jueves, 10 de noviembre de 2011


TELEBASURA


Esta mañana, leyendo uno de mis blogs favoritos, el de KURIOSO ,me he encontrado con esta entrada, que hacía dos preguntas a distintos profesionales del sector audiovisual y a continuación publica las respuestas de estos. Recomiendo vivamente que os leáis el post y que sigáis a este excelente blogero.

Me he puesto a escribir en el hilo de comentarios y me he extendido tanto que al final me ha salido un post propio, que me ha parecido muy apropiado para colgar aquí.

Las preguntas y mis respuestas son:

1.-¿Cuales crees son los principales motivos para que, según el CIS, el 68,9% de los ciudadanos crea que los contenidos de la televisión en España no son buenos, pero al final sean los de peor calidad ética y moral los que más se consumen?


Las encuestas pueden estar bien o mal planteadas, tratándose esta de una del CIS presupongo que está bien cimentada y diseñada, de tal manera que entiendo que las respuestas han sido convenientemente ponderadas y las preguntas adecuadas a lo que se quiere conocer, reduciendo el sesgo al mínimo.

Dicha esta perogrullada, recuerdo una "encuesta" hecha por la red sobre la longitud del pene por razas, los internautas respondieron masivamente y salio que los que tenían el pene más largo eran los Caucásicos, después los negros, después los latinos..., nunca me quedó claro si ese no era un ranking de mentirosos.

pero lo saco a colación porque esta pregunta, aun bien presentada tiene un sesgo sociológico claro, a nadie le gusta que le tomen por tonto, soez, inculto o inmoral, y ante la respuesta pesa sin duda lo que se ha venido en llamar "lo políticamente correcto", de igual manera que abrimos una ventana de incógnito para ver porno o mentimos sobre los centímetros de nuestro pene, decimos a esta pregunta lo que más calme a nuestro cerebro y a nuestras "infulas" sociales. Creo que la expuesta es la razón más plausible para este comportamiento.

Por otro lado veo la insistencia en extrapolar este "sare" al total de la población, estamos dispuestos a creernos una encuesta, pero nos parece insuficiente un "sare" de 2.000.000 de espectadores, nos parece una "muestra pequeña" teniendo en cuenta los 47.000.000 de habitantes de este país...que pobre y poco pensada respuesta, el "sare" demuestra una tendencia sociológica clara en este país, y salvo la pequeñísima parte de la población que no tiene ni la más mínima idea de quién es, por ejemplo Belén Esteban, los demás hemos pasado en mayor o menor medida por ese "sare" que por supuesto es dinámico, es decir NO SON SIEMPRE LOS MISMOS 2.000.000 LOS QUE VEN SÁLVAME.

Por otra parte en mis estudios de Marketing, di con algo que me sobresaltó y que me abrió los ojos a partes iguales, esto es el concepto de" la misión" de una empresa, en Marketing la misión de una empresa es el objetivo final de esta expresado en muy pocas palabras y omnipresente en todo el plan de Marketing de la misma.

¿Saben ustedes cual es la misión del plan de marketing de Tele 5? (lo sé porque lo trajo a clase un profesor que estuvo en la redacción de dicho plan en los albores de dicha cadena), pues ni más ni menos que" la confección de una programación que permita generar dinero con la emisión de publicidad" (disculpadme si no recuerdo la redacción exacta de "la misión" ), esto es muy esclarecedor del porqué de la programación de al menos una cadena, que por otro lado es en la que todos pensamos cuando nos hacen estas preguntas.

Obviamente aquí podríamos entrar en disquisiciones sobre si lo consiguen o no, y habría que sacar a colación otros conceptos de marketing, como son los de segmentación, nicho, público objetivo, público diana, etc. Pero, no teman, no les voy a aburrir más con esto del marketing.

Con lo cual tenemos ya perfilado a lo que realmente se dedica el líder de la "telebasura", lo siguiente es ver como se articula esto en sus parrillas, y como últimamente incluso se cierra aún más en sus posiciones más "populistas/telebasuristas" (si se me permite este bizarro adjetivo) .
evidentemente para conseguir beneficios.

