El día 19 de junio asistí a una boda, que como todos los eventos sociales tiene una historia oficial, y una historia oculta a los ojos que no saben mirar, o a los que no quisieron mirar.
Yo mire y esto es lo que vi.
Vi una pareja que se casaba el uno con el otro, mirándose a los ojos, o tal vez mirándoles yo, vi que se querían, que estaban muy seguros de que se querían.
Entre ellos había una simplicidad que no subrayaron, de aquellos que ya se conocen muy bien y que ya han batallado los detalles de una vida.
La boda civil fue en una sala de la ciudadela de Pamplona, una estancia que bien pudo haber sido el polvorín del fuerte,o una sala donde se velaban armas antes de las batallas.
Boda típica Navarra en la sala de bodas civiles de la ciudadela
Vista aérea de la ciudadela
El la ceremonia civil un cuarteto de cuerda nos hizo saltar las lágrimas con un pequeño programa musical muy certeramente elegido por los novios, que incluía cuatro piezas. La primera de las cuales es una adaptación de una canción del grupo del novio, la segunda una pieza del gran Enio Morricone, la tercera el clásico "ave María" de Schubert y una cuarta pieza para salir de la iglesia, la que a mí más me conmovió, "la vida es bella" de Nicola Piovani.
Programa musical
"Pintor de brocha gorda" de Leyenda Urbana
"Oboe de Gabriel" de Enio Morricone
"Ave María" de Franz Schubert By María Callas
"La vida es bella" de Nicola Piovani
Después de la ceremonia civil fuimos dando un paseo hasta el restaurante, en donde se hizo el convite.Una de las cosas por las que me gusta ir a Pamplona, es por lo bien que se come en Navarra, y es que en esta ciudad puedes tener que vértelas en cualquier rincón con un montón de pintxos a cual mejor...pero es que si además vas a uno de los mejores restaurantes de la ciudad...entonces tendrás que bregar con un menú "largo y estrecho" como el de esta boda, en el cual ningún plato sobró, ninguno faltó y sorprendentemente no acabamos hartos como en tantas otras ocasiones de mucho comer, sino satisfechos.
La calle, el restaurante y sus rincones:
el "Tie break":
Las bodas son unos acontecimientos en donde se junta a generaciones, a gente de diversas procedencias, parientes, amigos, compañeros de trabajo, de universidad, y toda esta amalgama humana ha de funcionar, entre las bromas y gritos de los jóvenes, las miradas nostálgicas de las abuelas y las carreras de los camareros.
En esta boda todo trascurrió con una alegría contagiosa, con un vaivén de emociones que se sostuvieron entre todos para acabar en un baile en el que no faltó un pasodoble, una ranchera, una de la "carrá", una de barricada, música disco, y que se cerró con "La chica de ayer" (y un rapeado dedicado a los novios).
Y luego por la noche al "penta" a escuchar canciones que hacen que te pueda amar...en nuestro caso el Tie Break (corbatas rotas, nudos desechos o tercer tiempo) fue en el sombrero de copa, un pub en el casco viejo de Pamplona, en donde terminaron las nuevas generaciones y algún infiltrado con ganas de rematar la faena bailonga.
Así fue la boda de mi sobrina Patricia con su novio Israel, la hija de mi primo Santi, que para mí es mucho más que un primo, es lo más parecido a un hermano que he tenido nunca, aún recuerdo como jugaba con mi hermano pequeño Daniel, "chuleaba estirado" con mi hermano Germán o me preguntaba cosas de la familia y los orígenes.
Siempre que mi natural misantropía se apodera de mí, solo tengo que acordarme de Santi, para saber que siempre hay un camino que conduce a la gloria, que siempre se pueden hacer las cosas bien y conseguir el verdadero éxito en la vida. Y que para ello no es necesario casi nada, porque todo lo necesario lo llevamos dentro.
Porque es imposible que una familia como la suya, en la que hay una hija como patricia, que siempre está sonriendo, que tiene una alegría contagiosa que te atrapa, y te arrastra hacia lugares buenos, sea debido a la casualidad.
Una boda es una suma de detalles que hablan de las personas que se casan, de sus influencias, de su entorno, de su huella y de la de sus padres y suegros, y parientes. En ellas se puede leer quienes son los que se casan, por quienes son sus invitados, que portan, como ríen, como bailan...como miran.
Y una niña de ojos grandes tal vez tenga este como uno de sus primeros recuerdos, la boda de sus padres, un recuerdo de un día feliz.
YA SOLO ME QUEDA DECIR QUE LA VIDA ES BELLA ¡VIVAN LOS NOVIOS!








































