tenemos una guitarra eléctrica, alguna vez (si no siempre) nos imaginamos tocando en un auditorio ante miles de personas. Una de las cosas que más me gustan del punk es el do it yourself, no escucho tanto Led Zeppelin porque eso no puedo hacerlo yo con la guitarra jaja Na, eso sólo es una parte de la verdad.
Gracias por la mención, y por enlazar varias veces mi blog, es un detalle y un honor, de verdad. Has dado en el clavo, no quise desarrollarlo más, en parte son pequeñas pullas que hecho, no me parece taaan raro lo de las Converse, pero como yo nunca he llevado ese rollo, me gusta chulearme entre líneas, rollo: ahí queda esa. Jeje.
Volveré, este post da de sí.
Sin ánimo de ir de listillo, pensar que la contracultura está al margen del capitalismo es algo inocente (en mi opinión)...Como tu remarcas en el texto, la cantidad de pasta que se mueve diciéndole a las pequeñas masas que es lo que debe leer, escuchar, consumir, comer para ser diferente es la hostia, el nuevo marketing va por ahí... La revolución social se ha convertido más en un acto individual que colectivo...
Por otro lado y dando una opinión respecto a los punks y a las Converse, es matizar que el hecho de que alguien lleve estética punk e incluso cante en un grupo, no significa que sea anarquista...Tengo en mente al cantante de los Ramones, que tenía ideas políticas bastante conservadoras o a los propios Sex Pistols, que se enriquecieron muy bien a costa del Capitalismo del que tanto echaban pestes...
En fin, yo me quedo con los Clash o con The Jam, que aunque eran más pijeras eran más consecuentes...
Abrazotes
Mr. Blueberry, tu comentario me ha hecho pensar en una "amiga" mía, a la que conozco desde los 14 años (ahora tenemos 38 tacos). Siempre ha ido de "alternativa" y siempre ha puesto a parir al sistema capitalista y demás. Pero ella, que se considera artista fotográfica, sólo ha vendido fotos a empresas como La Caixa...
Creo que no hay que añadir nada más, ¿verdad?
:)
Blueberry, es verdad que no todos los rockeros, punks... llevan el mismo rollo, y menos mal. Tienes razón, pero te corrijo en el ejemplo que has puesto, tampoco por ir de listillo, es que me gustan los Ramones XD El cantante de los Ramones, Joey, no era el conservador, ese era el guitarrista, Jonhy, que además confesó en público que era partidario de Bush. Joey y Johny no se soportaban desde que Johny le quitó la chica a Joey, y apenas le dirigía la palabra. 'The KKK took my baby away' dicen que es una pulla que Joey le echó a Johny. Joey era un hippy descorazonado, un poco como Hunter S. Thompson. Y los Pistols se enriquecieron, y desde luego no fueron nada anarquistas, todo lo contrario, fueron premiados como si fuesen empresarios innovadores, pero al llevar el rollo de nihilistas se les perdona, sin más, al menos Rotten lo dejó tras la gira de USA, y el grupo se acabó, y aquello tuvo su relativo mérito, seguir no tenía sentido.
Como bien has dicho, no por ser punk hay que ser anarquista. Te reirás, pero yo no tengo claro que es ser anarquista, siempre he pensado que mezclar política y punk no tiene sentido, en parte porque sólo me he quedado con una perspectiva del punk, menos comprometida.
Ya quisieramos muchos de nosotros estar totalmente al margen de la sociedad, pero acabamos inmersos en ella.
Yo quiero salir de un sistema que me ha defraudado tanto, tanto... que no quiero saber ás, pero claro, pertenezco a todo un entramado que no sé si podré salir, aunque si lo hago en la medida de lo posible.
Pero aún así... es muy romántico
Besicos
Me explico mejor, aunque ya me haya salido del tema del post, que es más interesante y va más allá que esto de lo que estoy hablando en particular.
El fenómeno punk en el rock fueron inciciálmente unos cuantas bandas, y luego aquello generó en muchas más. Nunca hubo una ideología común, que no fuera dar la nota. El anti-sistema, o por decirlo así, el meterse con el sistema (porque del sistema no se salió nadie, es absurdo pensarlo de grupos que vendían discos, para empezar) no lo inventó el punk. Esa rebeldía y ese pensamiento ya estaba en el rock de los sesenta. La diferencia es, por decirlo ilustrativamente, que si la época de los sesenta es roca y naturaleza, la del punk es plástico. Eran otra generación posterior, se dice que más desencantados o más gamberros, aunque también eso es relativo, simplemente fue una moda distinta, y nueva.