Cualquier alumno de primero de empresariales sabe que la diferencia entre costes e ingresos es el beneficio, con lo cual hay que pensar cual es el producto que incurra en menor coste y a la vez llegue a arrojar un beneficio, con respecto a este coste, mayor.

En tele 5 han concluido que los programas de formato al estilo de Sálvame o La Noria, en sus distintas modalidades, pero esto es solo el formato, hay que añadirle el contenido, y este NO HA DE DISPARAR LOS COSTES, para ello la estrategia es crear sus propios contenidos en la medida de lo posible, y para esto han encontrado otro formato, la telerealidad, que complementan con contenidos de "cotilleo" (si se me permite el término) más tradicionales dentro del género.

Todo esto lleva a un coste por minuto de televisión inferior al mismo en otro tipo de formatos más prestigiosos socio-culturalmente, con lo cual consiguen cuadrar el circulo y estar en una cotización de bolsa muy por encima del valor nominal de sus acciones .

2.-¿Que harías para mejorar, regular y/o incentivar la calidad de contenidos de la televisión en España sin lesionar el derecho a la libertad de expresión?

NADA.

Me explico, el verdadero problema sociológico no está en la televisión y sus contenidos, es mucho más grande que esto, la sociedad evoluciona de muy diversas maneras, y lo que hoy gusta a la vuelta de unos años declina y salen sesudos estudios sobre los porqués de todo esto, eso si a posteriori.

Alguno de tus entrevistados dice que la educación, y que duda cabe que eso es un elemento transformador de primer orden de la sociedad, pero es muy lento y se vera indefectiblemente contaminado por un sin número de otros factores que incidirán en este y otros declives, ojo, o auges.

No soy partidario de comisiones de sabios o de decálogos regulatorios, puesto que es la sociedad civil la que debe encargarse de filtrar sus propios contenidos, que nos planteemos esto en la era de internet da idea de lo atrasado del debate de contenidos en la televisión.

Y los que no tengan aún el criterio maduro para elegir sus contenidos tienen padres o tutores, que cumplan estos con su cometido (yo soy padre).

Interferir en lo que un "paleto" o un "catedrático" debe o puede escoger de entre lo que se le ofrece me parece muy sospechoso.

Y por último exponer mi firme creencia de que la televisión tal como la henos conocido en los últimos sesenta años es algo a extinguir, de tal manera que lo único que quedará del negocio conocido como televisión será la generación de contenidos que se transmitirán o retransmitirán, por usar una palabra de la jerga televisiva, mediante otro tipo de sistemas que el de la emisión televisiva, léase la red de redes, INTERNET.



15 comentarios:

Joaquin dijo...

Es interesante el asunto del que hablas en este post. Yo opino que esta es la mejor TV que hemos tenido jamas en este pais. Es cierto que las audiencias condicionan a los organizadores de programas ,pero tenemos cantidad de canales adonde acudir.
Los mismos criterios que utiliza el televidente espanñol para elegir un canal lo hace para votar: falta reflexion y ademas la TV tiene un efecto abductor(?) que como el alcohol va entrando en el cuerpo y alfinal acabas borracho. Yo muchas veces me voy a la cama creyendo que soy Belen Esteban, cuando en realidad "No soy aquel"
Gracias por tu visita al blog . Continuara

Joaquin dijo...

Quise decir:"los criterios que utiliza el tel... Para elegir canal son los que usa para votar....

Oddiseis dijo...

Me he dado varios días para reflexionar sobre tu entrada. Básicamente tu argumentación me parece bien fundada e impecable, pero no puedo evitar que la conclusión me produzca una fuerte frustración; No hacer nada ... todo esto pasará, para ser substituido por otra cosa ... No sé, no sé, es cierto pero al mismo tiempo no lo es. Y creo que es un problema de principios.

