domingo, 29 de marzo de 2009


CELOS


Como sabéis acabo de tener una hija, es una criatura adorable, muy despierta y como todos los bebes sujeta a una vida minúscula, dedicada a comer, dormir, cagar y llorar. Y no obstante a estos pocos méritos Diana y yo estamos totalmente enamorados de ella, como supongo que cualquiera padres humanos de su retoño, porque es ley genética natural supongo... no hay niño feo... el nuestro es el más guapo.


Pero este no es un post dedicado a hablar de Sofía, está dedicado a su hermano.


Darío lo está pasando muy malamente, no sabe lo que le pasa, es una caja de sentimientos abierta de par en par que capea el temporal como puede. Afortunadamente está siendo muy bien educado por su madre, ayer le dijo el niño a la madre, "tengo mucha suerte de tener una hermanita, pero estoy nervioso por las mañanas y por no verte todos los días en el cole". Con solo cuatro años y medio (este medio, cualquiera que tenga hijos sabe lo importante que es para ellos) es capaz de hacer una síntesis verbal que a su padre le ha llevado cuarenta y medio y una fortuna en psicólogos.


Sus rabietas duran tres veces más, se ha vuelto a hacer pis en la cama, se ha vuelto un poco obsesivo con lo que quiere, lo quiere en ese mismo momento y es capaz de reclamarlo durante horas en una espiral que solo Diana sabe romper con una facilidad que me llena de envidia.


En cierto modo soy un observador de esta situación, el premio gordo es estar con mamá, y el de consolación estar con papá, así a sido siempre, como decía un buen amigo "nosotros somos: also starring".


A pesar de todo esto se las apaña para conseguir sobrevivir a este primer "golpe" que la vida le ha dado, noto como día a día se construye a si mismo en función de los demás, de su madre, su padre, su hermana, sus amigos del cole, su amigo de la urbanización, sus primos, sus abuelos, sus muñecos, sus juguetes, sus carreras con su padre, esas que no soporta perder y nunca pierde por congelación pirrica de su padre, que soy yo.


Muchas veces he oído aquello tan cursi que dicen algunos padres o profesores, "en realidad soy yo el que aprende cosas de los niños", esta frase siempre me pareció una simpleza, y me lo sigue pareciendo, en realidad no nos enseñan, nos hacen pensar.


Para mi el mundo nunca ha sido tan atractivo como ahora, está lleno de inseguridades propias de un patológico ánade que nada en un lago de letras que componen una lógica de miedo, una sopa de celos que ningún ganso querría ordenar en su loca presencia de calor, sabor y miedo de que se derrame en la alfombra, y aún soy el que la toma desde arriba mirando hacia el suelo y viendo mujer, niños y alfombra a los pies de un incapaz, que nunca supo luchar por si mismo, pero que luchará por ellos tanto como grandes e incomprensibles son los celos de su hijo mayor.

19 comentarios:

Raúl dijo...

Una entrada cojonuda, Joako. Ahora que lo dices, creo que eso de que los niños hacen pensar es mucho más lógico que lo otro, también tu testimonio desnudo hace pensar a los que no hemos pasado por esa experiencia.

Pese a todo lo pensé, hace tiempo te pregunté por Darío, a ver cómo veía a su hermanita, porque creo que suele pasar, lo de los celos. Es entrañable que empatices así con él y su mundo, seguro que pronto lo supera y aprende de ello (en nuestra cultura tendemos a subestimar a los niños, pero como muestras no merecen ser subestimados ni sus sentimientos ni sus pensamientos, que son ámbos tan fuertes y serios como los nuestros). Pese a todas las diferencias que hacen única uan experiencia, al menos desde fuera, parece que hay cosas parecidas, a mí me pasaba al revés, siempre busqué el reconocimiento de mi padre, y el de mi madre quizás el premio de consolación. Dicen que nunca sentí celos por mi hermano, pero es que mi caso es especial, le llevo ocho años nada menos, por circunstancias varias tuvieron que posponer a mi hermano un tiempo.

Un saludo!

Niña hechicera dijo...

¡Pobre Darío!!!! es lógico que lo esté pasando mal,y seguramente sea algo transitorio.Me imagino que tu mujer lo lleva con mejor "mano izquierda" por la experiencia y si,se a lo que te refieres,mi pareja también "flipa" de más cuando me ve negociar con la niña y solucionar algo que él suele imponer más por fuerza.No te sientas mal por eso, eres un tio sensible y super consciente y seguramente en cuanto Sofía tenga unos meses más será ella quien señale a su hermano como "starring" devolviéndole así parte del trono que ahora se ha visto obligado a compartir(¿o debo decir ceder?;))).
Como consejillo-que seguramente ya estaréis aplicando-os recomiendo incluirle a él en los actos cotidianos de su hermanita,dándole protagonismo y "pidiéndole opinión"
en cosas concernientes a la niña que él puedan resultarle creíbles.

Animo y a disfrutar, sin duda sois un buen equipo;))

Raúl dijo...

Hablando de rabietas, el otro día ví un programa sobre ese tema. No te va a decir nada que no sepas, ni que seguramente empleéis, pero bueno. Que los niños sepan que por ese medio (llorar o patalear) no se consiguen las cosas. No ceder, por tanto, en base a chantaje emocional, y ceder (o no) en base a razones. Pues el matrimonio del programa ese tendía a apaciguar los llantos de la niña por ló típico: evitar una escenita, dolor de cabeza, etc... Pero a veces es mejor pasar una escenita en la calle, que la gente piense lo que quiera, pero por educar mejor a los niños esperar a que se calmen, no hacerles caso en sus rabietas, y una vez calmados, escuchar lo que tengan que decir y ser cercanos.

Muy bueno lo de Rose, lo de pedirle opinión. Creo que de ese paso duro que es perder el trono de golpe, puede sacar algo bueno: sentirse mayor, que le traten en algunas cosas como tal, recalcar que es el hermano mayor, que tiene que cuidar de su hermanita, que confiáis en él también para eso, que él es muy capaz... lo de siempre.

Y no creo que tú seas su 'segundo plato', quizás más bien es que el padre y la madre sean para él dos personas distintas, puede que no se manifieste de la misma forma ante los dos, pero seguro que no hay segundos platos. Y si los hay, mejor no verlo así, ¿no? no sé.

Lula Fortune dijo...

Dicen que los celos son signo de inteligencia. A ver, si a ti te traen a casa a un tipo encantador, lo meten en la habitación, le prodigan todo tipo de atenciones con solo abrir la boquita ¿ tú te ibas a quedar tan tranquilo? :)
¡Enhorabuena por esas preciosidades!
Besos.

Raúl dijo...

Y de todos modos eso de las reglas de cómo actuar está bien para tenerlas ahí de referencia, lo importante es que cada persona es distinta, y cada relación. Hala, ya m callo.

Belén dijo...

Pobre niño! la verdad es que el tema de los celos de los hermanos es un tema que toca mucho a los padres, pero yo creo que, si lo hacéis bien (y no me cabe la menor duda), el niño sabrá tener sus herramientas...

Besicos admirados

Irreverens dijo...

Normal. Tenía que ocurrir. Mi sobrino pasó por lo mismo al nacer mi sobrina, pero ahora se quieren a morir.
:D

En cuanto menos se lo espere, él mismo se sorprenderá de ver que ya lo tiene superado. Es esencial que sea capaz de describir sus sentimientos y comunicarlos. Si sigue así, Darío podrá con esto y con todo lo que le venga.
:)))

Un besote a los cuatro.

Paco Becerro dijo...

Los celos de tu hijo son normales, a todos nos gusta ser starring mejor que also starring... (genial tu amigo)

Y si, aprendemos mucho con ellos porque nos hacen pensar (sigues sembrado)

Gran contraste entre los dos hermanos, que sin duda te seguirá removiendo la mente y ahorrando pasta de sicologos.

Animo y dos veces enhorabuena.

Alberto dijo...

Un gran reto luchar por ellos y pensar que lo tienes que hacer mejor que lo que lo has hecho por tí.
Por lo demás, la crisis del niño será pasajera. No hay nada que no se pueda solucionar con suficiente amor y atención, que estoy seguro que le dáis. Aunque es natural el aprendizaje del niño a que ya no es el único, que hay que compartir, que su hermana es tambien parte de él.
Un abrazo y que disfrutes todo esto

wen- dijo...

Cuando nació mi hermano yo me agachaba en las esquinitas de la casa y me hacía pipí... por lo visto se me pasó enseguida.
He sido al única valiente que se ha atrevido a contribuir con una experiencia personal vergonzosa y deseablemente olvidable, no?

Ivana Diaz Otero dijo...

Pues yo creo que sí aprendemos cosas de los niños. Aprendemos a ser "simples", es decir, a utilizar la lógica y dejar de rizar el rizo y complicarnos con cosas absurdas. Si ser adulto es volverse retorcido e insatisfecho, no saber lo que quieres y cuando lo sabes, no luchar lo suficiente por conseguirlo, entonces prefiero seguir siendo infantilona, inmadura, utópica, simplona... Pero práctica, natural y, sobre todo, feliz ;-)
Y es que nunca dejaré de ser Ivana Peter Pana :-D
Ivi®
http://arenaenlamirada.wordpress.com

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

Muchas felicidades yo tengo un hijo de 18 meses y me gustaria tener otro, procurare tener cuidado con los celos. Me hace gracia lo del premio de consolación, pero tienes toda la razón del mundo.

NoSurrender dijo...

Los psicólogos infantiles lo llaman “síndrome del príncipe destronado” y lo tienen perfectamente clasificado. Lo que pasa es que ese síndrome afecta muchas ves también al padre, que echa de menos también que se le quiera un poco más :)

El complejo de Edipo existe y está generalizado, no lo dudes. En la mayoría de los casos los hijos “son” de las madres y los padres sólo cumplimos un papel secundario durante esos primeros años. Pero no te apures, ya llegará tu tiempo y tendrás que tomar el primer plano en muchos aspectos fundamentales que marcarán la vida de tus hijos para siempre.

Salud!

AZ dijo...

Puedes pillar este libro. Tengo entendido que está bien :-)

http://books.google.es/books?id=CAQMAAAACAAJ&dq=celos+entre+hermanos

JOAKO dijo...

Julián, se verdad espero que alguna vez (cuando estes preparado) tengas hijos, es una increible experiencia, pero ojo, es una experiencia a tiempo completo durante años, no lo olvides. Lo que cuento en la entrada es nuestro caso particular, con lo que tiene de genérico y de diferente. Mi mujer es profe, y de las buenas, así qyue se las sabe todas en esto de la educación (por lo menos sobre el papel), y además si no sabe algo no tiene empacho en buscar información y leerse algún libro, sobre esto de los celos ha leido dos y la conclusión que ha sacado es que son normales si son en su justa medida, y que hay algunas estrategias para mitigalos, y en ello estamos.

Lula, eso que cuentas es una de las piedras angulares de los libros que hemos leido sobre el tema, y además la reacción de Darío es de lo más comedido, así que en el fondo estamos muy tranquilos.

Belén, tengo cionco relatos tuyos en el feedtintero, en cuanto pueda, mi obligación como padre es proporcionarle a mi hijo esas herramientas de las que hablas.

Irre,ya lo está superando, a cada día que pasa.

futuro, en el fondo, y en la superficie tienes toda la razón.

Alberto, en ello estamos...

Wen, de vergonzosa nada, que está en los libros que he leido.

Ido, siempre he dicho que yo tengo tres años, y seis y nueve...y hasta los cuarenta.

Bienvenido José Ramón, y que te sea leve, pero piensa que son maravillosos, y que a mi por lo menos me está mereciendo la pena.

NoSurrender, lo del principe lo sabia, y lo del padre...gracias...pienso explotarlo...

Gracias AZ.

Titajú dijo...

Soy madre de dos hijas que se llevan dos años y medio. Cuando la mayor vino a ver al hospital a su hermanita, se encontró un regalo encima de la cama con un cartel: "para Claudia, de su hermanita, para que me lo lea cuando sea mayor".
Claudia guarda el libro que le trajo su hermanita "en la barriga" como el tesoro más grande del mundo; y siempre estuvo dispuesta a ayudar en su papel de hermana mayor: ella pasaba al esponja por el cuerpecito de Raquel en la bañera, mientras yo sujetaba su cuerpecito; le ponía la cremita en el culete antes del cambio de pañal, le contaba mil tonterías al bebé con su media lengua mientras le dábamos el bibe o la papilla.
Siempre se han querido a rabiar, y si alguna vez hay celos, la verdad es que no me he enterado.
Yo soy la pequeña de cuatro, y sé que mi hermana no me ha perdonado mi llegada a este mundo, cuarenta años después.
Y, como decía Siniestro Total allá por los años... "ante todo mucha calma".
Con dos niños, la vais a necesitar.
Felicidades.

Vintage dijo...

"nosotros somos: also starring".
bueno esto me lo guardo pa toa la vida
Me ha encantado esta entrada de verdad, pq Dario lo está pasando fatal, y lo ha resumido muy bien en su frase.

Necesita a su madre, más q a ti , simple y llanamente pq es el vinculo mas grande que ve q tiene su hermana, asi q ya sabes tu ayudando en lo q puedas
COn respecto a q no nos enseñan, sólo nos hacen pensar, yo no sería tan categórica, mi hija me está enseñando inteligencia emocional, sí, como lo lees, yo de eso nada, cero, ella es toda una experta, a veces me da miedo q sea tan sumamente sensata, pero es lo que hay
eso sí hace cono una semana q tiene imaginación, hace q la pantera sora hable, pero luego me dice, mami q soy yo eh¡¡¡., me muero con ella

Un beso para los cuatro y ya sabes
a cuidarlos aunque estés acojonao, como yo
muakkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

Mariano Zurdo dijo...

Llego tan tarde que lo mismo los celos son agua pasada o agua arremolinada, a saber.
Sólo sé que tu manera de expresar la situación da tan buen rollo que aprenderéis/pensareis todos de todos.
Besitos/azos para los cuatro.

Meiga en Alaska dijo...

Llego a la zaga de Mariano, tarde tardísimo para el nacimiento de tu bebé y para todo, pero bueno. Más vale tarde que nunca, dicen, no?

Pues eso, que te dejo aquí un millón de besos y felicitaciones de nuevo papá. Y a seguir viviendo el día a día con esa familia hermosa que tienes.

Mmuuuaaaaaaaaa