Estéticamente, el flower-power se acabó y se volvió una vez más a las pintas de los cincuenta, pero más duras. Velvet Underground (Andy Warhol andaba por ahí de inspirador y mirón) basó mucho de su mensaje en libros de sado-masoquismo, chupas de cuero y pinchos. Aquello aún no era punk, pero se apuntaban maneras, y ya en los sesenta. Sólo hay que comparar 'Somebody to love' de Jefferson Airplane, con 'Heroin' de la Velvet, Lou Reed, vamos.
Los sesenta generaron muchas modas posteriores, tanto musicálmente como por estética. La guitarra de Hendrix fue inspiradora para Deep Purple, y estos fueron inspiradores para Black Sabbath, y así empezó el heavy metal.
Por otro lado, la Velvet fue inspiradora para la iguana sus Stooges, y estos fueron inspiradores para Bowie, que les lanzó y acabó por estrellarles como banda. Sin embargo las muñecas de New York (new york dolls) tomaron nota. Y McLaren, un estudiante de arte, un buen vendedor, se fijó en ellos. El experimento salió mal, pero lo probó con unos chicos de Londres que compraban en su tienda y funcionó. Así nacieron los Sex Pistols.
Anteriormente en New York sonaban los Ramones, otra banda de plástico salida de los cómics y las hamburguesas grasientas. Pero los Pistols aportaron la sangre, y el primer mártir de la nueva movida punk, un crío, Sid Vicious.
Los Clash fueron la siguiente generación, habían flipado en los conciertos de los Pistols. Aportaron una nueva perspectiva a la movida: las canciones comprometidas con la sociedad, y con países del tercer mundo.
Y así, uno y otro, influencias y modas, ustedes escojan, si prefieren.
Perdón por salirme de tiesto otra vez, Joako.
Corrección: Bowie no estrelló a los Stooges, coincidió que en esa época de colaboración y de alguna forma apadrinamiento de Bowie, se disolvieron, pero nada más.
En aquellos años pudo nacer el punk, el heavy metal, y también el rock progresivo, que se me olvidaba. Ya había gérmenes en uno de los últimos trabajos de los Beatles, aunque ya se cristalizó con grupos como Pink Floyd o Jethro Tull (prefiero mil veces a Jethro Tull. Escuchad 'Aqualung'). Y en parte la rebeldía de los Sex Pistols se volcó contra ese tipo de rock. Ahí estaba la nueva imagen rompedora: Rotten con una camiseta de Pink Floyd en que estaba escrito: 'I hate Pink Floyd'. Los rockeros, que habían progresado tanto en su técnica, para los primeros punks estaban lejos del público y de la rebeldía que originó el rock. Les parecían estatuas de museo, dinosarios (Paseante no estará de acuerdo con esto si de casualidad lo lee).
De ahí costumbres del punk tales como el escupitajo, el pogo, el tocar descuidadamente, cantar descuidadamente, cuatro acordes y p'a casa. El sentimiento se expresaba así.
La rebeldía punk también usó de las imágenes más provocadoras, y eso me gusta, la verdad. Esvásticas en Londres, símbolos comunistas en USA... Blueberry, no es que los Pistols no fueran consecuentes ni comprometidos, sencillamente es que nunca fueron de comprometidos, fueron de gamberros. Lo único que se les puede achacar, que no es poco, es que llevaron el rollo del anarquismo, y de anarquistas nada. Pero me quedo con sus insultos, sus peleas, su violencia, sus esvásticas y... todo el escándalo que causaron en aquellas abotargadas mentes de las familias de bien inglesas en aquel entonces. Se hacían los escandalizados al ver a aquella juventud, pero guardaban sus revistas porno y sus fustas en el armario, el puritanismo siempre ha sido muy 'obsceno',
bua jajajaja (risa maléfica)
Fue escándalo, y bueno, en ese sentido vale, sirven aquellas canciones de los Pistols, que siempre se recordarán.
Los Ramones son otra historia. Americanos, un país distinto, con un punk naciente totálmente distinto. Tocaron en Inglaterra y allí les vieron los futuros Pistols. USA no era Inglaterra, las canciones de los Ramones eran más bien chistes, canciones de letra ligera, música más ligera aún... Pero aún así aún merecen oírse, sí señor. Lo malo es que, bueno, como dice la frase: Los Ramones sacaron un montón de discos que suenan como la misma canción, y los Pistols sacaron un sólo disco lleno de canciones distintas. 'Nevermind the bollocks. (Here's the Sex Pistols)' Nos toca los cojones, aquí están los Sex Pistols.
