miércoles, 9 de junio de 2010

ESCALOFRIANTES INTERTEXTUALIZACIONES

Ayer en el blog de una "ciberamiga" leí una entrada consistente en extractos de un libro que ella estaba leyendo, los extractos eran pequeñas píldoras que quitados de su contexto, es decir el libro que los contenía, a mi me parecía que decían lo contrario de lo que el autor del libro parece querer contar el él.


Me quejé en los comentarios de que el autor parecía una plañidera llena de ideas preconcebidas sobre la sociedad y le "taché de historicista".


Hoy me he propuesto reflexionar sobre la manera que tenemos de utilizar textos ajenos, de como al aislar un "texto" de su "contexto" podemos alterar la percepción de lo que el autor del mismo quería decir.


Para ello me valdré del libro que ahora mismo estoy leyendo, y del que a continuación os pongo un primer extracto demoledor, en el cual podríamos pensar que Zygmunt Bauman (actual Premio Príncipe de Asturias de Humanidades) es un autentico "Nazi", pero nada más alejado de la realidad.



"Los pobres de la sociedad de consumidores son absolutamente inutiles.Los miembros normales y dignos de la sociedad (consumidores de buena fe) no les piden nada ni esperan nada de ellos. Nadie (es decir, nadie que sea tomado en cuenta realmente, cuya voz sea atendida) los necesita. Para ellos, tolerancia cero.La sociedad estaría mucho mejor si los pobres quemaran sus naves y se los dejara morir en ellas. Se viviria mucho mejor y más placenteramente en un mundo en el que ellos no estuvieran. Los pobres no son necesarios, y por tanto son indeseables."



A la vista de este texto podríamos creer que el mensaje del todo que encierra este extracto es otro completamente contrario al real.


Y ese es el peligro de las "citas", o de los "Intertextualizados" y si a esto le añadimos el nombre de una ilustre celebridad, pues nos podemos "llevar el gato al agua" en casi cualquier razonamiento.


Si a alguien le interesa lo que de verdad quiere decir Bauman, que siga leyendo el resto del texto, porque es escalofriante:


"Los sufrimientos de los pobres contemporáneos, los pobres de la sociedad de consumidores, no hacen causa común. cada consumidor fallado se lame las heridas en soledad, en el mejor de los casos en compañía de su familia, si es que aún no se disolvió. Los consumidores fallados son solitarios, y cuando se los deja en soledad durante mucho tiempo tienden a convertirse en personas que prefieren estar solas: ya no creen en la sociedad o algún grupo social (salvo una pandilla criminal) puedan ayudarlas, ya no esperan ayuda, ya no creen que su suerte pueda cambiar legalmente, salvo ganando la lotería.


Innecesarios, indeseables, abandonados...¿qué lugar les toca? La respuesta más concisa es: fuera de la vista. Primero hay que sacarlos de la calle y de los otros lugares públicos que usamos nosotros, los residentes legítimos del valiente mundo consumista. Si por azar se trata de recién llegados y sus permisos de residencia no están en perfecto orden, podemos deportarlos más allá de nuestras fronteras, expulsandolos físicamente del universo de protecciones legales debidas a quienes gozan de derechos humanos. si no se encuentra una excusa para deportarlos, se los puede encerrar en cárceles lejanas o en campos de refugiados, casi siempre en lugares semejantes al desierto de Arizona, barcos anclados lejos de las rutas de navegación o prisiones de alta tecnología, totalmente automatizadas, donde no ven a nadie y donde nadie, ni siquiera un carcelero, los verá de frente y cara a cara con mucha frecuencia.


Para agravar aún más el el aislamiento físico, se lo puede reforzar con el aislamiento mental, que destierra al pobre del universo de la empatía moral. Los pobres, además de ser desterrados de las calles, también pueden ser desterrados de la comunidad humana reconocible: del mundo de los deberes éticos. Esto se consigue reescribiendo sus historias en el idioma de la perversión y no en el de la privación. se suele describir a los pobres como personas negligentes, pecaminosas y carentes de principios morales. Los medios cooperan de buena gana con la policía para presentar al público hambriento de sensaciones los retratos morbosos de los "elementos criminales", entregados al delito, a las drogas y la promiscuidad sexual, que buscan refugio en la oscuridad de de sus temibles guaridas y sus callejones sombríos. Siempre que se detecta y se hace pública un fallo en el orden habitual, los pobres pasan a ser los "sospechosos de siempre" destinados a apaciguar el clamor popular. Y de esa manera se deja claro que el tema de la pobreza es, en primer lugar y ante todo, tal vez exclusivamente, un tema que atañe a la ley y el orden, y que debemos responder a él tal como respondemos a otras instancias de transgresión de la ley.


Excluidos de la comunidad humana, excluidos de la consideración pública. Cuando esto ocurre, ya sabemos cómo sigue. Cunde la tentación de librarse por completo del fenómeno que se ha convertido en pura molestia, sin redención, ni siquiera mitigado por alguna consideración ética que pudiera deberse a otro sufriente y herido. La tentación es eliminar un manchón del paisaje, borrar la suciedad del lienzo impoluto de un mundo ordenado y una sociedad normal.