Chocan dos conceptos;
1º- La televisión privada es un negocio.
2º- La televisión es un medio de información y la libertad de información es un derecho fundamental, luego no debería ser regulada.
Pero, ¿son realmente compatibles ambos conceptos en toda su extensión? Quiero decir, ¿es posible considerar un negocio de pleno derecho una actividad que se extiende y cubre una necesidad y un derecho fundamental de la ciudadanía?¿es posible amparar con el derecho a la libertad de expresión lo que no es mas que un acto mercantil sin voluntad de servicio público?

Pienso que el acceso a un bien público y escaso (las frecuencias de emisión en la banda de TV) tiene sentido solo en el marco de la prestación de un determinado servicio, que si bien el Estado entiende que no debe quedar en exclusiva controlado por una entidad pública y debe permitirse el acceso a operadores privados, ese permiso, en forma de licencia de emisión, está ligado a la prestación efectiva del servicio para el cual se concede. Es decir; la información al ciudadano. Es decir; el negocio ha de quedar supeditado a la prestación adecuada de ese servicio.

Si existe un consenso por parte de psicologos y sociólogos acerca de que esa clase de programación es perniciosa, alienante y deshonesta (consigue convencer a sus espectadores de que es noticia lo que no lo es en absoluto y a sabiendas de que no lo es), entonces ¿por qué no regularla?¿o por qué dejarles competir en igualdad con quién por propia decisión o por imperativo legal ha de ofrecer una programación mas acorde y de calidad?

Imponemos tasas especiales y extraordinarias a productos como el tabaco o el alcohol y se justifican por los perjuicios individuales y colectivos que acarrea su consumo; El Estado regula la clase de actitudes y comportamientos que son considerados decorosos, colectivamente sanos y socialmente aceptables. ¿Por qué algo que reposa sobre una necesidad tan sensible como el del acceso a una información suficiente y veráz debería quedar al margen de toda "higiene"?

Realmente no sé cómo se podría solucionar pero no me parece satisfactoria la idea de ni tiene ni ha de tener solución. De modo que no puedo estar del todo de acuerdo contigo. Esta vez discrepo ;)

Un abrazo.

JOAKO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JOAKO dijo...

Joaquín, estoy de acuerdo en esto que dices de que se vota y se ve la televisión sin pensar, con las vísceras, pero es que es así como actúan en este país las masas, o parte de ellas al menos, la reflexión es algo reservado a las élites y esto hay que cambiarlo si, con un plan completo, no haciendo decálogos que a la primera de cambio se incumplen o se sortean interpretando el texto a gusto del programador. Siempre he pensado que las leyes y los reglamentos han de ser pocos y claros, puesto que de lo contrario corremos el riesgo de revolver el rio.

Ulysses,si te das cuenta, el último párrafo de la entrada hace una reflexión sobre lo que considero el futuro del medio, que es ser absorbido por la red, en este escenario no es posible el debate en los términos que me lo propones.

Hemos de entender que la información y el entretenimiento se va a convertir en algo más grande de lo que ha sido hasta ahora, y que va a ser producido desde todo el mundo.

Ya en la actualidad se está hablando de reformar el sistema de medición de audiencias para incluir los visionados de programas de televisión convencional a través de la red. Ya hay un programa en las televisiones españolas que se ve antes en la red que en las ondas, se trata de "Escepticos" de la televisión pública Vasca (por cierto, si no lo conoces te lo recomiendo). Esto que parece una anécdota yo creo que es la avanzadilla de toda una revolución.

No podemos tener una red abierta y neutral sin libertad de contenidos y la televisión puede ser un "caballo de troya" perfecto para legislar o hacer colisionar derechos, de tal manera que al final se terminen censurando contenidos.

Mi opinión es que las leyes y los tribunales son el cauce adecuado para dirimir los posibles excesos que pueda cometer cualquier generador de contenidos y que los usuarios son los responsables últimos de lo que escogen ver y consumir.

En la actualidad el derecho a la información está más que garantizado, yo diría que más que en épocas pasadas en las cuales había una sensación de mayor pluralidad, pero que sin embargo el arco informativo, al ser mucho menor, estaba mejor controlado por el poder.

