
He dudado si publicar alguno de mis trabajos de la facultad, más que nada porque siempre me ha parecido que sitios como el rincón del vago son hacer trampa,pero por otro lado yo también saco parte de mis trabajos de sitios en la red y de libros que tengo en casa, así que dejo a la conciencia del "cibercopión" la utilización de este trabajo sobre la película "Matar a un Ruiseñor"
Además esta noticia del aniversario de la publicación de la novela me ha terminado de animar a publicar mi trabajo.
Un saludo y que lo disfrutéis los amantes del cine.
Matar a un Ruiseñor
Ficha técnica:
Producción---------------------------------------------------- Pakula-Mulligan
Productor----------------------------------------------------- Alan J. Pakula
Guión--------------------------------------------------------- Horton Foote
Argumento----------------------------------------------------- Harper Lee
Fotografía---------------------------------------------------- Russell Harland
Música-------------------------------------------------------- Elmer Bernstein
Montaje------------------------------------------------------- Aaron Steel
Director------------------------------------------------------ Robert Mulligan
Ficha artística:
Atticus Finch------------------------------------------------- Gregory Peck
Scout--------------------------------------------------------- Mary Badham
Jem----------------------------------------------------------- Phillip Alford
Dill---------------------------------------------------------- John Megna
Mrs. Dubose--------------------------------------------------- Ruth White
Judge Taylor-------------------------------------------------- Paul Fix
Tom Robinson-------------------------------------------------- Brock Peters
Sheriff Heck Tote-------------------------------------------- Frank Overton
Boo Radley---------------------------------------------------- Robert Duvall
Miss Moudie--------------------------------------------------- Rosemary Murphy
Mayella Ewell------------------------------------------------- Collin Willcox
Sinopsis:
En una pequeña ciudad sureña de los EE.UU., en la época de la Gran Depresión, una mujer blanca acusa a un hombre negro de haberla violado. Si bien no existen casi pruebas ni indicios de culpabilidad en el acusado, el color de su piel es más que suficiente para que su veredicto sea desfavorable y ningún abogado del Estado quiera defenderlo. A excepción de Atticus Finch, el ciudadano más honorable de la ciudad. Este acontecimiento trastoca el sosiego cotidiano de la pequeña comunidad, y el hecho de hacerse cargo de la defensa del acusado, le causa innumerables problemas con amigos y vecinos, pero sin embargo, y tras el transcurso de los acontecimientos en el juicio, se va ganando poco a poco una mayor admiración por parte de sus dos hijos, huérfanos de madre.
Comentario
Pequeña gran película que le supuso el Oscar a uno de los grandes actores de la época dorada de Hollywood, Gregory Peck. Peck, compone un personaje memorable encarnando a Atticus Finch , un abogado de un pueblo de Virginia, Estado del sur de EE.UU.
La película está realizada en el año 1962 y ambientada en los años de la Gran Depresión americana, es importante el año de realización de la película por coincidir con los años culminantes de la lucha por los derechos civiles en EE.UU. La cinta está basada en una novela del mismo nombre por el que Harper Lee recibió el premio Pulitzer.
El tema principal de la película es el de la justicia, y su separación de la ley y sus mecanismos, como remedo pobre de ese ideal tan elevado que tan solo unos pocos elegidos saben defender cuando la ocasión les sale al encuentro, como es el caso de Atticus Finch.
Este tema se aplica al segregacionismo de los negros en un lugar y tiempo concretos, pero poniendo de manifiesto lo poco que han cambiado las cosas hasta el momento de la producción.
El director utiliza una técnica narrativa muy utilizada en cine, la de la nostalgia como hilo conductor de la historia (en la novela se utiliza también este esquema). Para ello, la narradora de los hechos es el personaje de menor edad, la hija pequeña de Atticus, Scout (en la novela personaje inspirado en la propia escritora). La nostalgia es una manera extraordinaria de lograr la empatía del espectador, puesto que tal vez exceptuando a los menores de doce o trece años, todos la hemos sentido, eso nos hace identificarnos con los lugares comunes por los que transitan los personajes. Quién no ha corrido aventuras de niño, o no ha tenido la curiosidad de observar la casa misteriosa del barrio o de espiar al loco del pueblo. Quién no ha tenido un vecino redicho o una pelea en el colegio. El director utiliza el primer tercio de la cinta para envolvernos con su ritmo pausado, en el que también aprovecha para presentarnos a los personajes.