Alain Finkielkraunt (L´Humanite perdue. Essau sur le XX siecle, Paris, Seuil, 1996, trad. Esp. "la humanidad perdida. ensayo sobre el siglo XX, Barcelona, Anagrama,1998) nos recuerda lo que puede ocurrir cuando se silencian las condiciones éticas, cuando se extingue toda empatía y se derriban las barreras morales:



"La violencia nazi no se produjo por gusto, sino por obligación, no por sadismo sino por virtud, no placentera sino metódicamente, no por salvajes impulsos desatados y abandono de todo escrúpulo, sino en nombre de valores superiores, con competencia profesional y sin perder de vista en ningún momento la tarea a realizar"


Quiero agregar que esa violencia se produjo en medio del ensordecedor silencio de gente que creía ser decente y ética, y sin embargo no entendía por qué las víctimas de la violencia, que mucho tiempo antes habían dejado de ser consideradas miembros de la familia humana, eran merecedoras de su empatía moral y de su compasión. Parafraseando a Gregory Bateson, una vez que la pérdida de la comunidad moral se combina con la tecnología avanzada que permite resolver cualquier cosa como como si fuera un problema irritante, "nuestras posibilidades de supervivencia serán iguales que las de un muñeco de nieve en el infierno". Una vez combinadas con la indiferencia moral, las soluciones racionales de los problemas humanos se convierten en una mezcla explosiva.


En esa explosión perecen muchos seres humanos, aunque la víctima más notable es la humanidad de aquellos que escaparon a la perdición"


Por último decir que en este texto Bauman también "Intertextualiza" y "parafrasea", haríamos bien en fijarnos como lo hace, sin traicionar, ni dejar al equivoco la intención del autor del texto o concepto utilizado.


Un abrazo a todos



viernes, 4 de junio de 2010

PEQUEÑO CUENTO PARA SOFÍA


Diana me pidió un cuento para leer en la guardería de Sofía, y yo hice algo de trampa, porque se lo hice a medida, como un sastre que piensa en el lucimiento de su cliente ante un público muy especial.

Diana hizo una estupendas ilustraciones para el cuento, pero se las dejó a las puericultoras de la escuela infantil.

Espero que os guste.



Pequeño cuento para Sofía

Aquella mañana la niña se levantó muy temprano,
y muy Contenta fue a la fuente a lavarse las manos.

En la fuente bebiendo agua se encontró a una oveja,
¡BEEEEE! Hace la oveja, ¡BEEEEE! La niña contesta.

Camino del río se encuentra una vaca, que camina y se esconde,
¡MUUUUU! Hace la vaca, ¡MUUUUU! La niña responde.

Llegando a un lago por el caminito, acompañado de un cisne
Se encuentra un patito, ¡CUAK! Hace el patito, ¡CUAK! La niña les dice.

Saliendo a la compra cogida a su madre, la niña bonita
Se encuentra un caballo, ¡HIIIII! Hace el caballo, ¡HIIIII! La niña replica
.


Después de comer, al salir de paseo, la niña se cruza
Con un caballero, ¡HOLA! Hace el caballero, ¡HOLA! La niña saluda.

Siguiendo el paseo aparece un perrito, saltando compite,
moviendo el rabito, ¡GUAU! Hace el perrito, ¡GUAU! La niña repite.

Volviendo a su casa se encuentra una rana, que viste muy floreada
¡CROAK! Hace la rana, ¡CROAK! Responde la niña, ya un poco cansada.

Llegando a su casa se encuentra un flamenco, que saluda muy recto,
¡AAAAAY! Hace el flamenco, ¡AAAAAY! Le dice la niña, abre su puerta y se mete dentro.

lunes, 31 de mayo de 2010

COLONIAS DE ATORRANTES

Llevo mucho tiempo demasiado serio, muchas entradas muy sesudas y cabezonas, con lo cual he decidido rescatar mi etiqueta de "frikadas" para desengrasar este cuaderno de bitácora que lo es.

He recordado un par de películas documentales de los años setenta, que yo vi en los ochenta, de un tal Romano Vanderbes, en ellas se dibujaba un universo contenido en los Estados Unidos de América que me hizo ver ese mundo de otra manera totalmente distinta a como lo había hecho hasta entonces. Si aquí teníamos una España profunda, allí también tenían perlas de ese "oriente", si aquí comemos caracoles, allí comen lombrices, si aquí veneramos a un tío que murió en un espantoso martirio, y al que nos comemos cada fin de semana, allí también.

Pertenecen al género de cine llamado "mondo",el cual muestra la realidad filtrada, pero realidad al fin y al cabo.

Se trata de "La locura americana" partes I y II.

Os dejo con unos ejemplos de esta arqueología documental.



Intro de This is America part II



Tiembla infiel



"Colonias de atorrantes" el doblaje de la época era también uno de sus "encantos"



Realmente nos creímos que "José María Ruiz Mateos" inventó algo.



