miércoles, 24 de febrero de 2010

EL DÍA DE HOY


06:50 Pipipipipipipi...
07:00 Desayuno,Café,tostadas,zumo,cacao, galletas y biberón de papilla.
08:00 Recoger la casa, hacer las camas,poner lavadora.
08:45 Salir en dirección a la Universidad
09:00 Clase de Introducción al derecho mercantil,laboral y fiscal.
11:00 Clase de Economía Española y Mundial.
13:00 Clase de Economía política.
15:00 Comida en la cafetería de la facultad.
15:15 Estudio en la biblioteca de mi facultad.
16:00 Tomar el metro para ir a recoger a mis hijos,al colegio y la guardería.
16:20 Recojo a Darío.
16:45 Recojo a Sofía.
18:00 Clase de Psicomotricidad de Darío.
18:15 Llego a casa y juego un rato con Sofía y/o limpio la casa.
19:00 Un vecino me trae a Darío.
19:15 Baño de los niños.(hoy Diana,yo me voy a presupuestar una ÑAPA*)
20:00 Cenas de los niños.(Idem)
20:00 Cita en mi psicologa.
21:30 Llego a casa y ceno con Diana,¡lástima que "losts"fue ayer!.
23:00 Me meto en la cama si no me he dormido antes en el sofá.


ÑAPA: obra de rango menor que se hace al margen del fisco para sobrevivir a la crisis, en este caso reformar una cocina.

viernes, 5 de febrero de 2010

LÍNEA DESCENDENTE


Llevo semanas sin acualizar, y me disculpo por ello, pero es que ¿quién me iba a decir a mi que tendría menos tiempo estudiando que trabajando? creo que lo de la productividad (ver blogs en el trabajo) tiene su aquel en España...y que me tenga que enterar así de ello es duro para mi autoestima y para mi productividad pasada. Como veis ya comienzo a utilizar la jerga y los modos crípticos de un economista muy en ciernes.

Lo de la línea descendente es porque, mis queridos lectores, he "pencado" dos de seis y a la espera de la última nota, la de Contabilidad. Como algunos recordareis, comencé esto con una matricula de honor,y a partir de ahí la línea ha sido descendente, un notable en Introducción al derecho civil, un aprobado en historia económica, un tres y medio en Matemáticas financieras, y un uno y medio en Economía política.

En mi defensa he de decir que a medida que avanzaban los exámenes estaba más cansado y estos eran más difíciles, y para rematarlo mi planificación ha sido un desastre, tanto, que el último examen, el de Economía política, tan solo dispuse de cuatro horas para prepararlo.

Pero como rectificar es de sabios, he decidido cambiar el sistema de trabajo, pero eso me hace salir de casa a las ocho y regeresar con los niños después de recogerlos, es decir, ahora me quedo a comer, y luego a la biblioteca todos los días, en la facultad.

Y también estoy contento porque las asignaturas aprobadas son las que finalizan, es decir, las que he "pencado" son todas de examen parcial de la asignatura (no corre convocatoria para los iniciados).

Perdonadme también por no poder leeros, pero es que no tengo tiempo material de hacer todo lo que me he propuesto, que incluye no descuidar a mis hijos, a los que recojo y con los que juego a diario... si al final esto de volver a ser estudiante no tiene más que ventajas.

En el próximo post os hablaré de un profesor "figura" que me ha entrado en Macroeconomía, pero este elemento merece un post para él solito.

y como diría Joaquín Luqui...abrazos para ellos y besos para ellas (o era al revés).

lunes, 18 de enero de 2010

BARCOS VOLADORES


Escribo esta crónica desde la biblioteca de mi facultad, y desde mi nuevo netbook, que tan solo han tardado en darme dos meses y veintisiete días, después de apuntarme a una oferta de Carrefour, si tardan tres días más me hubieran tenido que dar un net superior, pero parece que lo tienen muy bien estudiado, al final tengo el net más barato y el más básico en prestaciones, pero como decían Carlos Faemino y Rudi Cansado, "total, por estas cantidades...".