Atticus Finch(en la novela personaje inspirado en el padre de la propia autora) aparece como un vecino ilustre del pueblo. Viudo con dos hijos, es un hombre tranquilo, apreciado por sus vecinos y que aspira a criar a sus hijos en el ambiente adecuado. Es un hombre que ha renunciado a la violencia en pro de valores más elevados, lo que se nos muestra en escenas como la de la muerte del perro rabioso de un disparo; es un hombre que no duda en hacer lo que debe, que es muy capaz de ejercer violencia si así lo decidiese, pero declina hacerlo. Aunque a pesar de que su principal valor es el de la justicia, también se nos muestra al final de la película, que no es un integrista de ésta, puesto que es capaz de valorar el hecho de dejar sin juicio un crimen por el bienestar de “un ruiseñor”.
La cinta pertenece a un subgénero muy popular, el de las películas de juicios, que tan bien nos ha enseñado a todos el sistema procesal estadounidense; tanto, que lo conocemos mucho mejor que el de ningún otro país, incluyendo el propio; demostrando así el carácter docente, en el mejor de los casos, y propagandístico en el peor, que tiene el cine.
En el segundo tercio de la película se desarrolla el juicio propiamente dicho, en el que Atticus defiende a un inocente, un negro acusado de violar a una mujer blanca. Durante el juicio queda patente la inocencia del acusado y la opinión de Atticus con respecto a la diferencia entre el sistema judicial y la justicia. No se equivocaba; a pesar de la carencia de pruebas y de la hábil defensa, el jurado condena al acusado, aunque hay ánimo por parte de Atticus de vencer en más alta instancia. El acusado decide escapar y muere en el intento, no quedando claro si es una aplicación de la “ley de fugas” (que tan española ha podido ser) o es el límite autoimpuesto por el director y/o el productor, de hasta dónde pueden llegar con lo explícito de la situación social del sur de EE.UU. en los tiempos de la Depresión e incluso en los tiempos de la lucha por las libertades civiles en que está estrenada la película.
Muy posteriormente, en los años ochenta aparecen algunos títulos, como por ejemplo “arde Mississippi”, que abordan la temática racial desde la óptica de los años sesenta, veinticinco años después, relatando unos hechos coetáneos del estreno de nuestra película, en los cuales tres activistas de los derechos civiles, dos blancos y un negro, fueron asesinados y arrojados a un pantano por militantes del KKK(Ku Klus Klan), con la connivencia, si no ayuda, del sheriff de la zona, que en lugar de socorrer a los activistas, tuvo una participación activa en los hechos. Esta película y los hechos que relata son un fiel reflejo de lo que en la sociedad del sur de EE.UU. sucedía (el crimen data de 1964) mientras en Hollywood era premiado Gregory Peck con el Oscar a mejor Actor.
La tercera parte de la cinta es un alegato poético a la bondad del ser humano, y también a su maldad. El verdadero culpable de la falsa acusación es el sr. Lewell, quien representa lo más despreciable del sur de Estados Unidos, y no puede tolerar que a pesar de haber ganado el juicio de la violación de su hija, Atticus le haya puesto en evidencia ante todo el pueblo. En primer lugar, intenta provocar a Atticus escupiéndole en la cara, pero éste no responde a la provocación dándole así otra lección de su altura moral, y posteriormente atacando a sus hijos con premeditación y nocturnidad. Es en este momento cuando aparece un personaje interpretado por Rovert Duvall, el Joven Boo Ridley, habitante misterioso de la casa de al lado de la de la familia Finch, e historia paralela a la primera, que converge en este punto con la acción principal. Boo representa la bondad poética del hombre, que no duda en salir de su extraña timidez (¿autismo?) para salvar a los niños del ataque. Es el “ruiseñor “de la película.
La película actúa como un iceberg. Nos deja ver una décima parte del sur de EE.UU., ocultándonos las nueve partes que se adivinan bajo la cuidada narración del director, una realidad social que segrega a los negros y que no puede ser admitida en el país de las libertades y la democracia. Un alegato amargo contra esta realidad que estaba tan de actualidad el año de estreno de la película.
No hay que olvidar que el incidente en el que Rosa Parks se niega a ceder el asiento a una persona de raza blanca en un autobús, como mandaban las normas segregacionistas de aquel momento, data del uno de diciembre de 1955. Dicho incidente es el detonante de la lucha por los derechos civiles, y provocó el boicot a los transportes públicos liderado por el reverendo Martin Luther King. Tal vez la historia cierre este capítulo con la elección de Barack Obama como el primer presidente mulato de los Estados Unidos…o tal vez no.