"El cazador de botín"...que no se entere el "Chairman" del grupo Santander.



Hasta el cantante de los "Dead Kennedys" tuvo sus veinte minutos de gloria en este documental.

martes, 25 de mayo de 2010

REFLEXIONES SOBRE LA HONESTIDAD


Hace pocas fechas en una cena con mis amigos de siempre, cena que hacemos todos los equinocios, por lo que la llamamos cena equinocial, la conversación en un momento se desarrollo en torno a las multas de tráfico, que si eran caras, que si excesivas, que si en ocasiones injustas, de ahí pasamos a describir lo que cada uno hacía para evitar su pago.


Uno de mis amigos dice que utiliza el servicio de su seguro para recurrir e intentar evitar o por lo menos dilatar el pago de la multa,otro que es directivo en una empresa y dijo que le imputa las multas a un camionero que no vive en España, es decir que le identifica como el conductor de su coche, camionero que en al menos una ocasión llevó mercancía a su empresa, y el tercero en hablar comenta que él sistemáticamente recurre las multas usando su pericia en el conocimiento del sistema de recursos de multas y la red, identifica a un Australiano que tiene sus datos en la red, con el nº de pasaporte de otro ciudadano de "no se donde" también sacado de la internet, el juez instructor le pide que le facilite más datos de este "amigo" que conducía su coche, él que no los sabe, el juez entonces le pide copia de los billetes de avión del amigo Australiano, él responde que entró conduciendo por la frontera Francesa, y se muestra orgulloso de su "peloteo" de recursos y todos nos reímos un rato.


Yo este año he cambiado la dirección de mi domicilio en la DGT, esto lo hice para intentar evitar el pago de una multa que me pusieron en un atasco en la M-40, la multa fue porque llevaba "los cascos" del teléfono móvil puestos, no iba hablando, los llevaba puestos porque la radio de mi coche estaba estropeada, y estaba escuchando la radio en el teléfono. Un abogado amigo me dijo que tal vez si iba a la dirección general de tráfico, y cambiaba la dirección del domicilio, y la notificación no me llegaba en un año, podría eludir la multa. No solo la notificación me llegó, si no que con ella me llegaron otras tres más, y cuando fui a comprobarlas me enteré de que tenía otro tanto en ejecución. Ante esta situación comprobé una por una las multas y descubrí que todas y cada una de ellas habían sido ciertas, es decir, había cometido las infracciones, decidí unificar y fraccionar el pago, el resultado fue unos 1.800 € en seis pagos (os ahorro los detalles que fueron un poco Kafkianos).


Volviendo a la conversación de la cena con mis amigos, en el punto en que la he dejado, hice una pregunta a mi amigo, esta fue que si había cometido realmente la infracción que generó la multa recurrida con tan "Australiano y creativo" recurso. Él me respondió que eso no era lo importante, que lo importante es que el juez no podía demostrar que él conducía el coche. Se oyó alguna voz diciendo que algunas multas eran injustas o diréctamente "trampas recaudatorias", algún "técnico" entendió que "así es el estado de derecho", y en dos minutos habíamos cambiado la conversación a si la camarera era Cubana o Dominicana.


Yo no conté mi peripecia del pago de mis multas, temí quedar como un tonto, el único tonto que paga sus multas. Porque después de un amago de "triquiñuela legal", el tonto decidió que dado que en realidad las infracciones habían sido cometidas era algo justo que se pagasen. Y al final me quede sin saber si mi amigo era o no era responsable de la infracción de su sanción.


Todo esta historia es para ilustrar una realidad de este país en el que vivimos, de esta sociedad en que vivimos, tristemente en todos los niveles ya no se habla de verdad, de justicia, ni siquiera de injusticia, se habla de procedimiento. Estoy seguro que si hablo con mis amigos del Juez Garzón, muchos de ellos me dirán que es un crimen lo que están cometiendo contra él, si hablo con ellos del caso de Camps, me dirán que le han pillado en renuncio y que debe ser juzgado, si la discusión sobre ambos casos va a más, es decir, profundizamos en el asunto, no tardará en salir el procedimiento seguido en ambos casos, y que en ambos casos unos u otros se han aprovechado del procedimiento para dilatar, enfangar, exculpar...a los inculpados. Sobre uno tendremos una opinión que estará "contaminada" por nuestras ideas políticas previas o por nuestras filias o fobias, sobre otro seremos tal vez más "justicieros" y nos decantemos por la injusticia o la justicia del procedimiento sobre el inculpado.


A mi me parece peligroso que esto este sucediendo, ya no se habla de si garzón en realidad obró de buena fe y realmente se sintió competente para juzgar los crímenes del franquismo anteponiendo la jurisprudencia internacional a la ley de amnistía del 78, es decir si, como el sentido común dice, y la jurisprudencia utilizada por este juez en algún que otro caso internacional, es válida para España, si lo que pretendía el juez era justo o injusto, si no de que el procedimiento es como es, que la independencia del poder judicial ha de estar garantizada y de que la justicia ha de seguir sus cauces, olvidando las cuestiones de fondo.