Acabo de salir del examen de matemáticas, que me temo aprobaré con la ayuda de...este...¿cómo se llama?...¡Ah!...¡Dios!. Me da rabia porqué podía haberlo hecho mejor con tan solo un poquito más de tiempo para estudiar y un poquito más de atención al hacer el examen, puesto que la he "cagado" en una pregunta, por no leer bien el enunciado.

Lo de leer mal los enunciados no es nuevo, ya en el examen de historia económica tuve un "lapsus" y confundí el S. XIV con el S. XVI, con lo cual intenté hacer volar un barco.

Ya solo me quedan dos exámenes, el de contabilidad y el de economía política.

Os dejo para estudiar "conta" (jerga estudiantil), además este blog lo lee mi señora y me va a recriminar el estar perdiendo el tiempo en lugar de estudiar...¡Ya me pongo, palomita!

jueves, 14 de enero de 2010

ANTIPOESÍA


Dios no existe
Y un niño con pies
borra un hormiguero
se iza el palangre
atún muere brillante
en otro pesquero
Dios no existe
Un hombre muere de flato
en la calle mayor
de la Habana
una gota de sangre de pato
en la aurora de Nueva York
Dios no existe
La compasión del trillón
de trufadas barrigas
los que ayer no eran
son un batallón
de vejigas ahítas
de Haitianos hormigas.

miércoles, 13 de enero de 2010

MINIMARCELINO


Aquel día era un domingo extraño, y su tarde no me parecía languidecer en la angustia de la vuelta a clase del lunes, porque el lunes era fiesta y ese puntito de angustia se aplazaba sine die. Estábamos Alberto y yo solos en mi casa y decidimos llenar un vaso de los de agua con todos los licores del mueble bar de mi padre, un poquito de esto, de aquello, y por supuesto nos retamos a beberlo. Subimos la cuesta dando tumbos en su moto, una moto minimarcelino que apenas cogía los cincuenta por hora con dos pasajeros, pero nosotros circulábamos tan despacio que teníamos dificultad para mantener la verticalidad, y no digamos la línea recta. Todo parecía tan suave, como si un fantasma hubiera llenado todo de un líquido un poco más espeso que el agua, pero templado y agradable. Las flores del borde de las aceras explotaban de color, nunca me había fijado en esas flores, con esos colores. Cuando coronamos la cuesta y giramos por la doble vía hacia la entrada de la urbanización Alberto comenzó a cantar, “Don diablo se ha escapado…anda en los rincones y se esconde en los cajones…”, y como tortugas motorizadas llegamos a donde estaba la pandilla, la moto se caló de repente y caímos los dos al suelo, a cámara lenta, él se levantó y siguió cantando mientras yo le vía desde el ras del suelo, desencuadrado. También me levanté y caminé como pude detrás de él, yo no cantaba, pero iba sonriendo y pensando de donde habían salido aquellos colores que lo invadían todo. Al llegar por fin al césped en donde estaban todos, oímos las risas de algunos y los reproches de las que, como fingidas mamás, nos chistaban ladeando la cabeza. Mi hermano tomó el mando de la situación con la importancia de un general médico al cargo de las maniobras, “pon la cabeza entre las piernas…bebe algo…café con sal, que alguien vaya a por café con sal” ¡ Café con sal!, a quién se le pudo ocurrir que esa era una buena idea. Alberto y yo solo queríamos cantar y deambular por el campo, en un momento le perdí de vista, su hermana mayor se había hecho cargo de él, en realidad la moto era suya y Alberto se la birlaba en cuanto podía, era una rubia con las tetas enormes que nos tenía sorbido el seso. Posteriormente supe la cantidad de puntos que había perdido por emborrachar a su hermano, de nada sirvió decirle que también era mi primera borrachera y que si su hermano tenía once, yo tenía doce y que en realidad la idea de mezclarlo todo en un vaso había sido suya. Pero a cambio Vilma no volvió a mirarme de la misma forma, y me abrió la puerta trasera de su casa todo aquel verano que comenzó con aquella borrachera, intempestiva y feliz, que nos llevó al final de algo y al principio de los días aburridos de aquel verano , días que ya nunca más volvieron, como esa sensación de calor que se siente en la primera borrachera. Y nos pasamos la vida buscando esas sensaciones nuevas y frescas, de noviazgos torpes, festivales de tarde y fin del colegio.

lunes, 4 de enero de 2010

DISCUSIÓN MARITAL


El otro día tuve una discusión en la que en un punto mi interlocutora dijo: "Entonces entre el fútbol y la vida, ¿qué es más importante?", hasta aquí llegamos tomando como punto de partida la necesidad que yo veía de preservar la red como una suerte de biblioteca de Alejandría, en la que el saber y la información está accesible a golpe de ratón para cualquiera que tenga conexión a Internet, y unos mínimos conocimientos de como funciona esto, es decir que sepa buscar.