Me encanta que generes polémica con tu comentario, este intercambio es el que quiero provocar y el que me parece que lleva a reflexiones interesantes.

Comprendo tu argumento de la protección del derecho a la información, pero como creo que ya he expuesto:

1. No creo que esté en peligro.

2. El modelo actual de escasez se está acabando, ahora el modelo es justo el contrario, es un modelo de sobreabundancia, en el cual es más importante la educación a la hora de filtrar que la necesidad de regular los excesos.

¿No te parece?

Oddiseis dijo...

El tema es muy complejo y tal vez no tenga una respuesta final satisfactoria.

Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo del "Caballo de Troya" televisivo como posible vía de acceso a la censura de internet. Pero le veo dos salvedades: la primera es que quizás no hiciese falta censurar contenidos. En realidad, siguiendo la propia lógica comercial, bastaría con limitar o eliminar la rentabilidad de según qué contenidos. Por ejemplo baremando el tratamiento impositivo según el cumplimiento de los criterios de pertinencia y calidad de los contenidos respecto de la licencia de prestación de servicio público.

La segunda es que existe un abismo legal entre la regulación del acceso a la TV y el acceso a Internet. El primero se establece sobre un bien escaso, como dije antes (las posibles licencias son limitadas y no muy abundantes dado que no es posible crear un número elevado de "canales" dentro de una determinada banda de frecuencias de trasmisión sin que interfieran unas con otras o se reduzca drásticamente la cantidad de información instantánea que puede circular por cada una), mientras que el segundo no tiene restricción alguna respecto del acceso medio (por eso el número de páginas web y derivados ha crecido casi exponencialmente en tan poco tiempo). Es la misma diferencia que existe entre la explotación de los recursos mineros de un país (sujeto a licencias) y el acceso aire, por ejemplo. Un juez o una comisión jurídica debería comprender esa diferencia y no permitir la extensión de una legislación así de un medio a otro.

Por otro lado, concuerdo en que la mayor abundancia de operadores y contenidos da lugar, teóricamente, a un mayor grado de acceso a la información y a la posibilidad de la autoregulación del consumo de contenidos. Pero también hay que hacer notar que la hiperabundancia de los mismos tiene el efecto de crear la "nebulosa" informativa, en la que encontrar la aguja de buena información entre la paja de telebasura puede ser una tarea hercúlea (hasta los mismos telediarios están ya infectados de amarillismo e incluso ciertas dosis de telerealidad). El derecho de acceso a la información está garantizado pero cada vez se acerca más a una utopía en la práctica. Y en ese marco la educación podría no bastar como guía de consumo.

A ello hay que añadir el hecho de que al mismo tiempo se da una dicotomía de contenidos, entre las plataformas que suministran contenidos "de calidad" previo pago y las plataformas gratuitas que van deslizándose alegremente hacia la telebasura en todas sus vertientes. Corremos el peligro de que con el tiempo haya una segregación entre las clases sociales de menores ingresos, condenadas a navegar entre una abundante pero totalmente redundante oferta de contenidos de ínfima calidad, y las clases "superiores" con acceso a contenidos e información de calidad.

Bueno he dejado unos cuantos argumentos mas para animar una buena discusión ¿no?

Un abrazo.

JOAKO dijo...

Ulysses, veo que el tema da para mucho y creo que te equivocas al precipitarte (como muchos otros) a tratar de "Arreglar esto de una vez por todas por la vía rápida", cuando dices:

"Por ejemplo baremando el tratamiento impositivo según el cumplimiento de los criterios de pertinencia y calidad de los contenidos respecto de la licencia de prestación de servicio público."

Lo puedes llamar decálogo, baremo, lo puedes anclar a la calidad o a un supuesto servicio público, a mi me sigue sonando a censura, soft censura, censurita o lo que quieras, pero como siempre ¿Quién le pone al cascabel al gato? ¿quién decide la calidad y define el servicio público?