El caso Camps es más de lo mismo, tal vez este a la inversa, no se habla o intenta no hablarse de corrupción y cohecho, se marea la perdiz, se pelotea con el caso entre el tribunal superior de Valencia y el tribunal supremo de Madrid, se dilata, se intenta sacar partido de toda la "artillería procesal" de que cada uno es capaz para "llevarse el gato al agua" o amortiguar en todo caso las consecuencias de una sentencia, se lucha por sacar partido político del asunto.


Y a todo esto, a quién le interesa la verdad, pues a nadie, o a nadie limpiamente, simplemente solo interesa la verdad en el caso de que esta se ajuste a mi idea previa sobre tal o cual asunto, a lo que creo son mis intereses en cualquiera de los asuntos que se dirimen en mi ámbito de opinión.


Unos pensarán, "a ver si me libro de esta multa" y a la vez "Hay que ver lo que le están haciendo al pobre Camps, solo por tres trajes", y a la vez "caramba con el juez Garzón, le están juzgando por meterse con los poderes ocultos de este país", y todo esto con variantes infinitas en los pensamientos cruzados sobre estos tres asuntos concretos.


Mi pregunta es ¿se puede utilizar el sistema a sabiendas de que se es culpable en beneficio propio? ¿se puede luego articular una opinión al respecto de asuntos "más graves" o "más relevantes"? y por último ¿qué se supone que se debe contestar ante situaciones como las descritas?


Os diré lo que yo hice, le dije a mi amigo que era deshonesto, el protestó y se defendió con la retahíla ya descrita, el resto de la mesa, unos no se percataron de mis palabras, otros echaron un capote al acusado de poca honestidad en forma de ejemplos de infracciones claramente injustas, y otros simplemente callaron.


No soy ni un santo, ni un integrista, seguiré frecuentando a este amigo, iré a su casa con mis hijos, el vendrá a la mía con los suyos, olvidaremos el pequeñísimo incidente y seguiremos "de mi casa a mis asuntos" como dijo el poeta.


Pero yo no puedo dejar de pensar e estas cosas.




martes, 18 de mayo de 2010

SOCIOLOGÍA VS ECONOMÍA


El texto que a continuación reproduzco y comento fue publicado por el profesor Zygmunt Bauman en 2006 en su libro "Consuming Life" ("vida de consumo", Ed. Fondo de cultura económica).




El texto está en cursiva roja y mis comentarios en redonda verde.




Hay que tener en cuenta que el texto pertenece a un profesor de sociología y yo lo voy a utilizar para hacer comentarios en clave económica, a raíz de la crisis que estamos atravesando, pero para comprender las causas más profundas de la crisis, creo que hay que escarbar en la sociología, haciendo un paralelismo en el cual la Psicología se empareja con la Microeconomía y la Sociología con la Macroeconomía.




Solo recomiendo la lectura de este post a los que estén interesados en reflexiones sobre lo que está pasando en todo el mundo en claves económicas y sociológicas, los que no estéis interesados mejor que no os leáis este ladrillo.




La virtud fundamental de un miembro de la sociedad de consumo es su activa intervención en los mercados. Después de todo, cuando el "crecimiento" del producto bruto amenaza con desacelerarse, o lo que es peor, cuando se acerca a cero, es de los consumidores, con sus chequeras o, mejor aún, sus tarjetas de crédito, de quienes se espera que "hagan funcionar la economía", es a ellos a quienes se empuja o engatusa para sacar al país de la recesión".




Es impresionante la precisión de este párrafo, estoy seguro de que todos habéis oído recientemente llamamientos por parte de los gobiernos y de las instituciones financieras al consumo como salida a la crisis.




Esas esperanzas y esos embustes sólo tienen sentido, claro, si son dirigidos a personas con cuentas bancarias abultadas y un buen mazo de tarjetas de crédito, personas "dignas de crédito" a quienes "los bancos atentos" escuchan y "los bancos sonrientes" sonrien, esas personas a quienes "los bancos a los que les gusta decir que si" les dicen que si. No es de extrañar entonces que la tarea de hacer que los miembros de la sociedad sean dignos de crédito y se muestren deseosos de hecer uso de él hasta el límite que les ha ofrecido se haya convertido en una empresa nacional que encabeza la lista de obligaciones patrióticas y esfuerzos de socialización. En el Reino Unido, vivir a crédito y endeudado se ha convertido en parte del currículum nacional, diseñado, refrendado y subsidiado por el gobierno. Los estudientes de educación superior, la futura "élite del consumo" y por tanto la parte de la nación que promete más beneficios para la economía consumista en los próximos años, pasan entre tres y cinco años de capacitación-obligatiria en todo sentido menos formalmente- en los usos y las constumbres de vivir de prestado y pedir dinero. Se espera que la vida a crédito obligada dure lo suficiente como para convertirse en hábito, borrando la idea de crédito de consumo todo vestigio remanente de oprobio (noción que venía de las libretas de ahorro de la sociedad de productores). Lo suficiente para que la idea de la deuda impagada sea una buena estrategia de vida, que merece ser elevada al rango de "opción razonable", ser parte del "sentido común" y convertirse en un sabio axioma de vida incuestionable. Lo suficiente, por cierto, para transformar ese "vivir a crédito" y darle una segunda naturaleza.