Mi interlocutora era mi mujer, a la que considero, a pesar de que a veces mi vehemencia pueda sugerir lo contrario, como una de las personas más inteligentes y prácticas que he conocido.

Básicamente la linea que nos hizo llegar a ese punto fue, mi exposición de la necesidad de defender la libre difusión del conocimiento en la red, ahora que se está empezando a legislar para poner límites a el agujero de poder que se ha abierto en la sociedad de la información a través de la red. Decía yo que es necesario que el miedo de unos pocos no nos haga perder una herramienta que es fabulosa para todo y para todos. Estos pocos son los que han controlado el conocimiento desde siglos, y van desde los estados hasta los laboratorios farmacéuticos pasando por los autores, editores e interpretes o por las universidades, colegios profesionales...

La información y el conocimiento, según mi modo de entender la civilización, debe ser de toda la humanidad al completo, puesto que avanzaremos mucho más deprisa hacia cualquier objetivo compartiendo el conocimiento, y no restringiéndolo.

Pero resulta que nos están vendiendo una parte del razonamiento, y no el razonamiento completo, me explico, la red está "echando humo" por los intercambios de P2P y el pago de derechos de autor, como si esto fuese el centro de la polémica, y de esta forma desplazando el centro de esta polémica de donde realmente debe estar, que es en el conocimiento y en los derechos de explotación de este conocimiento, es decir la propiedad del conocimiento.

Yo no estoy en contra de que los generadores del conocimiento cobren por sus descubrimientos, o su producción de cualquier tipo, pero secularmente este conocimiento, que va de "La Macarena" a la cura del cáncer, tiene dueño.

Pues bien, resulta que solo hablamos de si "La Macarena" debe pagar mucho, poco, cuanto tiempo y a cuantas personas, físicas y jurídicas. Y de esta forma hacemos una reducción del asunto por un camino para mi equivocado. Imaginemos que en lugar de situar ahí el debate lo situamos en el otro extremo, en el de la cura del cáncer.

Un laboratorio farmacéutico, después de mucha inversión y de muchos años de trabajo,descubre un medicamento que cura un tipo de cáncer. Obviamente ha generado un conocimiento muy valioso que se apresura en patentar, comercializar, controlar, y lo hace con el mismo grupo de leyes que usaremos para regular este conocimiento y muchos otros.En nuestra mano está el que este conocimiento revierta en la humanidad de una manera "adecuada", o que sea legalmente patrimonio de ese laboratorio por 99 años y de tal manera que la cura para ese cáncer solo se pueda obtener previo pago del conocimiento, en forma de medicamento, y por las diferentes vías (en USA se paga "a pulso", en España a través de los pagos mensuales a la SS, y en otros países...).

Entiendo los peligros de universalizar el conocimiento, que tal vez pueda generar "un parón" en la investigación (si no es rentable, no se invierte en investigación),o en el interés por parte de muchos en generar obras de todo tipo, puesto que si se abarata el precio de una actividad los recursos destinados a esta serán inferiores y el interés en desarrollar estas actividades también.Es por esto por lo que básicamente estoy en contra de que el conocimiento se universalice sin regularlo debidamente, y sin retribuirlo justamente.

En este punto se hace necesario conocer la forma en como los humanos intercambiamos, es decir, en cuanto el conocimiento se convierte en mercancía, es muy importante comprender los mecanismos del intercambio para entender este mundo. La economía es "la ciencia" que se ocupa de la forma en como los humanos realizamos nuestros intercambios. He puesto economía entre comillas, porque yo creo que no es exactamente una ciencia, ya que está sujeta a la subjetividad de los actores, y sus reglas no siempre son fijas y fiables, como por ejemplo en ciencias más exactas como las matemáticas.

