jueves, 22 de enero de 2009


FLEXIBILIDAD LABORAL


Hoy me he llevado un disgusto, porque he comprobado de primera mano algo que me ha dejado tocado. Hace unos días que constato que una subordinada llega sistemáticamente veinte minutos tarde a su puesto, hasta ahora no había tratado el problema en serio, puesto que había otras cosas más importantes y urgentes que solucionar.



Los retrasos en el tiempo que llevo al frente de esta pequeña oficina no han sido muchos y he sido muy permisivo con ellos. Pero a petición de mis jefes y de las propias trabajadoras (unas quince, entre ellos un chico), he decidido comenzar a ordenar este aspecto laboral con más rigor.



De tal manera que decidí que cualquier retraso injustificado de más de quince minutos debería ser recuperado por el trabajador cuando a este y a la empresa conviniera.



Vuelvo a la trabajadora que llega veinte minutos tarde cada mañana, le pregunto el motivo, aunque se que es porque tiene que dejar a su hija en la guardería, ella me lo cuenta, yo le digo que tenemos que llegar a una solución, ella se defiende diciendo que le es imposible dejar a su hija antes y que además debe recogerla a las seis, con lo cual no puede recuperar esos veinte minutos al final de su jornada, puesto que sale a las cinco y media y con el tiempo justo de volver a recogerla, me propone recuperar el tiempo de su media hora de comida.



Esta es una trabajadora algo conflictiva, en el pasado ha cometido pequeños desaires a sus compañeras, todos de tipo laboral, es capaz de encontrar los defectos de un sistema y aprovecharlos.



Después de pensarlo detenidamente, decido que dado sus necesidades, permitiré que llegue a las nueve y media y se valla a las cinco y media, y además que no recupere los veinte minutos en su ,ya de por si escasos, treinta minutos de comida, puesto que me parece que no es bueno, que una persona no haga las pausas mínimas y en especial una tan importante como es la comida.



Esto lo decido porque me pareció la mejor solución, y además un precedente de cultura de empresa, es decir, lo importante es la productividad de la trabajadora, que la tiene, y su actitud frente al grupo, que puede mejorar.



Me dispongo a explicar mi decisión a esta persona, que me acepta con poco entusiasmo, hay que tener en cuenta que le concedo algo que ya hacía, pero me lo agradece.



Mi disgusto llega cuando al comunicar mi decisión a las demás trabajadoras, argumentando que es una decisión que tiene en cuenta al trabajador, su situación y la conciliación laboral. Doy un pequeño discurso sobre la filosofía que quiero implantar en la empresa, y que tal vez todos necesitemos en algún momento de nuestra vida laboral una decisión así, y que una empresa con esta filosofía nos beneficia a todos.



Ante mi estupor, y con palabras como justicia e igualdad, descubro que hay muchas personas que no están de acuerdo con esta decisión, se sienten perjudicadas por la misma y están más preocupadas por el beneficio del otro que ellos no disfrutan, que por el beneficio futuro que se les abre en el horizonte.



Al final he tenido que imponer la decisión, y con paternalista(¡mierda, mierda,mierda!) actitud recordarles que ya lo agradecerán.



He de apostillar que esta empresa en la que trabajo paga un sueldo un veinte por ciento superior a las empresas del sector, y que este mes ha repartido otro diez por ciento de incremento en las nóminas como incentivo por resultados. Resultados que aún son insuficientes para cubrir los gastos fijos de la empresa.



Escribo este post en plena agitación y pido perdón por su redacción y posibles faltas, pero si lo corrijo o lo releo, no le doy al botón de publicar, y me interesa saber vuestra opinión ante una historia como esta.



Saludos a todos.

22 comentarios:

Alberto dijo...

No te agobies (lo digo por experiencia propia)... cualquier decision que tu creas que es lo mejor para un colectivo, si está individualizada, se tomara como una afrenta o agravio comparativo. La envidia llega a tener esa inmediatez. De cualquier forma te compadezco pues hay persona que no aprecian una medida que les favorece o al menos creen que si se muestran demasiado agradecidas se degradan en su orgullo....te repito, no te agobies...no eres Dios y ni siquiera el podría contemplar y contentar a todos. Un abrazo

Raúl dijo...

Yo no entiendo del tema, pero lo que dices parece razonable, aún en el caso de que todas le tengan un poco cruzada a la trabajadora conflictiva, y que ésta merezca caer mal. Es un caso especial, no sé si tendría que sentar base o no, pero tú mismo has contemplado esa posibilidad ¿no? Y aún como bien para la eficacia de la empresa, en el caso de que alguien lo necesite en el futuro. Y esto ahora a ellas no les perjudica en nada, si lo hiciera sería otra cosa. Parece muy razonable.