Realmente la estrategia seguida no se si es "premeditada" por parte del poder (político, económico, financiero...), de lo que si estoy convencido es de que ha sido ampliamente adoptada por la población de los países desarrollados, por una parte muy importante de su población. ¿quién de los que me lean pueden decir que si ponen en su balanza deudas de un lado y activos y patrimonio en el otro, el saldo es positivo?, pensadlo, haced el cálculo.


Para mis abuelos era motivo de vergüenza el tener deudas, para mi es algo "natural".




Esa "segunda naturaleza" puede llegar velozmente de la mano del entrenamiento patrocinado por el gobierno. La inmunidad contra los "desastres naturales" y otros "reveses del destino", sin embargo, no está incluida en el paquete. Para el beneplácito de los mercados y los políticos por igual, los jovenes, hombres y mujeres habrán alcanzado la categoría de "consumidores serios" mucho antes de empezar a ganarse la vida, pues alguien de veinte años hoy puede obtener un manojo de terjetas de crédito sin la menor dificultad. Y no es extraño, si consideramos que el desafío de convertirse en un producto bien cotizado, una tarea que demanda dinero y más dinero, es precondición para ser admitido en el "mercado laboral". Pero la reciente investigación llevada a cabo bajo el auspicio conjunto de la financial services authority y la universidad de Bristol descubrió que la generación entre 18 y 40 años(vale decir, la primera generación adulta que se ha criado y madurado por completo en la sociedad de consumo) es incapaz de enfrentar o acumular algo por encima del "alarmantemente bajo" nivel de sus ahorros: Sólo el 30% de los individuos de esa generación habían apartado algo de dinero para futuras compras, mientras que el 42% no había hecho planes para su retiro, y el 24% de los jóvenes (si bien sólo el 11% de los mayores de 50 años y el 6% de los mayores de 60) tenían actualmente sus cuentas bancarias en rojo (Véase Patrick collison "study reveals financial crisis of the 18-40´s" en Guardian, 28 de marzo de 2006.).




Hemos sido entrenados en esta nueva "forma de comportarse", consciente o inconscientemente hemos adoptado una manera de manejarnos que el sentido común aborrece, en realidad el hecho de que un individuo esté endeudado no es mucho, pero si el porcentaje de los endeudados crece hasta el infinito, el sentido común nos dice que es imposible que no se presenten problemas.




Esa vida a crédito, en deuda y sin ahorros, es un modo correcto y apropiado de conducir los asuntos humanos en todos los estratos, tanto en las políticas de vida individuales como en las políticas de estado, y ha sido, por así decirlo, "oficializado" por la autoridad que tienen las más exitosas y maduras de las actuales sociedades de consumo. Los Estados Unidos de Norteamérica, ostensiblemente la economía más poderosa del mundo, modelo a seguir por todos los habitantes del globo que busquen la versión consumada de una vida gratificante y placentera, está más endeudado que ningún otro país en la história. Paul Krugman señala que "el año pasado los Estados Unidos gastaron un 57% más de lo que ganaron en los mercados mundiales", y se pregunta "¿cómo hacen los estadounidenses para vivir más allá de sus recursos?", a lo que responde "acumulando deudas con Japón, China y los países petroleros de Medio Oriente"( Véase Paul Krugman, "Deep in debte, and denying it", en International Herald tribune, !4 de febrero de 2006). Los gobernantes y ciudadanos de Estados Unidos son adictos al (y dependientes del) dinero importado y al petróleo importado. El déficit del presupuesto federal de 300 mil millones de dólares fue recientemente celebrado por la Casa Blanca como mitivo de orgullo sólo porque representaba una reducción de unos cientos de millones respecto de la millonada del año anterior (un cálculo, además, que seguramente demostraría ser falso antes de terminar el año fiscal). los prestamos tomados por el estado , al igual que los de los consumidores, son para financiar el consumo, no la inversión. El dinero importado que tarde o temprano habrá que devolver (aunque la administración actual logre posponer el pago "ad calendas graecas") no se gasta en financiar inversiones potencialmente rentables, sino en sostener el boom del consumo y por lo tanto el "buen humor" del electorado, y en financiar el creciente déficit federal, exacerbado como está (a pesar de los recortes cada vez más severos en las áreas sociales) por las continuas reducciones de impuestos para los ricos.




Pero es que la cosa no acaba en los individuos, ni en la sociedad en su conjunto, sino que "sigue" por los países más importantes, aquellos en los que nos miramos, los que son el paradigma del éxito, la deuda es la base de nuestra economía, occidente descansa en una inmensa deuda. Recuerdo que el texto fue publicado en 2006.