Fue en este punto en donde surgió la disparidad de criterio entre mi mujer y yo frente a un mercado concreto, el del fútbol como espectáculo de masas. Ella con muy buen criterio me planteó que no puede ser "moral" el que se gaste una determinada cantidad de dinero en el fichaje de un determinado jugador (pensábamos en Cristiano Ronaldo, por ser el más caro hasta la fecha)cuando hay aspectos de la realidad humana mucho más importantes en términos absolutos, como es el derecho a una vida digna, a una atención sanitaria, a que sean cubiertas unas condiciones mínimas sin tener en cuenta mercados.

Aquí es donde asomo la cabeza la discusión casi derivada en pelea, puesto que yo la acusé de ser una demagoga, puesto que al hacer una reducción absoluta de la discusión no solamente es muy difícil sostener "moralmente" los argumentos, si no que es, en mi opinión, una forma de "frenar" el razonamiento.

Volviendo al razonamiento, la actividad humana del intercambio ha de tener al menos dos características fundamentales, que el bien intercambiado sea escaso y que sea apreciado. Porque si no es escaso raramente se aprecia, por ejemplo el aire que respiramos es abundante, tanto que de momento a nadie se le ha ocurrido intentar venderlo como bien de consumo, por lo tanto es apreciado, pero no en términos económicos, o no por lo menos de manera directa.Y si la mercancia no es apreciada de nada sirve que sea escasa o abundante, en lo referente a su intercambio.

Una vez localizado este bien hay que ponerlo en relación con nuestra renta, es decir, dado que nuestros recursos, los expresemos en dinero o de cualquier otra forma, también son limitados (los de unos más que los de otros) debemos decidir a que dedicamos más recursos.

Yo creo que la cantidad de recursos sumados de cada una de las personas que se deciden por una mercancía, ya sea esta bien básico o no, son los que determinan un mercado, queramos nosotros o no, sea en términos absolutos esta mercancía "moral" o no.

Es decir, en este país, en este mundo, hay una determinada cantidad de gente dispuesta a gastar una determinada cantidad de recursos en "entretenerse, apasionarse, consumir" el espectáculo del fútbol, y es eso lo que determina, tanto el nivel del sueldo de los jugadores, como por poner otro ejemplo lo que pagarán las televisiones por retransmitir estos eventos de entretenimiento.

Volviendo al tema de inicio de mi discusión marital, dado que el conocimiento es una mercancía, dado que es el momento en el que se está replanteando la forma de asignar la propiedad y los derechos sobre esta mercancía, dado que los mercados no son "morales", simplemete son,hemos de ponernos manos a la obra e intentar que la regulación no excluya a nadie, y que sea lo suficientemente atractiva en términos económicos para que haya muchos dispuestos a trabajar en aumentar el conocimiento.

Como habréis observado he entrecomillado la palabra moral en todo el texto, y es porque la discusión siguió precisamente por esa dirección, es decir, nos enzarzamos en la clasificación de más o menos moral de muchos de los distintos mercados a los que se asignan los recursos, y porqué estos no son más regulados por los "poderes públicos" (que también entrecomillo). Pero es que si sigo por ahí el post me va a quedar kilométrico y nadie lo va a leer.

Entiendo que hay fallos en mi razonamiento, que está incompleto, y que daría para un libro que yo creo que debería escribir alguien con amplios conocimientos en derecho, sociología, psicología y economía.

Si has llegado hasta aquí, por favor dame tu opinión.

jueves, 24 de diciembre de 2009

¡FELIZ NAVIDAD! BIS

Las Navidades de un Yonqui - William Burroughs



Aquel día lo pasé lampando por las calles, buscando algo que afanar, un descuido, un pequeño hurto con que poder satisfacer a la bestia. Al final determiné entrar en El Corte Ingles a probar suerte, en realidad era un hipercor, con tiendas y un hipermercado, los tíos lo mismo te venden un pollo que un colchón. Dentro del edificio me encaminé hacia la sección de ropa de cama, como había hecho en alguna otra ocasión, allí “ligué” una de esas bolsas de guardar edredones, es fácil, basta con cogerla de debajo del mostrador de pago de la sección, después de todo si lo haces con soltura nadie te dice nada, al fin y al cabo no es más que una bolsa vacía. Después seguí en dirección a la entrada del hiper, y en esas maquinas de sellar las bolsas sellé la mía, no sin antes haber metido mi abrigo dentro, y con buen cuidado de dejar un orificio lo suficientemente grande como para poder deslizar algo dentro, pero lo suficientemente estrecho como para que aparentemente la bolsa pareciese cerrada, según los cánones del sacro Corte Ingles, ese que tanto ha hecho por los yonkis sin saberlo, y por supuesto, sin quererlo.