Entiendo por otra parte tu argumento de segmentación social por la distinta accesibilidad a los contenidos por cuestiones económicas, pero también creo que este concepto tiene matices, puesto que te invito a investigar el gasto en televisión por ingresos familiares, lo mismo nos encontramos con sorpresas, como que las rentas bajas tal vez no renuncien a este gasto, de hecho tanto inmigrantes como clases muy bajas son un mercado muy deseado y trabajado por las plataformas de televisión de pago.Una cosa es tener poco dinero y otra no gastarlo en acceso a cierto tipo de televisión, aunque entre pagar 100 canales y verlos si que es cierto que media un abismo, se compra por el fútbol y se cuela de rondón el canal historia.

También te invito al seguimiento de este "altercado" que en mi opinión si que da un buen varapalo a este tipo de televisión, y con un "sistema" a mi parecer mucho más interesante que el "regular el servicio público o la calidad"
http://www.enriquedans.com/2011/11/hablando-sobre-el-caso-la-noria-en-el-periodico.html

Espero que no te sientas violentado por mis palabras, ya sabes que las cosas suenan muy dura escritas, pero en el fondo lo que defiendo son actuaciones en las que se trate al ciudadano como mayor de edad y no se le "tutele" desde ningún estrado, con la escusa que sea. porque al final suele ser más peligroso el bienintencionado por pacato que el amoral por interesado, puesto que al segundo se le pude poner mucho más fácilmente en su sitio.

Oddiseis dijo...

Jejeje, si es que al final siempre termino dándote la razón ...

Cierto, a mi tampoco me dejan de escocer las consecuencias lógicas de lo que proponía. Y cierto también, parece que pobreza y prudencia en los gastos superfluos no van necesariamente de la mano, luego en principio mi argumento se va a la porra.

¿Cómo me vas a violentar?¿Haciéndome pensar? Qué cosas ...

Un gran abrazo.

JOAKO dijo...

Ulysses, no te rindas tan pronto, había aparecido en la discusión algo que me apasiona, que es tema del llamado "ascensor social", y tal vez las discriminaciones positivas tengan algo de interesante en la consecución de esta posibilidad social, a la par de ser muy polémicas y de tener mucha carga "metafísica". No se si una regulación de los usos de la televisión, o por ampliar, del acceso a la información es necesario para preservar las posibilidades de todos a llegar a una vida mejor, si hemos de regular este derecho más de lo que actualmente lo está o es suficiente con lo que tenemos, en todo caso para mi es uno de los grandes temas del futuro inmediato.

Oddiseis dijo...

Te voy a contar una cosa Joako.

A mi no me gusta la Coca Cola. No es que deteste a la compañía (que también, y eso que estuve a punto de trabajar para ellos); es que su sabor me fastidia. Pero cada cierto tiempo me paso temporadas bebiéndola si por algún casual algunas latas anidan en mi frigorífico. Absurdo ¿verdad?. Y lo mas absurdo es que no hay ninguna razón para ello.

Nunca bebí Coca Cola de pequeño (cosas que tenía mi familia) por lo que no es una añoranza sentimental; nunca he estado "enganchado" a ella (tengo un amigo que sí, en el sentido pleno del concepto, y que consumía cantidades tales que podían comprometer su salud porque llegó a substituir con ella hasta el agua); soy un adulto consciente, racional, que no consume "fast food" y de hábitos alimenticios sanos. No se me ocurre razón alguna. Pero abro el frigorífico, veo la lata y mi mente se regocija de la idea de algo fresco y chispeante, ¡con solo mirarla!. Es como si estubiera embrujada, como si le hablase directamente a mi cerebro reptil con voces de sirena.

Creo que la razón es cultural, es ese mensaje repetido un millón de veces a lo largo de tu vida, aun cuando no prestabas atención, en la televisión, en tu entorno directo, en tus escenarios, en el cine, hasta en los libros.