Las "reducciones de impuestos para los ricos" no son -o al menos no son las únicas- recetas para hacer felices a los ricos y poderosos, o para pagar las deudas asumidas por los políticos en el calor de las costosísismas batallas electorales. No alcanzan para explicar la tendencia congénita de los políticos a aplicar reducciones de impuestos, políticos que preovienen en su mayoría de las filas de los propios ricos (cuyo exponente más notorio y publicitado, aunque en vano, es el patrocinio de la compañía Haliburton que realiza el vicepresidente cheney, empresa que presidió antes de llegar al gobierno y cuya dirección espera reasumir cuando llegue a termino de sus funciones), ni tampoco alcanzan para explicar la corruptibilidad de los políticos surgidos de estratos sociales más bajos que no pudieron resistir la tentación de transformar su éxito político, transitorio por naturaleza, en un bien económico más duradero y confiable.




Y para colmo el sistema político descansa sobre la condescendencia hacia los que más tienen, se retroalimenta con su "propia gente" y abduce a los políticos que no provienen de sus filas, con lo cual el circulo se cierra para que siempre "manden" los mismos, y si no lo hacen, no importa, ya les convertiremos en "uno de los nuestros". Me abstendré de poner ejemplos de esto último, seguro que en la mente de todos hay ejemplos muy actuales.


Permitidme un inciso para hacer ver que la compañía Haliburton es una de las tres que están "a la greña" en el triste vertido de crudo en el golfo de México.




Además de todos esos factores, que por cierto han desempeñado su rol en el surgimiento y mantenimiento de la actual tendencia, el hecho de reducir los impuestos a la riqueza es parte integral de una tendencia a dejar de aplicar los impuestos sobre los ingresos, base "natural" de los gravámenes en la sociedad de productores, para volcarlos sobre los gastos, una base igualmente "natural" en una sociedad de consumidores. Es ahora la actividad del consumidor, no la del productor, la que supuestamente proporciona la interfase necesaria entre los individuos y la sociedad en su conjunto. Hoy, la capacidad como consumidor, no como productor, es principalmente la que define el status del cuidadano. Es por lo tanto apropiado y pertinente, tanto en lo material como en lo simbólico, reenfocar la interacción entre derechos y obligaciones, que tan a menudo nos recuerdan a la hora de aplicar y cobrar impuestos, en las soberanas elecciones del consumidor.




¿cuándo ha pasado esto? ¿cómo no nos dimos cuenta? resulta que ahora la mayor parte de los recursos utilizados por los países provienen de este tipo de impuestos directos que paga en casi igual cuantía el rico que el pobre. ¿por qué no se alzaron voces cuando desmantelamos los impuestos sobre patrimonios o sobre sucesiones? nos creímos ricos por poseer un piso que en 15 años dobló o triplico su precio en el mercado y pensamos que estos impuestos directos y progresivos nos perjudicaban.




A diferencia de los impuestos sobre los ingresos, el impuesto al valor agregado (IVA) pone en la mira la libertad de elección (del consumidor), que en el sentido común de la sociedad de consumidores define el significado de la soberanía individual y los derechos humanos, y que los gobiernos de las sociedades de consumo esgrimen como el tipo de servicio cuya prestación proporciona toda la legitimidad necesaria para validar el poder que estos gobiernos necesitan.




Y en definitiva la cuadratura del circulo es hacer pasar por "libertad" lo que es consumo, "la libertad de la elección del consumidor" como paradigma del bienestar, de "la soberanía individual" y nada menos que de los "derechos humanos", si nos paramos a pensar lo que les "lamentamos" a los que están "fuera de los derechos humanos" es su baja capacidad de consumo, de elección de todas aquellas cosas que nos confieren el bienestar y la soberanía sobre nuestras vida, el poder de elección de un champú, de unas vacaciones, de una educación, de una sanidad, de una..."vida de consumo"




Por último, la lectura de este texto "adelantado" a la crisis, hace ver desde el punto de vista económico que las prácticas que nos están haciendo caer en un abismo de crisis están en realidad íntimamente ligadas a nuestra manera de actuar, los mercados financieros no han inventado nada, solo han desarrollado las mismas prácticas que están en la misma base de nuestra sociedad, y es por eso por lo que o cambiamos esta base, o estaremos condenados a repetirnos hasta que una crisis que colapse el mundo nos obligue a tomar por la fuerza lo que no estamos dispuestos a hacer "por las buenas".

jueves, 22 de abril de 2010

LÍQUIDO VERSUS SÓLIDO










Hoy me ha pasado una cosa muy curiosa, me he levantado de la cama como todos los días y he hecho el desayuno para mi familia, luego he tenido que correr por la rampa del garaje porque mi mujer y mi hijo se habían olvidado de la cesta de la comida del segundo, vuelta a casa a recoger la misma y a seguir mis "ritos matutinos", que incluyen la lectura de un par de páginas de un libro mientras hago honor a la más baja de las necesidades humanas, leer y responder mi correo electrónico, entrar en un par de blogs, preparar las cosas para ir a la facultad...