Aunque también recuerdo la vez en que, a la carrera, me enganchó, ya en la calle, aquel “gorila” de seguridad, casi sin resuello me llevó a un sótano, y allí me interrogó sobre cómo había podido llegar a la calle sin que lo hubiesen advertido antes. Yo solía vestirme para la ocasión, con traje algunas veces, sería un chorizo, pero un chorizo elegante, no se lo iba a poner fácil. Después de relatarle cómo y por dónde les había burlado, él pasó a tomarse la venganza por la carrera que le había hecho darse, mirándome a los ojos me dio varios porrazos con la punta de la porra, con que si no, en la palma de la mano, de los tres “seguratas” que había en el sótano, solo la chica se salió, creo que le pareció mal, yo soporte el dolor eléctrico con toda la estoicidad de que fui capaz, y mirándole a los ojos le dije – por lo menos yo solo soy un chorizo-, ese fue el momento en que la chica abandonó el cuarto, creo que él "segurata" uno ni advirtió lo que le decía, el dos bajó la mirada. Me retuvieron media hora y me soltaron, en realidad casi fue una suerte, tal vez si hubiesen seguido el protocolo hubieran llamado a la policía, aunque el montante de lo “chorado” no pasaba de un simple hurto, de eso sabía cuidarme muy bien, pero antes de despedirme me condecoró con un salivazo en la cara y la advertencia de que si me volvía a ver por allí podía contar con que me metería, de rondón, algo que abultaría la bolsa por encima del simple hurto, por eso pasé un mes sin dejarme caer por allí.

Pero allí estaba de nuevo, con mi bolsa preparada en la sección de embutidos del hiper, deslizando lomos de Sánchez Romero Carvajal por el agujerito, estaba tranquilo, gracias al “tranquimacin” que me había metido media hora antes, el mostrador estaba a tope, habían echado el resto por la víspera de navidad, cargué lo menos quince lomos. Una vez calzados en la bolsa, muy derecho, fui caminando en dirección a la salida, para intentar flanquearla por el arco que hace saltar los “chivatos”, ya había comprobado que el lomo aún no los llevaba, o por lo menos no hasta ese momento, también confiaba en que el del centro de monitores estuviese dormido, o “bolinga” por las celebraciones, y que con tanta gente no me notaran. Pasé y el arco no sonó, gané el vestíbulo y bajé por las escaleras, hasta llegar a la puerta de salida del edificio. Ya casi me veía en el poblado cambiando lomos por “caballo”, a fin de cuentas a los gitanos solo les gusta más el jamón que el lomo, y este ya tenía el mercado asegurado.

Noté una presencia a mi espalda, un sentido que te avisa de lo que hay detrás, y que a veces, solo a veces, te engaña y eres tú mismo, pero ese mismo sentido pica mucho más cuando es otro, yo estaba ardiendo en ese momento, la sombra pegada a mi nuca no era yo, me tomo del codo y me dijo, -¿donde vas?-, estaba tan solo a dos pasos del último arco, solo a dos pasos de la calle, de nuevo al sótano, de nuevo a un paso de poder pasar una noche durmiendo, porque ya hacía muchos meses que no me “ponía” para disfrutar, lo hacía para dormir, poder ver a la familia sin rascarme continuamente como un mono, o mirar a todos lados como una gallina, para no cagarme encima en un descuido. Por mi cabeza pasó, que en el mejor de los casos me retendrían una o dos horas, y entonces adiós al efecto del Tranquimacin, y hola al “mono”, que aparecería de golpe con toda su cohorte de ayudantes, pero sobre todo con esa ansiedad del que se fumaría quince puros a la vez si le cupiesen en la boca.

