Siempre he sido un nostálgico. Guardo recuerdos de una edad muy temprana, en una ocasión me toco dibujarle un plano de la casa donde viví con dos años y medio a mi madre, porque no se creía que me acordase de la casa. Mi memoria es selectiva, supongo que como la de todos, soy capaz de guardar datos absurdos de historias leídas treinta años atrás, pero soy incapaz de retener en mi memoria un número de teléfono más allá de diez segundos.
Hasta aquí no creo que estéis impresionados, pero es que tengo otra capacidad que me sume en la melancolía de vez en cuando, soy capaz de sentir nostalgia de tiempos y lugares que no he vivido. Siempre que veo un cuadro antiguo donde el pintor consigue trasmitir la individualidad del retratado no puedo evitar esa punzada de una vida ajena y ya terminada. Al visionar cintas antiguas de gente en sus quehaceres diarios, en ocasiones en las películas que veo me sorprendo a mi mismo pensando en la vida de un figurante que me ha llamado la atención desde el segundo o tercer plano.
No me mal interpretéis, estoy encantado de vivir en el tiempo que me ha tocado, creo que es apasionante, en los últimos cien años hemos pasado de ir en carreta a conducir potentes coches, de escribir a mano a utilizar una maquina como es el computador. Casi todas las actividades humanas han sufrido de una u otra manera una transformación, y eso me encanta, me considero una persona dinámica en lo que tiene esta palabra de fascinación por el cambio, la novedad, la curiosidad por las nuevas formas de hacer, de crear, de vivir. Y a la vez creo que el ser humano no cambia, que sus sentimientos mas íntimos, sus anhelos, sus pulsiones son las de nuestros abuelos, las de los abuelos de nuestros abuelos. En este tiempo de transformaciones vertiginosas en lo formal, creo que el Hombre evoluciona muy lentamente en lo individual.
Tal vez esa sea la raíz de mi nostalgia por mundos pasados, por sensibilidades de personas del pasado. Y es en el arte donde mas percibo esta sensación, en la escultura, en la pintura, en la arquitectura, la música, el cine…
LAS PRIMERAS PELÍCULAS DE LOS HERMANOS LUMIERE
jueves, 28 de febrero de 2008
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10 comentarios:
A mi me pasa como a ti. Me gusta la época que me ha tocado vivir, pero admiro el pasado por ser una fuente inagotable de recuerdos, vivencias, sensaciones e historias. No obstante, creo que cualquier tiempo futuro va a ser siempre mejor, aunque sólo sea porque cuanto más futuro sea el tiempo que vivimos más pasado hay para fijarse en él.
He visto que has puesto un link a mi página, siento siempre un poco de vergüenza al pensar lo que dirán del blog gente que no conozco y vean la cantidad de tonterías que uno puede escribir, normalmente le doy la dirección a los amigos y compañeros y uno se hace una idea de como ellos te verán. Gracias.
A mi me pasa algo parecido a lo que relatas. Será que pienso cada vez más en el futuro sin los que me rodean, o como será esto cuando yo no esté. Cómo vivirá mi mujer y mis hijas si me muero mañana, como serán los fines de semana sin ir a ver a los abuelos cuando estos falten, quién cuidará del jardín.
Cada vez voy a más entierros y menos comuniones y bautizos. Y cada vez más amigos se están quedando sin padres.
Es la vida.
A mí no me pasa (y eso que soy un melancólico patológico y casi profesional), pero entiendo perfectamente las sensaciones que transmites.
stili, Carpe diem
Alberto, He leido tus entradas, y me han gustado, yo también soy seguidor de lost, tengo un niño pequeño, una edad parecida, me gusta la arquitectura, monto en bici,me gusta repararme mi coche...
con respecto a lo de las generaciones, es cierto, pero esta sensación de nostalgia "imposible" me persigue desde que era muy pequeñito.
Mariano,me encanta que me digas que entiendes las sensaciones, eso es exactamente lo que siempre quiero transmitir, sensaciones.
Bueno, hay épocas que nos atraen mas que otras no?
Buen post, besicos
Pues mira. Me has hecho reflexionar.
Y como aquí no nos escucha nadie, te contaré algo.
Cuando tenía unos 11 años de edad estaba convencidísima (porque así lo escribí en mi diario) de dos cosas:
-que hubiese preferido nacer hombre
-que hubiese preferido nacer en la Grecia Clásica.
Entonces me recreaba con la idea de que yo, en otra vida, fui un filósofo de barba blanca...
Bueno, si conocieras mi aspecto, te descojonarías, porque nada más alejado de eso...
XDDD
Y esto ¿a cuento de qué?
Ah, sí, de la nostalgia de tiempos pasados... pues eso.
:))
Belén, tu pareces una persona muy de tu época, y con un gusto musical inmejorable.
¡Toma ya Irre! Lo de filosofa creo que lo estas consiguiendo, lo de la barba ¿quien sabe, todo se andará?, porque con la dieta actual... (es broma). Creo que me entiendes entonces con lo de la nostalgia imposible.
Me ha dado una ternura tremenda el saber que te acordabas del plano de la casa donde vivias cuando tenias dos años. Mira tú qué tontería. :)
Besote
Meiga, me encanta este comentario,"touche"!
Comparto contigo (creo) esa nostalgia que dices, si. Es curioso. He escrito y borrado en este comentario varios recuerdos míos, pero me suenan ridículos al escribirlos, así que dejo esto así sin más jaja
Saludos.
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