En definitiva todas aquellas cosas que en el post anterior os comunicaba que me costaban un mundo, y que en parte gracias a vuestros ánimos, estoy volviendo a hacer, no sin esfuerzo, pero esperando volver ha hacerlas con gusto, como también os expliqué que las hacia en otro post anterior.

Pues bien, hoy me ha pasado una cosa que seguro que alguna vez os ha pasado también a algunos de vosotros, y es esa sensación de que todo lo que leéis tiene relación entre si, a pesar de que está en diferentes formatos y ubicaciones.

Empiezo por el par de páginas del libro que estoy leyendo en la actualidad, y que a mi me parece muy interesante, y que dicen así:

"...En realidad, no es el estado, ni siquiera su brazo ejecutivo, el que está siendo socavado, erosionado, desangrado hasta su "desaparición", sino la soberanía del estado, su prerrogativa de trazar la linea entre incluidos y excluidos y otorgar el derecho a la rehabilitación y futura readmisión.

Esa soberanía ya se ha visto parcialmente limitada, y podemos suponer que bajo la presión de una emergente legislación internacional vinculante que cuenta con el apoyo de organismos jurídicos (por rudimentarios y parciales que todavía sean), con altibajos o a los tropezones, se seguirá reduciendo.Sin embargo, ese proceso es apenas secundario y subsidiario de la cuestión de la nueva soberanía de los mercados, y no modifica la forma en que se toman y legitiman las decisiones soberanas.Por más que se la "promueva" a instancias superiores, a instituciones supraestatales, la soberanía (o al menos el principio al que se supone que sirve o debe servir) sigue mezclando poder con política, y subordina el primero a la supervisión de la segunda, y lo que es más importante aún, puede ser confrontada y reformada porque tiene domicilio fijo.

Mucho más revolucionaria (y potencialmente fatal para esa forma que el estado adoptó en la era moderna) es otra tendencia que mina los cimientos más profundos de la soberanía del estado: la inclinación de ese estado debilitado a ceder muchas de sus funciones y prerrogativas a los poderes impersonales del mercado. O la rendición incondicional del estado al chantaje con que las fuerzas del mercado contrarrestan las políticas que favorecen y votan los electores, fuerzas que arrebatan a la ciudadanía su carácter de punto de referencia y árbitro definitivo de las normas políticas.

Como resultado de esta tendencia se ha ensanchado la brecha entre el poder de actuar, que ahora se ha deslizado hacia los mercados,y la politica, que si bien sigue siendo del dominio del estado, es despojada progresivamente de su libertad de maniobra y su poder para fijar las reglas y arbitrar el juego. Ésta es en realidad la principal causa de la erosión de la soberanía del estado. Si bien continúan articulando, dictando y ejecutando los veredictos de esclusión y desalojo, los organismos del estado ya no son dueños de decidir los criterios de esa "política de exclusión" o los principios de su aplicación. El estado en su conjunto, incluidos sus brazos legislativo y judicial, se convierte en el ejecutor de la soberanía de los mercados."

Luego en Kurioso´s Weblog me encuentro con dos post que a mi me parece que siguen un razonamiento, el actual sobre la Pulserita Power balance que me lleva "linkeando en la etiqueta" a este otro también suyo de Ager, para terminar en el blog Meridianos leyendo este post sobre Como comenzar un movimiento social. Y mi itinerario está servido.


Somos consumistas y producto, parte de un marketig multinivel que aparece y desaparece ante nuestros ojos, que se muestra "irrelevante" unas veces, "irritante" otras y "satisfactorio y festivo" en muchas ocasiones, y que al final no vemos a fuerza de estar intimamente "nadando en su interior". La sociedad consumista esta icreiblemente presente y a la vez es invisible, es un gran puzzle que tal vez solo el genio que fue capar de dibujar las figuras de Nazca puede ver en toda su amplitud.


Se que este es un post un poco largo y "cultureta", pero es lo que me ha pasado y he pensado esta mañana, justo antes de irme a la universidad, lo cuento, y así me salgo de mi dinámica depresiva y aprovecho para seguir vuestros consejos.




miércoles, 14 de abril de 2010

DEPRESIÓN


Esto es lo que estoy sintiendo últimamente, no soy una persona depresiva y que me perdone si alguna me lee.

No estoy haciendo las cosas demasiado bien últimamente, estoy faltando a muchas clases y estoy sintiendo el vértigo del esfuerzo por terminar el curso, esto me hace entrar en un bucle, no quiero hacer ese esfuerzo y me quedo "como sin aliento" por no hacerlo.

Me quedo en casa o me voy al cine, me digo que ya me pasará los apuntes algún compañero, que mañana empezaré a aplicarme de verdad...y entre tanto a sufrir mi falta de aliento y mi culpa, ese miedo del que alguna vez os he hablado en este blog.