Al girarme vi a un hombre de unos cincuenta, vestido de traje, enseguida deduje que era un encargado de la tienda, posiblemente un jefe de planta, o algo así, cuando estaba a punto de confesar la muerte de Manolete, el tío me dice-se le ha caído esto- y me tiende la mano con un billete de cinco mil, mi cara debió ser un poema, porque el tío muy serio me repitió,- se le ha caído-, estire la mano y cogí el billete, me lo guarde en el bolsillo totalmente desconcertado, y después de unos instantes eternos, me di la vuelta, bajé los tres o cuatro escalones que me separaban de la calle y al salir a la acera oigo que el tío me dice-¡Feliz navidad!-, al darme la vuelta y ver su cara comprendí que tal vez la navidad si que existe,-¡Feliz navidad!- le respondí.


¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!



SE CONVERTIRÁ EN MI CLÁSICO DE LAS NAVIDADES

viernes, 18 de diciembre de 2009

PRIMERA MATRICULA


Ayer fue un gran día, principálmente porque saqué una Matricula de Honor (desconozco si se siguen llamando así, lo investigaré) en la asignatura optativa de mi carrera, Historia, Derecho y Cine.

No penséis que me vanaglorio, al fin y al cabo es una signatura optativa elegida por mi, con lo cual en cuanto leí la palabra cine, pues me lancé en picado, y estaría bueno que en algo "elegido" no aspirase a sacar la máxima nota. Ya estoy restándome merito, veremos que dice a esto mi psicóloga.

Tentado estuve de retirarme de la carrera con una matricula como única nota, y de ese modo tener un expediente inmaculado, y poner en mi currículo : cursando Ciencias Empresariales con una nota media de MATRICULA.

El "Cate" del que os hable hace unos días es tan solo de un parcial de la primera convocatoria de matemáticas, osea que no es oficial ni definitivo, en esta entrada os hable también de mi profesor de la signatura de cine, del que tengo que decir que ha sido muy generoso, puesto que cometí al menos dos errores en el examen.

El primer error fue un "lapsus froidiano", en lugar de "Triunfo de la voluntad" de Leni Riefenstahl, puse "Triunfo de la libertad", y realmente no se en que estaría yo pensando, puesto que no hay película menos propensa a llevar esa palabra en el título en la historia del cine, aunque ya se sabe que en ocasiones las palabras disfrazan los contenidos.

El segundo error consistió en decir que James Stewart había protagonizado "Doce hombres sin piedad" en lugar de Henry Fonda, lapsus que cometí porque sistemáticamente confundo los nombres de estos dos actores, que no sus imágenes, pienso en uno y me sale el nombre del otro, en mi defensa he de decir que supongo que se pasaron la vida compitiendo por los mismos papeles...y tal vez también con Gary Cooper.

En el despacho del profesor mantuve una conversación errática que comenzó en el examen y terminó hablando de la biografía de Georgie Best, cosa que me encanta, puesto que con muy pocas personas puedo empezar hablando de Fútbol y terminar en las quimbambas pasando por la poesía de Jaime Gil de Biedma "Piazza del popolo":

Piazza del Popolo
(Habla María Zambrano)

Fue una noche como ésta.
Estaba el balcón abierto
igual que hoy está, de par
en par. Me llegaba el denso
olor del río cercano
en la oscuridad. Silencio.
Silencio de multitud,
impresionante silencio
alrededor de una voz
que hablaba: presentimiento
religioso era el futuro.
Aquí en la Plaza del Pueblo
se oía latir -y yo,
junto a ese balcón abierto,
era también un latido
escuchando. Del silencio,
por encima de la plaza,
creció de repente un trueno
de voces juntas. Cantaban.
Y yo cantaba con ellos.
Oh sí, cantábamos todos
otra vez, qué movimiento,
qué revolución de soles
en el alma! Sonrieron
rostros de muertos amigos
saludándome a lo lejos
borrosos -pero qué jóvenes,
qué jóvenes sois los muertos!-
y una entera muchedumbre
me prorrumpió desde dentro
toda en pie. Bajo la luz
de un cielo puro y colérico
era la misma canción
en las plazas de otro pueblo,
era la misma esperanza,
el mismo latido inmenso
de un solo ensordecedor
Sí, reconozco esas voces
cómo cantaban. Me acuerdo.
Aquí en el fondo del alma
absorto, sobre lo trémulo
de la memoria desnuda,
todo se está repitiendo.
Y vienen luego las noches
interminables, el éxodo
por la derrota adelante,
hostigados, bajo el cielo
que ansiosamente los ojos
interrogan. Y de nuevo
alguien herido, que ya
le conozco en el acento,
alguien herido pregunta,
alguien herido pregunta
en la oscuridad. Silencio.
A cada instante que irrumpe
palpitante, como un eco
más interior, otro instante
responde agónico.
Cierro
los ojos, pero los ojos
del alma siguen abiertos
hasta el dolor. Y me tapo
los oídos y no puedo
dejar de oír estas voces
que me cantan aquí dentro.

(Texto de Jaime Gil de Biedma, «Piazza del Popolo», en Las personas del verbo, Barcelona, Seix Barral, 1999, pp. 68-70.)

Como dice aquí Gil de Biedma por boca de María Zambrano, todas las plazas se parecen, incluso las de Santander y las de Madrid.

Hice un obsequio a mi profesor por lo mucho que he disfrutado estos meses de sus clases. Se trató de un DVD del documental ganador de un oscar "The fog of War", que casualmente vi en el canal CTK, y que es casi un compendio de muchas de las cosas de las que nos ha hablado en la asignatura.

Por último si alguno esta interesados en esta asignatura, recomendaros el libro "Historia,Derecho y Cine", escrito por mi profesor y disponible en las mejores librerías.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

AMINATU HAIDAR




Escuchando la voz de Vicente Romero en la radio, tengo recuerdos de un sinfín de reportajes del mítico programa de la televisión española "Informe Semanal", el último de los cuales ha tenido como protagonista a Aminatu Haidar.

Vicente tiene un blog en el que ha publicado esto.

Pide Romero un imposible, o un posible extraño, y es que iniciemos un movimiento en la red para pedir a Haidar que no se quite la vida, que desista de su gesto de enorme dignidad,pero de ya escaso recorrido.

Escaso recorrido porque, casi todos sus objetivos han sido cumplidos, se ha puesto de relieve que Marruecos no es el estado democrático que su rey quiere vendernos, que se salta todos los tratados internacionales y que además ha puesto en una terrible situación a un país que se empeña en llamar "amigo".

Este estado amigo, ha quedado claro, para los que ya lo sabíamos, y para los que aún no, que es culpable de la realidad histórica en que se encuentra el Sahara Occidental, y que ya es hora de hacer algo más profundo que las palabras para saldar esta deuda.Este estado es España.

Por si esto no fuera poco, Aminatu es una mujer joven, tiene 42 años y dos hijos, una niña de quince y un niño de ocho, que seguramente, si pudieran mirar a los ojos a su madre podrían convencerla de que la necesitan.

Creo que tal vez hay un entorno duro alrededor de ella que apuntala esta decisión de inmolarse, y que con la buena intención de los que presencian un hecho sincero y heroico, apoyan una postura que a fuerza de digna parece inamovible, pero, no sería mejor que se inmolasen con ella o le hiciesen desistir.

Finalmente, también creo que una figura ya famosa y activa es mejor activista que una persona famosa y muerta, que obviamente ya no puede ser una activista.

Aminatu Haidar cuenta conmigo si continuas con vida.

viernes, 4 de diciembre de 2009

DON MARIANO


Imprescindible para entender este post




No me mal interpretéis, no se porqué, pero Don Mariano me cae bien, es un superviviente, si al final consigue ser elegido presidente del gobierno me alegraré y todo.

Si repasamos los candidatos de la derecha Española, este no me parece mal, es más el que me parecía peor, fue el que al final fue elegido.

Me parece un rancio y un poco anacrónico, pero no se porque me resulta confiable, y lo que se avecina por detrás de él me da peor espina.

Y además, tal vez esto os resulte extraño, pero me encantó como le miró su mujer el día que salió al "balcón" en su última derrota, esa mirada solo se le echa a alguien que lo merece, y que se lo merece por persona, no por político.

Aún así no le votaré.