Lo que se asume como natural, como parte de la vida normal, termina por desaparecer de la vista y se ancla directamente en nuestras meninges. No sé si me entiendes; lo que me asusta de tu conclusión original es eso mismo, la culturización de lo vanal, de lo grotesco. La naturalización del derecho a ser paleto y enorgullecerse de ello (que es muy distinto de la dignidad del mismo). Porque a lo mejor, como tú dices en tu último comentario, con ello se destrozan las vías para una progresión social, para un futuro en el que los ciudadanos fuesen lo suficientemente adultos para elegir efectivamente si quieren o no quieren telebasura (o Coca Cola).

JOAKO dijo...

Interesante reflexión, y recuerdo que con motivo de las revueltas de Londres de este verano yo hice una parecida, que era algo así como que los "revoltosos" de Londres atacaban tiendas de lujo y las saqueaban porque en sus vidas el único aprendizaje de calidad real que habían tenido era la excelente publicidad, un millón de veces repetida, de estos productos, que no podíamos pretender que en Londres, que nos lleva desde el gobierno Tacher de ventaja, los jóvenes fruto de un aparato social virado totalmente a lo neoliberal, se manifestasen en las plazas coreando consignas de Marcuse o de Chomsky, lo lógico es que asalten tiendas de Apple. Pero en la discusión de la telebasura, creo que hay ciertos matices. Te voy a confesar yo algo más vergonzoso y vergonzanmte que el beber cocacola, y es que yo consumo algo de telebasura, a mi pesar, pero a mi mujer le gusta y relaja ver ese tipo de programas, con lo cual yo veo también ratos (la verdad es que me quedo dormido en máximo media hora), pero los veo. He tenido muchas discusiones y muy agrias a veces con mi mujer al respecto, y ella me dice que siendo yo tan partidario de la libertad individual, parece mentira que intente prohibirle algo a ella. Yo contraataco con toda la batería de argumentos que se te puedan imaginar, y ella me dice que le relaja, le permite no pensar en nada y dormirse a gusto, y a mi no me queda más remedio que transigir. En todo caso obtengo un beneficio, y es el de saber exactamente de lo que hablo cuando hablo de telebasura, es el saber cuales son los resortes que mueven este tipo de programas, puesto que intento hacer una visionado crítico de los minutos que veo (para desesperación de mi mujer), intento seguir mínimamente las historias (cosa que es muy fácil, puesto que repiten más que el ajo) y analizar el éxito de cada contertulio con respecto a su posición como "periodista", "colaborador" o "opinador". Y realmente visto así es algo muy extraño, puesto que se trata de una representación, han llegado a un punto en que el contenido no es muy importante, lo verdaderamente importante ahora mismo en este tipo de televisión es el conflicto, y las diversas posiciones que se pueden tomar frente a él. Incluso se pueden hacer extrapolaciones a otro tipo de programas más sesudos, viendo el programa de Sanchez-Dragó puedes observar actitudes análogas hablando de escritores, con polémicas incluidas, incluyendo escándalos. Al final te das cuenta de que lo importante es el fondo, de igual manera que preferiria que un joven Londinense se manifestase en Trafalgar Square coreando consignas de Noam Chomsky, perferiria que en los programas se suscitasen polémicas sobre si Sartre era un convencido sobre la necesidad de aplicar una revolución violenta en el magreb. Lo que tengo claro es que si el fondo cambia, tal vez cambiase el tono, pero no creo que cambiasen los "tipos" de oposición al debate, e incluso seguriamos buscando el escandalo como "acelerador de nuestro corazón", no en vano la imagen más vista y comentada por todos de los programas de Sanchez-Dragó fue aquella en la que Arrabal se emborrachó y pretendía que no le dejaban hablar del milenarismo.

JOAKO dijo...

Sinceramente pienso que la transformación social tiene unos cauces paralelos que pueden confluir o no en puntos de conexión, si se educa adecuadamente un porcentaje mayor se preocupa por cuestiones más importantes y profundiza más en ellas, en definitiva se educa a ciudadanos. Pero ha de hacerse bien, puesto que si se intenta educar a un adulto mediante las mismas técnicas que a un niño, no creo que tengamos resultados, y de paso se coarta la libertad de los demás adultos, me explico, si se restringe parte de la información, aunque se trate de basura, a parte de los adultos con la excusa de que es nociva, no solo no conseguiremos que estos coreen a Chomsky, es que tal vez lo siguiente nocivo que se encuentre sea el propio Chomsky (esto es una reducción al absurdo, para que se entienda mi razonamiento), además es muy curioso que se hable tanto de lo nocivo de la telebasura en estos términos vergonzantes y nunca se hable de lo nocivo de la videncia, de la homeopatía, de la publicidad,engañosa, del tabaco, del alcohol, etc en los mismos términos, siendo fruto como son todos de la misma madre, que es la ignorancia. Si aplicamos politicas activas a la reducción punitiva de este tipo de actividades ha de hecerse en consonancia con politicas activas en educación, puesto que si solo lo hacemos en reglamentación de lo que los adultos pueden o no pueden ver, somos unos Fascistas (entendido el termino como la capacidad de obrar predominando sobre la de pensar) que actuaríamos sobre el síntoma del verdadero problema, logrando ceder o minorar una libertad, por necia que nos parezca,y encima sin atacar la "enfermedad" de fondo.
A mi me parece que apoyaré a cualquiera quie me diga hace diez años que doble el presupuesto de educación, he conseguido doblar los estandares de calidad en todos los aspectos que tienen que ver con la calidad ¿os parece bien que restrinjamos el acceso a cierto tipo de contenidos para mejorar aún más la salud social de nuestro país?, entonces se abrirá un debate totalmente diferente, puesto que en ese debate se puede alegar que no será necesario puesto que los ciudadanos de diez años cuando tengan veinte o treinta van a dar un vuelco a los porcentajes de interés de los temas que se exponen en los medios (sean estos cuales sean entonces), puesto que entonces tal vez pidan por fin a Ckomsky.
Recuerda que lo primero que hizo Cameron después de las revueltas fue salir en televisión diciendo que los atacantes eran delincuentes y que serian encarcelados "de urgencia" según la ley y con el máximo rigor. Ejemplo claro de que lo coercitivo tiene mucho más valor a la corta que lo tendencial... y mientras los que pedían más políticas sociales son vistos casi como "blandengues" que solo piensan en justificar delincuentes y en proponer soluciones que se dilatan en el tiempo.
Espero que no te aburra con mis "desvarios". Y muchas gracias por contestarme y polemizar conmigo.

Oddiseis dijo...

¿Por qué los japoneses viven fusionados a una cámara? Pues porque son adictos al turismo-relampago (lo que a su vez es consecuencia de su adicción al trabajo y su cultura del esfuerzo). Y como no tienen tiempo de empaparse de la "realidad" por la que transitaron, necesitan un sucedaneo, las instantáneas, que dé solidez a la experiencia vivida (como diría Bauman, que haga sólida la experiencia líquida).

Es el mal de nuestro tiempo, la disociación entre la realidad exterior y nuestra vivencia de la misma. Es decir, cada vez vivimos mas nuestra vida como espectadores y no como protagonistas. Por eso nos volvemos adictos a las experiencias "fuertes" (ya sea el puenting o las broncas televisivas). La televisión satisface esa necesidad proporcionándonos una generosa dosis de violencia, enfrentamiento, sexo, alarma, sorpresa, competición, ... Hasta el punto que nos lleva a sentirnos protagonistas de lo que en realidad solo somos espectadores.

Esta realidad paralela tiene enganchados a numerosas personas, y cada vez a mas. La telebasura no es solo "Salvame", es Mourinho y sus broncas, es Sanchez Dragó y las suyas, son los telediarios presentando insignificancias como si fueran noticias de alcance, o guerras como si fuesen películas de acción. Telebasura es la publicidad que adula obscenamente al espectador para luego tratarlo como a un niño pequeño (ordenándole cuales han de ser sus objetivos y actitudes en la vida). Telebasura es tanto futbol, tanto "video de primera", tanto "impactoTV", tanta telenovela, tanta tertulia vanal, superflua y coreografiada (en particular las de temática política).

Incluso canales enteros de los considerados "culturales" son telebasura: "Discovery Channel" y todos sus derivados, "Biografy Channel", "Historia" en un preocupante 40 ó 50% de su programación. Y esa telebasura es mas insidiosa porque no solo no pasa por tal, sino que figura como su antagonista, lo que los convierte en verdaderos Caballos de Troya de la cultura-basura.

Todo esto es teóricamente reversible mediante la educación, como decimos, pero en la práctica es mas complejo. Porque a su vez es un medio de educación. Regular nos convierte en fascistas pero no hacerlo nos lleva a una espiral en la que no es posible la elección porque la telebasura se habrá convertido en el arquetipo de la forma de vivenciar la realidad disociada para la inmensa mayoría de la población. Ésta es la madre del cordero ...

Oddiseis dijo...

Digamos que no se gana nada si en lugar de una bronca por la Pantoja nos tragamos una bronca por Descartes; el problema es la bronca en sí, que tiene un potencial de destrucción de neuronas mucho mas elevado que la vida de ninguna folklórica.
Aprender es un proceso lento y paciente. Requiere escuchar, dialogar, comprender, madurar, ser autocrítico ... La bronca, la pelea, la dictadura de la inmediatez, la extrema caducidad de lo interesante, la trivialización y vulgarización de lo "significativo", el desprecio de lo verval y reflexivo frente a lo actuacional (como bien indicas), la primacía de lo espectacular frente a lo pertinente; todo ello socava las bases de todo lo que podríamos considerar una educación sana. Y justamente son los resortes clave de la telebasura (y que insisto en que es mucho mas extensa que los programas tipo "Sálvame").

Por cierto, no me refería a que fuese moralmente condenable el consumo de Coca Cola sino al absurdo de consumirla sin gustarte. Y yo también he vivido etapas como la que describes tú (afortunadamente ya cosa del pasado).

Un abrazo.

JOAKO dijo...

Me tranquilizas, porque yo bebo cocacola Light que en todo el mundo se llama diet, aunque intento rebajar el consumo.

Es interesante que hablemos de solidificar experiencias y lo incluyamos en la discusión, puesto que eso es una dimensión muy interesante, el hombre aún hoy día cuando ve un tigre su primer impulso es correr, de igual manera estamos diseñados para creer, para desear, y solo con muchísima insistencia y coste biológico conseguimos pensar y razonar: por lo tanto creo que es más "natural" para el hombre dar rienda suelta a las "bajas pasiones", apenas necesitamos invertir en este tipo de sensaciones, y como en la vida moderna no existen, pues hemos de "subcontratarlas", hacerlas sólidas de algún sitio, supongo que uno de esos sitios es la televisión.
No estoy de acuerdo en que una discusión sobre Belén Estebán sea lo mismo que una sobre Descartes, en la segunda se ha de tener cierta formación.

Yo no iría tan lejos con respecto a lo que considero telebasura, conozco personas muy inteligentes y formadas que tienen una vertiente futbolera que les lleva a apreciar mucho a Mouriño, de igual manera que otros (u otras que ganan en el porcentaje de entre mis conocidos) se pirran por leer el Cosmopólitan siendo personas por lo demás interesantes, leídas y formadas. Es por esto por lo que cierta telebasura, digamos de entretenimiento tal vez no la comparto, pero me resisto a calificarla de tal, a la vista del disfrute que causan a personas así.

El otro día me cabreé porque en el canal historia vi un trozo de un documental sobre Nostradamus que decía una gilipollez detrás de otra, y me molestó que me sacaran de su target, pero estoy seguro de que mucha gente disfrutó ese documenta...y hasta se sintieron élite por ver este canal...¿quién soy yo para sacarles del error?

Sigo diciendo que en un futuro muy próximo la principal característica de la transmisión de contenidos va a ser su increíble gran segmentación, y además el acceso será (si no lo estropea la indefensión de la neutralidad de la red) universal y barato, en ese momento, más que nunca lo importante no será que podamos acceder en un buscador como Google a casi todo, el problema será que palabra poner en el recuadro.