KALMA dijo...

Te entiendo! Tengo un dilema similar o peor, porque a ver quién "pone el cascabel al gato" un saludo, y agobiarse ¡Nunca!

Irreverens dijo...

Pues no es fácil la cosa, no. Seguramente haya otras compañeras que se buscan la vida para llegar puntuales al trabajo y también tienen hijos. Por eso tu decisión les parece un trato de favoritismo para con esta trabajadora.

Creo que, si realmente estáis dispuestos (y os podéis permitir) tratar de la misma forma todos los casos similares que se puedan presentar, hay que hacer hincapié en ello para que todo el equipo se sienta privilegiado por trabajar en una empresa tam humana.

Yo sobre todo intentaría que la trabajadora "inpuntual" fuera muy consciente de que este trato se le concede porque de momento rinde bien. Pero que, en caso contrario, se le puede acabar el chollo.

¿Soy muy dura?
:P

¡ánimo!

Rodros dijo...

Estoy de acuerdo con Irre, y por consiguiente contigo. Alberto también da en la diana con su análisis de la envidia. Yo también querría currar media hora menos y ganar lo mismo. Pero claro, esa media hora me gustaría pasármela tumbado en mi sofá rascándome los hu... la barriga y no teniendo que levantarme antes para llevar a la niña al cole. De todas formas está claro que se levanta la mano en alas del bien común (de la empresa, se sobreentiende). Cálmate y no te agobies por la decisión salomónica.

Anónimo dijo...

Hola Joako, ¡¡ cómo te entiendo ¡¡

Qué difícil es llevar un equipo de personas. Acertar con todo el mundo es misión imposible.

Estas situaciones también se me han planteado, para solucionarlo no podemos hacer casos especiales, sé que si lo hago crearía mal ambiente. Provocaría la duda de los demás trabajadores sobre mi gestión.

Para conciliar la vida familiar existen otras opciones. La empresa debe ser flexible pero dentro de unas normas. Si es imposible cumplir un determinado horario pienso que la mejor opción es la reducción de jornada, por ejemplo si está a 35 horas pasar a 30 horas. De esta forma todos cobran en función de su tiempo de trabajo. De esta forma se cumple con la flexibilidad ( la empresa se adapta a la vida de la trabajadora ), con la igualdad con los demás ( todos ganan según trabajan), y además no supone una pérdida económica para la persona ya que estamos hablando de unas 8 horas al mes en tu caso.

Mucho ánimo¡¡¡

Un abrazo

Belén dijo...

Es difícil ser jefe querido... no siempre vas a beneficiar a la peña, siempre hay gente mal parada...

Yo no puedo empatizar con el caso, porque no soy madre y no lo se... pero yo creo que la puntualidad es una gran virtud en un trabajador...

Besicos

Niña hechicera dijo...

Hola Joako...buff,menudo temita...verás,yo dirijo mi propia empresa-de educación-al mismo tiempo que también doy clase, y como tal,estoy al mismo nivel tanto de curro,trato y realidad de la situación que mis propios empleados.
Cometo un grave error al "no ser jefa"si no "compañera", ya no sé si lo hago deliberadamente o si simplemente me va bien así y no quiero hacerlo de otra manera.Al final me resulta muy complicado tratar de no ser paternalista, proteccionista o,sencillamente,equilibrar la balanza por igual entre los cuatro profesores.
En una ocasión alguien con un gran cargo me dijo que "no era nada bueno eso de tomarse el café con los subordinados, que desde la toma de confianza se presuponen ciertas cosas"
Yo no soy capaz de llevarlo a cabo,por mi forma de ser...pero he aprendido a vivir con ello y a que no me quite el sueño que luego me "monten a la torera"con temasw como la puntualidad, las pelas y demás.
Mi consejo es que no te agobies, al final,siempre va a haber alguien que no está contento del todo.Siempre.

Lucía dijo...

Bueno... este tema lo tengo trillado, no sólo porque soy asesor laboral y lo veo día sí, día también, sino porque en mi empresa se aplica eso mismo.

Algo muy gordo tiene que pasar para que yo llegue a la oficina a las 9 en punto de la mañana. Ahora bien, si un día me tengo que quedar (como me he quedado en más de una ocasión) hasta las dos de la mañana, me quedo.

Creo que no es tan necesario recuperar las horas perdidas porque se estropeó un grifo y tuve que esperar a que viniera el fontanero, como que el trabajo esté hecho cuando tiene que estarlo.