Hoy me he dejado todo mi material de estudio en el maletero del coche, coche que se ha llevado mi mujer al trabajo...dandome la excusa perfecta para quedarme incubando más culpa, en casa...he de ponerme en marcha, aún sin apuntes, sin materiales, pero con algo de pundonor y de ganas...

Y aquí estoy, viendo blogs y compadeciéndome.

jueves, 8 de abril de 2010

GRAN VÍA

La Gran Vía madrileña cumple cien años, es la calle más increíble en la que he estado nunca, nace en la plaza de España y muere en la Calle Alcalá, o viceversa. Fue una idea urbanística feliz que tuvo sus detractores y que costó lo suyo, tanto en dineros como en tiempo, pero no me extenderé en su historia o en sus anécdotas, lo que yo quiero aquí contar es mi historia en esta calle, es decir mi Gran Vía.

He encontrado este documental en la red, en forma de cuaderno de viaje, y me he quedado impactado de lo bien que retrata mi ciudad, con una mirada muy diferente a la de una guia de viajes o un documental de una televisión local. En el se ven distintos sitios de Madrid, todos muy queridos por mi, pero mirados a ras de suelo, por una mirada vigorosa que me ha revelado que yo miro mi ciudad como si fuera extranjero, creo que es porque hubo un tiempo, el tiempo de mi adicción, en que me recorrí andando la ciudad mil veces, y descubrí ese desapego, esa melancolía que tan bien refleja este vídeo.







Mi Gran Vía es una calle que no acaba en los límites que delimita el mapa, hay una serie de calles en sus aledaños que son para mi tan "Gran Vía" como la misma calle. En una calle trasera, la calle del Barco, tuve con un par de socios un garito, un lugar mítico llamado "La mala fama", tal vez allí comenzó mi historia más fuerte con la gran vía, puesto que ya mucho antes, y por supuesto después de mi "época de plomo", frecuenté esta calle.

En lo más profundo de mi adicción recorrí esta calle de noche miles de veces, trazando un circulo que iba desde la red de San Luis (Plaza desaparecida en definición, que estaba en las confluencias de las calles Montera, Gran Vía y Hortaleza)a la plaza de España, este tramo está en cuesta,la bajaba por la acera de la derecha en dirección a la plaza de España y la subía por la acera de la izquierda, y vuelta a empezar. Podía hacer este itinerario unas veinte veces en una noche. El objetivo era conseguir el dinero suficiente para una dosis, pedía para el billete de autobús,con la excusa de que me había quedado sin dinero en un descuido, y apelaba a la generosidad y solidaridad de los viandantes. Después de las veinte vueltas, si había tenido suerte reunía las dos mil pesetas que me sacarían de la cuenta atrás para el mono, si no había suerte, esa noche en vez de veinte serian treinta las vueltas a mi itinerario.Al final de "la vendimia" me paraba en una casa de cambio de moneda que hay en la misma calle a cambiar las monedas por billetes, a los gitanos que menudean con la droga no les gusta que les des calderilla, y luego subía hasta la Red de San Luis, puesto que en esa época "las cundas" salían de ese punto.



Esta es solo una de las cientos de historias que podría contar de mi Gran Vía, afortunádamente existe en Madrid una calle que nunca duerme y en la que hay gente las 24 horas del día.

jueves, 18 de marzo de 2010

MANO-PIE-BOCA




Estoy disfrutando de un par de días con mi hija en casa, debido a que ha contraído el virus Coxsackie A16, que aunque con tan aparatoso nombre no es más que un virus presente en muchas guarderías, bastante poco agresivo, pero muy contagioso.

Estamos los dos en casa, en pijama, y haciendo un paréntesis orgánico en nuestros quehaceres diarios, ella ausente de su guardería y yo de mi universidad.

A penas tiene heridas en manos y pies, pero las que le han salido en la boca le molestan al comer, por lo cual hemos de poner especial cuidado.

Creo que a los dos nos está viniendo muy bien el pasar estos días juntos y tranquilos, todo un paréntesis en nuestra frenética actividad, porque digo yo que para niños de un año llevarles a la guardería a diario ha de ser un esfuerzo comparable al de mi actividad de adulto.

Os dejo que tengo que preparar la comida de Sofía, crema de calabacín y yogur natural.

Salida del cálido adentro
de mis veintitrés pares
tienes lo mejor de mi DNA
que no se rompa
tu enlace helicoidal
de nuestra manera de
sonreír por la mañana.

jueves, 11 de marzo de 2010

PAGO DE UNA DEUDA

Hola a los que seguís entrando en este blog a pesar de mi inactividad actual.
Esta mañana he tenido un rato para fisgar entre blogs y me he tropezado con una entrada publicada en Meridianos y solicitada por mi en su día, se trata de un post sobre Vermer que le sugerí a ELZO.
Es una delicia que quería compartir con todos vosotros y de paso dar publicidad a uno de los blogs que más me gusta en la red.
Y prometo volver algún día a reactivar mi etiqueta Arte.

Os dejo con un trailer de la joven de la perla: