
Todo aquel que lea este relato quedará tocado por la extrañeza, por el dios menor de lo extraño en si mismo, lisergia destilada en colores vivos en el cerebro y apagados en las retinas, soy un animal o soy una planta, poseo un filamento que sobresale de mi cuello, si es que se le puede llamar así, que me sirve para buscar el alimento, deseado por el gastro, incluido en mi dieta, todo lo que se mueva y sea orgánico, no pienso, denoto movimiento al son de las mareas, de las corrientes, que alborotan mi cabellera, que se ve y tapa lo que no se ve, no me habéis estudiado aún a fondo, soy yo, al fin, la cúspide de la pirámide, no el mono corretón que se cree sabedor. Incrustados bajo la roca, algunos vivimos, no pensamos, esperamos, el mundo ya es nuestro, pacientes observamos la debacle que nos conducirá a la observación del siguiente advenimiento, pacientes y notarios del tiempo, no surgimos, fuimos trasplantados por nuestros ancestros, somos su memoria estandar, guardada en el fondo de un mar protector, vendrán cuando hayan olvidado, ellos que llegaron a la cúspide final en otro universo paralelo y sembraron de memorias salvadas este y otros universos, son los únicos que trascienden esferas de contenido paralelo, y guardan, y aguardan la necesidad de un reciclaje, porque les aburre la conquista del tiempo, la inmortalidad es aburrida, el conocimiento total es frustrante en su misma definición, y estamos procesando lo ya antes visto en otros universos, en googols elevados a googols de posibilidades paralelas, que terminan conformando el todo, hasta dejar seca la palabra azar, todo lo sabemos, nada esperamos, mientras la cabellera se mece en las olas, esperando el final siempre repetido en este desarrollo de espacio tiempo, para al final registrar una mínima variación, que transportarán al conocimiento total, que procesarán el todo, que angustia a los siempre vivos, a los que nos trasplantaron como centinelas de lo inferior.

3 comentarios:
y como anemonas, acogemos a peces payasos que viven y juegan entre nuestros deditos...
Me gustó mucho Joako.
Eres un poeta.
JT
Un texto lleno de colores, como la imagen. Has escrito, entre otras cosas, lo que puede preguntarse así: ¿es el ser humano una especie más evolucionada que el resto de los, no digamos sólo animales, seres vivos?
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