Tampoco hay que olvidar que fue el 28 de Agosto de 1963 el día del momento culminante de la lucha por los derechos civiles en USA, fue el día en que el Reverendo Martin Luther King pronunció su histórico discurso “I have a dream” (Yo tengo un sueño), tan solo un año después de la concesión del Oscar a Gregory Peck.
Estos dos hechos enmarcan el momento histórico de EE.UU. en que se presenta la película, y realmente nos da la auténtica clave de su contenido. El contexto temporal en el que se desarrolla la acción está elegido para crear empatía con el público al que va dirigida, pues la edad de los que pudieron vivir el personaje de Scout coincide con la cuarentena en el momento de estreno de la película. En realidad, tan solo hay leves apuntes a la situación económica en la acción, como cuando se dice que se ha tardado un año en ahorrar lo suficiente para poder comprar unos helados a los niños. El resto de las alusiones son indirectas, lo que pone de relieve, lo poco que ha cambiado la situación segregacionista desde la época de la Gran Depresión americana hasta los tiempos del estreno de la cinta.
La estructura de la película facilita los distintos niveles de comprensión de la acción: uno narrativo, otro jurídico y el tercero y más profundo, filosófico.
El narrativo, es una bonita historia de nostalgia del sur que fue y que nos muestra a los héroes que apostataron el desarrollo de los derechos civiles.
El jurídico, hunde su razonamiento en la profunda injusticia que supone la segregación racial, y cómo durante una época fue más fuerte el prejuicio social que el espíritu de la Ley.
El filosófico, nos presenta al hombre como un ser intrínsecamente bondadoso, que se corrompe al contacto con la sociedad y sus costumbres.
La tesis principal de la película está arropada por un lado, por la historia concreta de Atticus Finch, y la de Boo Ridley, dando profundidad filosófica el segundo y continente formal el primero, que además hace de catalizador de lo que un héroe debe tener y en el que poder proyectarse.
El personaje de Boo Ridley es “el ruiseñor “ al que hace referencia el título del filme y de la novela. Es un disminuido social, sensorial o intelectual (no queda claro) que aporta la tesis del “buen salvaje” a la película, es decir, cómo sostenía Jean-Jacques Rousseau en “El Emilio”, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad humana el que le corrompe. Este personaje está confrontado con la sociedad segregacionista, que no es capaz de salvar a un inocente y deja libre al verdadero culpable, que no duda en atentar contra lo más sagrado, la integridad de los niños.
Personalmente no soy tan optimista como los autores de novela y film. Creo más en las posiciones de Thomas Hobbes en su “Leviatán”, “el hombre es un lobo para el hombre”, claramente más misántropas, pero no por ello hay que presuponer que por esto no esté a favor de la regulación legal. Más bien al contrario, precisamente por esta tendencia natural del hombre de “pisar los límites” , es por lo que debemos legislar con equidad, y perseguir el ideal de justicia como único límite a ”la ley de la selva”.
Me gustaría también destacar el tratamiento condescendiente del “cine de negros” de Hollywood, que está plagado de lo que podríamos llamar “síndrome del tío Tom”. Esta cinta tiene todas las características del síndrome, es decir, el personaje de Tom Robinson (no sé hasta qué punto el nombre es una coincidencia o un guiño), magistralmente interpretado por Brock Peters. Trabajó con su voz, acento y dicción de tal modo, que le valió años después, tal vez, el papel de Darth Vader en “Star Wars radio series”. Peters tiene los ingredientes necesarios para encarnar al negro tipo que se hace perdonar su color debido a su bondad. Este síndrome aparece recurrentemente en el cine americano hasta bien entrados los años ochenta, en cintas como “El color púrpura “ de Steven Spielberg se va atenuando, y con títulos como “Haz lo que debas” de Spike Lee, definitivamente desaparece. Lo que aporta Lee es una nueva visión, en la que el hombre negro tiene derecho a ser un villano, tanto o más que el hombre de raza dominante.
Comienzo mi comentario calificando de pequeña gran película a “Matar un Ruiseñor”, y es porque está lastrada por su tiempo, en el que aún no se podía hablar claro de la situación. Como en otras muchas películas se camufla el mensaje, sin atreverse a entrar verdaderamente a fondo en la cuestión. Pero es pequeña porque hay ejemplos sobrados de películas con similar coyuntura, que sortean con mucha más solvencia la censura, la autocensura y el posible escándalo social. Éstas son las auténticamente grandes.








































