Con los compañeros, de entrada puede el agravio comparativo de "ella curra menos y cobra lo mismo", pero cuando vean que ellos también pueden beneficiarse de ese tipo de ventajas, terminarán agradeciéndole y agachando las orejas.

¡Pedazo rollo te he soltado! Lo siento.

Paco Becerro dijo...

Sobre lo que cuentas, mi pequeña opinión es la siguietne:

Hay gente más productiva que otra
Hay gente que no pierde el tiempo
Hay gente que rinde en una hora lo que otros en dos
Hay gente que sale de su puesto cada hora a echar un pitillo
Hay quien cumple el horario y no el trabajo

Has hecho bien.

Si alguno/a no lo entiende así, a ese es al que hay que vigilar, porque lo importante no son las horas sino el trabajo realizado.

Un abrazo, jefazo

Anónimo dijo...

Te he leído y no podía estar más de acuerdo contigo, y he leído a Irre y a Rodros y no podía estar más de acuerdo con ellos. He seguido leyendo y más de lo mismo, hasta que he llegado a Vitor y me he dicho: estoy superdeacuerdo con él, ha dado en el clavo. Lo malo es que he seguido leyendo y estoy de acuerdo con todas las propuestas y opiniones. ¿Qué me pasa, doctor??
No me hagas caso, es por quitarle hierro al asunto y alejarte un segundo del agobio.
Creo que eres un magnífico jefe.

Mariano Zurdo dijo...

Cambiar conductas es muy difícil.
Cambiar actitudes dificilísimo, así que ármate de paciencia. Con coherencia y tesón seguro que tu idea/propuesta/visión saldrá adelante.
Besitos/azos.

JOAKO dijo...

Alberto, el disgusto es por la falta de visión, el no ser capaz de ver más allá del beneficio del otro, que aún así debería alegrarnos.

Julián, el problema es que se sienten perjudicados por el bien de otro, puesto que algunos no son capaces de ver el bien futuro que tal vez obtendrían en caso de necesidad.

Bienvenida Bruja, en algún momento hay que empezar, con alguien hay que comenzar.

Irre, somos poquitos y es la única con esa dificultad, pero tengo una embarazada, y hay unas cuantas en edad fertil...he intentado enfocar el asunto como un "quid pro quo" con la trabajadora y como "filosofía de empresa" para con los demás.

Rod, la decisión está tomada, ya no puedo dar marcha atras, la trabajadora no puede dejar antes a la niña en la guardería, en todo caso creo que la filosofía de fondo es correcta y el tiempo me dará la razón, pero me fastidia que algo que yo veo tan claro se discuta con vehemencia.

Vitor, se que tu me entiendes bien, aunque tu caso es distinto, tu tienes trescientos, yo solo quince, yo aún puedo hacer estas distinciones, además mis jefes querían un Call distinto, con productos diferenciados y otro estilo, que no se si se podrá mantener si crecemos. La reducción de jornada no hubiera sido interesante en este caso, puesto que dado la naturaleza de mi producto es mucho más importante la iplicación, que el número de horas trabajadas, para lograr productividad.

Belén, mi objetivo es ser justo y productivo, lo del amor y el trabajo es muy difícil en ambientes en los que la productividad es muy importante.

Rose, Lo tuyo es peor, pero te diré que yo procuro ser respetado por justo, antes que querido por injusto.

Lucía, en realidad no se quedan ni un minuto más de su jornada, ninguno, y si lo hacen lo cobran, o en horas extra o en días libres, y en este trabajo mío, la productividad proviene del compromiso y el interés más que del tiempo de trabajo.

Futuro,seguiré tu consejo, porque ya había pensado en ello, es el que no tiene "buena entraña" el que me preocupa, ¿cómo hacer equipo con gente que no se alegra del bien ajeno?

Vitru,Gracias, no te pasa nada, todas las decisiones tienen su defensa, yo defenderé la mía e intentaré sacar provecho de una debilidad.

Mariano,Gracias por los ánimos.

Anónimo dijo...

Flexibilidad, cada persona debe de ser dirigida como se merece, si hay personas a tu cargo, que son productivas y buenas personas, encuentro bien "los incentivos" ahora bien deberias buscar incentivos para las otras personas, incentivos que no tienen porque ser economicos

dezaragoza dijo...

Hola, estoy estupefacto. Acabo de descubrir tu blog y acabo de leer este post (aunque ya has publicado uno posterior). Como ex-delegado laboral tengo que decirte que no hay peor lobo para los trabajadores que los propios trabajadores. Yo quiero que tengas éxito, quiero que sigas adelante, te felicito por tu manera de ver la vida y te apoyo. Y si tienes trabajo me lo dices que estoy en el paro (medio en broma).

Bien hecho, bien explicado. Deja que los cortos de mente pidan algún día un poco de flexibilidad y entonces recuérdales. Cuídate mucho y ánimo. Un saludo.

JOAKO dijo...

Anonimo,yo creo que existen dos tipos de incentivos, lo económicos (incluyo el pago en especie) y los otros, que incluyen mejoras laborales adecuadas a cada caso, pero esos son imposibles de otorgar a todos, si yo les digo q mis jefes que pòrque un trabajador tiene un problema concreto, toda la plantilla debe recibir el mismo beneficio el resultado es que NADIE RECIBIRÍA ESE BENEFICIO.

Dezaragoza, bienvenido/a y eso es precisamente lo que tenía planeado, y citando a Hobbes "El hombre es un lobo para el hombre"

Ramon.Morata dijo...

Peffrey Pfeffer, investigador en talento y motivación en la empresa; colabora con HSM
"Antes de despedir, dé una oportunidad a la solidaridad"
LLUÍS AMIGUET - 26/01/2009

http://www.lavanguardia.es/lacontra/lacontra.html

tambien la incluyo en articulosclaves.blogspot.com
¿Cómo hacerlo bien?

Dé poder a sus empleados, confíe en ellos y dígaselo: son sus mejores socios. Crezcan juntos. Su equipo son personas capaces de tomar decisiones y no robots: no las robotice. El empleado más productivo y feliz es el que goza de mayor poder de decisión sobre su propio trabajo.
saludos, ramon

Vintage dijo...

El tema querido Joako, es peliagudo, yo tengo a mi cargo a siete camareros, contratados por horas y en diferentes días
Cada uno es cada cual, ya lo sabes
EN le tema de esta mujer, me parece bien lo que has hecho, como mujer, pero también creo q esta mujer, no ve lo q se le ha regalado pq ya lo hacia, como muy bien has dicho, por lo tanto ella no ve demasiado más allá.
Creo q como dice irre, hay q refrescarle la memoria y en el momento que no rinda lo q se le exige, habrá nuevas negociaciones
No es facil contentar a todos
Mira, un ejemplo, en san mateo las fiestas de logroño, curramos mucho, yo q soy de caracter solidario simpre la cago
Tengo una plantilla siempre fija, pero luego están los extras, para q todos saquen dinero intento hacer un horario para esa semana equilibrado, ( como las dietas) pero nunca lo consigo los extras quieren más los fijos más
Por lo tanto he llegado a la conclusión q lo haga como lo haga la cago, solución, busco mi interés, q no se pelee con el de ellos

El reparto de beneficios, me parece muy inteligente, pero no simpre adecuado, creo q también hay otro tipo de incentivos, como dar dias libres, cenas, regalos, no sé cada unop tiene su filosofía, la mia a veces me cubre de gloria otras de mierda
pero lo acepto

Intentar ser equitativo es dificil, y como dice belén para mi la puntualidad es esencial
Permito dos dias sin justificar a la tercera se despide, eso sí, antes de empezar a currar, tienen una lista enterita de lo q odio q se haga, y las consecuencias, intento no engañar nunca e intento ser relativamente justa
Y sobre todo les pido q las cosas a la caray rápido q no dejen pasar ni un segundo cuando tienen un problema

Un beso
muakkkkkkkkkkkkkkkkkk

JOAKO dijo...

Ramón, ya he visto el atriculo, muy interesante, lo tendré en cuenta.

JOAKO dijo...

Bolero, veo que tu también tienes problemas parecidos al los mios. Yo estoy intentando ser justo, como tu, lo que me altera es el egoismo, el no comprender que las decisiones justas no son iguales para todos y que una empresa justa no tiene por que ser implacable, pero que cada palo aguante su vela, como bien dices la responabilidad es lo que tiene que venir de vuelta cuando se hacen excepciones a la carta.

Juandeolid dijo...

Buenas, pienso que la solución más cómoda y ecuánime para todos sería el servicio de madrugadorres que seguramente tendrán en la guardería.
Si además tiene alguna ayuda por parte de la empresa sería perfecto (este servicio tiene un sobrecoste aunque nunca es muy elevado).

JOAKO dijo...

Qui, al final lo solucionamos como una especie de pago, en realidad es la más productiva de la empresa, con lo cual hemos habilitado esta forma de "pago" para ella, la política que quiere practicar la empresa es una en la cual cada problema la boral tenga una solución diferenciadad, siempre respetando los límites del sentido común y sin olvidar que se trata de una empresa.