Después de eso salieron miles de bandas en todo el mundo. Se acabó al provocación. Bueno, algo hubo, sobretodo en America latina y sitios concretos, pero si pensamos en el punk, pensamos en las imágenes que se siguen vendiendo, las míticas de los Pistols, los Ramones, The Clash, etc... los grandes. Da igual que en tu barrio haya un grupo que sea bueno y provoque a las viejas de tus vecinas, si no salen en la tela, queman alguna habitación de hotel, o montan un escándalo radiado en todos los canales, y recordado por años, no son 'auténticos'. Da igual cómo sean, que si su imagen no se difunde, si no tienen buen marketing, no serán nunca auténticos (imaginemos para entendernos que esta palabra tiene algún sentido), así es y no puede ser de otra forma. A mi me gusta Eskorbuto, una banda que fue de mi pueblo, de mucho menor nivel de marketing que las grandes, y más que nada les tengo cariño y no canso de hacerles publicidad aún después de muertos, y antes llevaba un rotu de estos gordos y firmaba su nombre en las paredes, algunos que lean esto ya lo saben porque soy un soberano pesado con este tema, sorry.
Todas las bandas que he mencionado han formado parte del sistema, con mayor o menos ruido e imagen. Si tuviéramos un álbum fotográfico con las cien fotos más representativas de la cultura londinense de los setenta, algunas serían de los Pistols o de sus seguidores. El Che Guevara fue un tipo que tuvo su papel en la revolución cubana, y por casualidades y diversas causas, se hizo muy famoso entre los comunistas del mundo. Luego se convirtió en una de las imágenes más vendidas del mundo, tintado en cien colores.
http://www.libertaddigital.com/multimedia/galerias/Che/che16.jpg
Buf... vaya paliza he metido, de momento me callo ya, la mitad sobra, o más de la mitad, lo de la consabida historia superficial del punk, por ejemplo, que era eso, por ejemplificar. Mejor me quedo con este post, lo compro, si alguna vez tengo ocasión de leer algo de este tema lo leeré.
Por alusiones y sin ánimo de ser pesado:
1) Bueno Irreverens, al final cada uno se gana la vida como puede...No seré yo quien crítique a tu amiga, porque todos nos vendemos un poquito de alguna manera, ¿No?...Abrazotes
2) Julián tomo nota de la corrección y te doy toda la razón, porque lo del cantante de los Ramones fue algo que lei en una revista y lo dije de memoria...Y ya se sabe que la memoria falla mucho...
No coincido contigo en el respeto que le tienes a los Pistols, no fueron grandes músico y su nihilismo fue una estrategia de Marketing con la que no estoy de acuerdo...Por otro lado, los tíos han seguido forzando la máquina y han seguido girando en conciertos, para sacar pasta...Nada que objetar, pero no es un grupo al que yo admire por nada...Me quedo con los Ramones, con los Clash, que en mi opinión eran buenos músicos...Pero bueno, son solo opiniones...
Un saludo y disculpa Joako por utilizar tu blog de chat musical...
Irre,una de las ideas centrales de la IS era que "el expectaculo", o la "sociedad expectacular" era capaz de meracntilizarlo todo, de tal manera que anulaba los posibles efectos "subversivos", sostenian que "la unica revolución que alguna vez tuvo éxito, fue la revolución burguesa" (en la acepción de comerciantes del burgo). Estas ideas son sorprendentemente aplicables a la actualidad a pesar de haber sido formuladas antes de las revueltas del 68, de las que fueron parte ideologica.Actualmente el mecanismo es el mismo, y eso es lo que me tiene enganchado, se ha desarrollado de una manera que debe tener a los teóricos del movimiento (si es que aún viven) sobrecogidos.
Julián, veo que has seguido la vertiente musical del asunto, bien, es muy interesante, puesto que los movimientos musicales son un espejo fiel de todo esto, aunque yo buscaba darte una visión personal de tu post, y creo que ahí no has entrado, nada que objetar por otra parte.
Bueberry, ese es el quiz de la cuestión, el capitalismo tiene una capacidad infinita de fagocitarlo casi todo(por no decir todo), y la música y los músicos son "pan comido" para estas estructuras de transformación"
Belén, estar al margen de la sociedad sale carísimo, y solo unos pocos iluminados lo consiguen, pero es a costa de mucho sufrimiento, propio o ageno.
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